Bienvenido a Terra
 
  
 Colombia, Inicio Terra Aviso legal y privacidad
Inicio EL COLOMBIANO
Inicio Balance Presidencial
 
Empleo y Economía
Guerra y Paz
Narcotráfico y Plan Colombia
Política internacional
Reforma política y gobernabilidad
Educación, cultura y deportes
Servicios públicos y
telecomunicaciones
Salud
Justicia
Corrupción
Gobierno central frente
a Antioquia
La imagen presidencial
  -  
  La era Uribe

 
 








"Me voy a hacer moler": Uribe

Una cosa va quedando a los hombres de Palacio: trabajar, trabajar y...
Vuelve a casa, programa para reinsertar a los alzados en armas.
Integrantes de la red de informantes no estarán armados.
Es consciente que se enfrentaráa un panorama desolador.
Habrá un gobierno eficaz y honrado pero no milagroso.
La reforma política no es ningún garrote para que marche el Congreso.


Por
Sergio Fajardo
Bogotá

No quería conceder entrevistas antes de la posesión. Después de mucho insistir nos anunciaron que atendería a EL COLOMBIANO el sábado 3 de agosto, a las 10 a.m. Llego con anticipación al Hotel Casa Dann Carlton, en Bogotá, donde funciona el "comando central" de la campaña. Los rumores sobre posibles atentados son la comidilla diaria. Esperaba encontrar soldados y guardaespaldas por todos lados. No hay tal. Entro sin problemas y en el piso siete se sorprenden cuando aparezco y me preguntan para dónde voy. -A una cita con Álvaro Uribe-.

En la puerta está el Vicepresidente Francisco Santos y con su cordialidad tradicional me da un gran abrazo y me hace seguir. Al fondo se oye la voz de Uribe, como le dicen sus colaboradores más cercanos. El tinto es infaltable. Le pregunto a Pacho por qué ha estado tan callado y dice que no quiere decir bobadas: "Otros hablan y meten las patas".

Entran los dos escuderos más cercanos del presidente electo, Alicia Eugenia Arango, su secretaria privada, y Ricardo Galán, el jefe de prensa. Cuentan detalles de las maratónicas jornadas a las que se han visto sometidos desde que trabajan con Uribe. No lo cansa nadie. Tienen todo tipo de anécdotas, "Off the récord". Espero mi turno, y por fin llega. El saludo, el de siempre, "Sergio Querido"

Cansón. Terco. Tozudo. Obsesivo. En apariencia, los calificativos no son amables. Algunos los utiliza él, otros se los digo yo. Se ríe, y disfruta preguntando hasta qué horas trabajaron durante la semana, le contestan: La noche que terminó más temprano fue el miércoles, a las 11 y 30 p.m. Durante toda la conversación interrumpe para pedir que le programen una nueva tarea. Organícenme una reunión con el senador Rafael Pardo el día siguiente a las 6 p.m., para trabajar en la propuesta de seguridad. Sepárenme, separen tiempo para hacerle los últimos retoques al discurso, que ya tiene prácticamente listo, y que durará 20 minutos.

Está contento y relajado. Llega Tomás, su hijo mayor, quien viene de Australia donde adelanta estudios universitarios, para estar presente en la posesión. Tomás lo llama desde el aeropuerto, charlan un rato y le dice "hijito, ve a la casa saludas a tu mamá y a tu hermano, y vienes para que almorcemos juntos, me estás haciendo mucha falta". Cuelga, y dice riéndose "Va a la Universidad en patines!".

Trabajar y trabajar
La primera media semana de trabajo en su nuevo cargo es indicativa de lo que nos espera con este paisa que popularizó la expresión "trabajar, trabajar y trabajar". El miércoles, a las 5 p.m., radicará su reforma política en el congreso; el jueves, a las 6 a.m., sale para Valledupar para poner en funcionamiento la red de colaboradores en las vías del país; luego arranca para Florencia, Caquetá, donde anunciará la nueva política educativa; la siguiente escala será Cali, y allí presentará un mecanismo para recuperar a Emcali. El viernes estará en Nariño dando inicio a los Consejos Regionales de Gobierno.

