El
conflicto agitó las relaciones con los vecinos
Por
Area Internacional
Medellín
El conflicto marcó con fuerza la agenda de las relaciones
con los países vecinos. Tanto, que fueron frecuentes los
encontronazos con el presidente venezolano Hugo Chávez.
Para Colombia, "el mandatario pasó la frontera"
en el tema de la guerrilla. Incluso en el propio territorio venezolano
se le señala como "amigo" de los grupos armados.
Chávez se defiende con la repetida frase de que sólo
"le interesa la paz de un país hermano".
En diversas ocasiones, Perú, Ecuador, Panamá y
Brasil procedieron al reforzamiento militar de las fronteras.
Para José Ignacio López, director de la especialización
en Estudios Políticos de la Universidad Eafit, el agravante
es que el conflicto colombiano tiene una tendencia expansiva,
lo que podría dificultar las relaciones con los vecinos.
Expone, además, situaciones puntuales en los respectivos
países que las dificultarían. El contexto venezolano
de chavistas contra antichavistas, el modelo populista que podría
triunfar en Brasil y la presencia de los grupos guerrilleros y
de autodefensas en la frontera con Panamá.
A juicio de López, el hecho de que los países vecinos
tengan contextos políticos tan opuestos hace que mucha
de la política exterior colombiana quede en retórica
y no en compromisos concretos.
Y subraya: "en un proceso de globalización en que
el que se requiere incluso la flexibilización de las fronteras
resulta contraproducente que cada vez haya que ejercer más
control en las mismas para evitar la expansión del conflicto
hacia los vecinos".
Preocupa hacia futuro el desenvolvimiento de las relaciones con
Venezuela. Tras el otorgamiento del asilo políticoal al
fugaz presidente Pedro Carmona, es previsible que no sean del
todo fluídas, aunque ambos gobiernos insistan en afirmar
que en la actualidad son normales.
Quizás el ejemplo visible de la solidez de las relaciones
es la intensidad del comercio bilateral, que pasó de US$596
millones en 1992 a US$2.520 millones en 2001.