Funcionó
la diplomacia
Los analistas consideran como positiva la gestión diplomática.
Advierten por el demasiado énfasis puesto a Estados Unidos.
El Canciller dice que se derrotó políticamente a
la guerrilla.
Por
Area Internacional
Medellín
Diplomacia por la paz fue el título con el que la administración
Pastrana sustentó su política de relaciones exteriores,
que encontró eco en no pocos países y en no pocas
cumbres.
Sale a flote una pregunta: ¿si las conversaciones de paz
no prosperaron, entonces fracasó la política internacional?
La respuesta es no, pero se evidencian diversos matices. Una prueba
del no es que a los pocos días de romperse los diálogos
con las Farc, el gobierno pidió a la Unión Europea
catalogarlas como terroristas y recibió respuesta positiva,
aunque en meses anteriores defendió ante ese mismo bloque
de países el carácter de interlocutor del grupo
insurgente.
Para los analistas, sin embargo, se enfatizó demasiado
en la fluidez de las relaciones con Estados Unidos, perdiendo
vigor en otros frentes. Para Edgar Vieira, profesor e investigador
de relaciones internacionales de la Pontificia Universidad Javeriana,
es positivo el mejoramiento de los vínculos con Estados
Unidos, que estaban rotos desde el anterior gobierno, pero es
negativo haber pasado a darle extrema importancia a esa nación,
por encima de América Latina.
Argumenta que al estar tan supremamente alineados con Estados
Unidos, convendría jugar un papel más equilibrado
para estrechar más los lazos con Europa. Para el internacionalista
Vicente Torrijos el balance en la política exterior es
precario. "No porque el proceso de paz no haya conducido
a un resultado satisfactorio, sino porque el trabajo que se hizo,
en el fondo, no alteró para nada las relaciones entre Colombia
y el mundo", dice Torrijos.
Al debate entra el propio canciller Guillermo Fernández
de Soto, quien en declaraciones a la agencia oficial Ancol, expuso
que después de que las relaciones con Estados Unidos llegaran
a una etapa crítica durante el anterior gobierno de Ernesto
Samper, la administración Pastrana se empeñó
en normalizarlas y profundizarlas. "No sólo se logró
ello sino que se cimentó una alianza estratégica
para la defensa de la democracia, la lucha contra el terrorismo
y las drogas ilícitas, la protección al medio ambiente
y la creación de espacios de oportunidad para el comercio
y la inversión", dice Fernández.
Plantea que la prueba de que el país sí se integró
con los vecinos y con la gran región latinoamericana es
el voto de confianza con su designación para la secretaria
General de la Comunidad Andina de Naciones, lo que evidencia la
importancia que tiene para Colombia todo el continente. Va más
allá el canciller al exponer que los grandes logros de
la administración Pastrana son el fortalecimiento de la
presencia internacional del país; la internacionalización
de su proceso de paz; la obtención de una mayor cooperación
y solidaridad mundial; y la victoria sobre la diplomacia guerrillera.
El analista Vicente Torrijos controvierte que desde el prisma
del manejo de las relaciones diplomáticas típicas,
la situación comercial no cambió significativamente
y que las relaciones bilaterales o regionales están marcadas
por tensiones con Venezuela.
Opinión especial
La prudencia marcó la gestión
diplomática
Por
Pablo Vallejo
Decano de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad
Konrad Lorenz en Bogotá.
"Es innegable otorgarle el mérito en términos
comerciales y políticos a la administración Pastrana.
Las gestiones en términos económicos y de alta política
son positivos. La prudencia ha sido la característica de
las relaciones diplomáticas colombianas. Antes de la administración
Pastrana, el país tenía un absoluto descrédito
internacional y por eso la transformación de la imagen
que ha dejado esta administración, basada en la consecución
de apoyo internacional para resolver el conflicto es un gran logro.
En esa medida, el país, en términos diplomáticos,
que recibe Álvaro Uribe, es un país más afianzado
en las políticas exteriores de los demás países
con respecto a Colombia. El liderazgo es tan palpable que el canciller
pasa a dirigir la Secretaría de la Comunidad Andina de
Naciones".