Viene entonces a la mente la imagen del gobernador que durante todos, menos cuatro o cinco fines de semana, con ruana y sombrero, visitó los pueblos de Antioquia, realizando reuniones en las plazas, discutiendo la situación de cada municipio, recogiendo inquietudes y diseñando tareas con alcaldes, concejales y miembros de las acciones comunales, en contacto directo con la comunidad. Eran los Consejos Comunitarios. Ahora, su radio de acción será el país y sus regiones, y los Consejos Regionales su forma de trabajar codo a codo con el país. Faltará ver el atuendo.

La anécdota, mil veces repetida en la campaña, es bien conocida: Desde chiquito quería ser presidente, ahora lo es, y hay una inquietud obvia: ¿Qué siente?. "El día de la elección no sentí júbilo. Pasé de la angustia de los votos a la angustia de cumplirle al país". Cada mañana, cuando se despierta, le pide a Dios que le ayude a que "esto resulte útil para el país".

No lo hace explícito, pero es consciente de las esperanzas que tienen cifradas en él, muchos colombianos.

El manifiesto
El panorama del país es desolador y al ser interrogado sobre lo que espera obtener durante los primeros noventa días de gobierno, responde con cautela, menciona que cumplirá con los 100 puntos de su manifiesto democrático, y como es su costumbre, enumera: acciones con toda la determinación, permanentemente, muchas, presentaremos un plan de desarrollo bien organizado y los buenos resultados se explicarán con objetividad.

Insiste en que no será un gobierno milagroso y no ofrece utopías irrealizables. Eso sí, enfatiza que tendremos un gobierno, serio, eficaz, honrado, pero no milagroso.

Los frentes de acción están claros: seguridad, reforma política, la lucha contra la corrupción, la economía, el empleo y la seguridad social.

Reconoce rápidamente que la situación económica es peor de lo que pensaron, y anuncia que están revisando las cifras que propusieron para la vivienda de interés social, 100.000 cada año, y se compromete con 30.000 para el segundo semestre. Andrés Uriel Gallego, ministro de Obras Públicas, está consiguiendo recursos para un plan de mejoramiento vial de 5000 kilómetros de vías secundarias. "El presidente Cardozo de Brasil ya me hizo el guiño para un préstamo de 100 millones de dólares del Banco de Desarrollo del Brasil".

A través del programa de la Agencia de Cooperación Española consiguió 38 millones de dólares para los programas de microcrédito. Tiene cifradas sus ilusiones en las exportaciones, gracias al Atpa que acaba de aprobar el congreso de los Estados Unidos, y eliminará impuestos para la importación de maquinarias durante dos años. Pero hay temas difíciles, "en la reforma pensionad, a mi pesar, contra lo que yo quisiera, vamos a atender que subir la cotización, y eso nos hace daño".

Le preocupa el descenso de 25% en las exportaciones a Venezuela. Es claro que quiere ser prudente, y no va a referirse mucho al gobierno de Pastrana. Sus super-asesores, Hommes y Echeverri, ya lo hicieron.

Y llegamos al tema que ha causado revuelo en los últimos días: la reforma política y, en particular, la revocatoria. ¿Es un garrote, para forzar a los congresistas a que aprueben sus proyectos?. Asegura que no y repite los conceptos que viene esgrimiendo desde los tiempos de gobernador: El estado colombiano es grande en lo burocrático, permisivo con la corrupción y avaro en lo social. El Congreso y el Ejecutivo tienen que dar ejemplo. Cuenta que recibe la presidencia alrededor de 1200 empleados. Por ejemplo, la oficina prensa tiene 94 personas y la de Bill Clinton, cuyo jefe de prensa estuvo asesorándolos, tenía 35.

Habla de congelar salarios de congresistas, el Presidente de la República de reducir el número de congresistas, acabar con los auxilios parlamentarios, y recuerda la cifra de los costos anuales del Congreso, $600.000 millones, mientras para vivienda social el país sólo tiene $150.000 millones.

Les ha dedicado extensas reuniones a senadores y representantes, explicándoles la naturaleza de la reforma que propone. Insiste en que no ha hablado de la revocatoria, pero argumenta que la gente no entendería que hubiera una reforma el primer año y luego se demorarán tres para ponerla en práctica. De todas formas, está dispuesto a buscar una alternativa que responda a los intereses de la Nación. De nuevo, ratifica que cumplirá sus promesas. Al mencionarle el comentario de Luis Guillermo Vélez que si se consulta sobre la revocatoria de los congresistas se debe consultar también sobre el mandato del presidente. Pastrana se dejó asustar, pero a mi no me asusta. Lo ha dicho varias veces, "Me hago moler". De todas formas, "cualquier prerrogativa presidencial que pida no la ejerceré sin consultar la soberanía popular". Recuerdo entonces el comentario que una hora antes un asesor me había contado "Uribe, no está preocupado por la popularidad y está dispuesto a gastar todo su capital político. El otro día dijo que popularidad para qué, si en Colombia no hay reelección!".

Superministro
Aparece, necesariamente, la figura de Fernando Londoño. Le digo que a mi modo de ver es un error, y que sería un gasto innecesario someterse a tener que sacar un Ministro en los primeros días de gobierno. Entonces responde, advirtiendo que es la primera vez que habla públicamente sobre él. Dice que es la persona con las condiciones para manejar la fusión de los ministerios del Interior y de Justicia, dada la naturaleza de las reformas política y de la justicia que va a adelantar. Indica, además, que ha revisado la decisión de la Fiscalía, que no encontró delito penal y que dice que cualquiera sea el resultado de lo administrativo procedió con total buena fe, y no hay posibilidad de que se haya tipificado delito.

Con cara de inocencia tranquila afirma: "Esos son los hechos que conozco". Viene la segunda parte: Londoño es caracterizado como un conservador de derecha, recalcitrante, calificativos que se le endosan a él, junto con otro que va de la manos: autoritario. Con paciencia, responde que él juega con las leyes democráticas, y esa es la diferencia entre autoridad y autoritarismo. El resto del comentario, lo ignora.

Traía en mente varios interrogantes que se mencionaron en algún momento de la campaña. ¿Al lado de Uribe, quiénes se han formado como personas públicas? ¿Cómo será trabajando con un equipo de estrellas?. Es reconocido que Uribe tenía un proyecto, fundamentalmente, personal: trabajar para llegar a la presidencia. ¿Será que pasa por la primera magistratura y luego desaparece de la escena política? ¿Estará interesado en ayudar a construir un nuevo liderazgo para buscar continuidad en las tareas que va a desarrollar? Las lanzo todas de una vez.

Medita. Recuerda un consejo que su madre le daba a sus hermanas, "cuando se vayan a casar escojan un hombre superior a ustedes". Y a continuación añade, mi ventaja es "La constancia vence lo que la dicha no alcanza". Con estos dos dichos concluye que no tiene problema en trabajar con gente más inteligente, que siempre ha reconocido las buenas ideas, pero que es muy cansón, y como buen hijo de una maestra, todos los días toma la lección, y acosa para que las cosas se hagan.

Ante la mención de presidentes que hicieron escuela, que abrieron las puertas a otras generaciones de la política, que se formaron alrededor durante el mandato que les correspondió, se queda un poco sorprendido, y dice que toma ese comentario como un buen consejo. Vuelve sobre el tema y evoca su trabajo en la Gobernación y como congresista, y señala que desde allí contribuyó a transformar el país. Después parece iluminarse y dice que va a ayudar a formar "liderazgo constructivo" y se anima de nuevo con los Consejos Regionales de Gobierno, los cuales se pueden convertir en una verdadera escuela pedagógica, una especie de colegiatura, en la cual se pueden formar muchas personas de las regiones. Le menciono al ex alcalde de Frontino, Alfázar González, quien fue su pupilo, e inmediatamente pide que se lo busquen, "ese es lo mejor del mundo" .

De igual forma, se declara listo para escoger, por concurso, a los directores de los institutos descentralizados en las regiones, e incluso algunos en el nivel central, a pesar de las dificultades para encontrar por ejemplo, un gerente de Telecom. Y recalca que no ha hecho ningún nombramiento por acuerdo burocrático.

Vuelve a casa
Llegamos, por fin, al tema de la seguridad. Las palabras iniciales son las rituales: Colombia es un país con inmensas posibilidades. La inversión ha descendido del 26% al 5%, y si no hay seguridad, no podremos recuperarla. Lo noto cauto. Vuelvo a insistir, como en otras oportunidades, pidiendo explicación sobre el millón de informantes, colaboradores con la justicia. Lanza la primera novedad: vamos a organizar el grupo de "Soldados y Policías Auxiliares". Los detalles son superficiales y no parece querer avanzar mucho. En la constitución existe la figura del "soldado campesino" y la idea es hacer uso de ella. Serán jóvenes, que estudian, o trabajan, con ayuda económica del gobierno, y apoyan el trabajo de militares o policías, quien corresponda de acuerdo al lugar donde estén ubicados. En principio, no estarían armados.

En las ciudades, por ejemplo, se les daría capacitación para la creación de microempresas y solución pacífica de conflictos. El Vicepresidente Francisco Santos está organizando un programa, con nombre tentativo "Vuelve a Casa", que busca que integrantes de la guerrilla, paramilitares o bandas, se retiren, y se les puedan ofrecer unas condiciones dignas para la reinserción. Además, cuando le interrogo acerca del papel de Luis Carlos Restrepo, Alto Comisionado de paz, ratifica que las negociaciones pasan por él, y, no olvida a la Comisión Facilitadora de Paz de Antioquia, su creación, la cual jugará un papel de asesoría permanente durante su gobierno.

Duda, pues es evidente que tiene mucho más en la cabeza, parece que siente la tentación de contarlos, pero se contiene, aunque adelanta unos detalles adicionales: Las políticas las iniciará en Bogotá, Medellín y en la zona de Siloé en Cali. Habla un poco sobre la red de informantes en las vías, que pondrá en funcionamiento el 8 de agosto en Valledupar: no estarán armados pues por, "quitarles el arma" los matan. No les quitarán las armas a los vigilantes privados, que deberán cooperar en el cuidado del espacio público a su alrededor. Y Pedro Juan Moreno ¿Cómo va en todo este paseo? Pregunto, y no duda: Pedro Juan va a ayudar oportunamente. ¿Y quién esta diseñando todo esto? "La Ministra y yo estamos coordinando todo". Pienso para mis adentros, "Yo estoy coordinando todo"

Afirma que todos estarán bajo el control y responsabilidad institucional de la Policía o el Ejército. Insiste en que será transparente, quien quiera hacer veeduría está bienvenido, y remata, respetaremos los derechos humanos, pues "una política de seguridad sin el respeto de los derechos humanos apacigua, pero no reconcilia". Así se los dijo a los europeos en sus viajes, y añadió, también les dije "que esta política no tiene reversa!".

Ya estamos terminando. Nos hemos extendido. Para explicar cómo ve, o mejor, quisiera ver, a Colombia en el 2006, al final de su mandato, utiliza una expresión que no le había escuchado: "Colombia debe tener confianza". Es la clave. Menos inseguridad, menos desempleo, más inversión, más oportunidades y la revolución educativa en marcha. Sigue cauteloso, se resiste a generar expectativas.

Finalmente, le pido unas palabras para el pueblo Antioqueño, y lo siento emocionado, evoca a Dios, repite que ruega para que esto sea útil para Colombia y entonces afirma, quiero que dentro de cuatro años, "los colombianos quieran más a los antioqueños". Nos despedimos. Sigue como un riel. La misma convicción que le conozco desde siempre. El cambio con su antecesor será notorio, y un comentario de un amigo sirve de metáfora, "Pasamos de un Presidente a quien siempre le hacían las tareas a uno que siempre hizo, él mismo, todas las tareas". Repasando los 100 puntos, encuentro que todo lo que me dijo está allí. Y cuando llego al punto 98 encuentro que la primera frase del punto 98 del manifiesto es: "Me haré moler por cumplirle a Colombia". Para bien o para mal, así será. No lo dudo.

Vena política desde muy temprana edad

Por azares del destino Álvaro Uribe Vélez, hijo de Laura y Alberto, nació en Medellín, pero puede considerarse hijo de Salgar, tierra donde vivió hasta los 5 años y a la que vuelve cada que puede. Graduado con honores del Instituto Jorge Robledo de Medellín, Uribe mostró desde muy temprano su vocación política y liderazgo. Estudió derecho en la Universidad de Antioquia y a los 24 años ya ejercía la jefatura de Bienes de las Empresas Públicas de Medellín. Luego pasó a la Secretaría General del Ministerio de Trabajo y desde entonces es reconocida su carrera política como director de la Aeronáutica Civil, Alcalde de Medellín, Gobernador de Antioquia y Senador de la República.

 
   
 


90 años EL COLOMBIANO Copyright © 2002 EL COLOMBIANO LTDA. & CIA. S.C.A.
Para visualizar nuestro sitio recomendamos utilizar navegador Internet Explorer 4.0 o superior y una resolución mínima de 800 x 600 - Correo electrónico - Aviso Legal
Inicio Andrés Pastrana,  cuatro años de gobierno Inicio EL COLOMBIANO