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Más guerra que paz
Errores: ni un solo avance para reducir intensidad de la confrontación
Los retos: un nuevo proceso que llegue a acuerdos concretos y
fijos.
Es agridulce el balance que deja la política de paz de
Pastrana.
Logros: la corresponsabilidadmundial en el tema del narcotráfico.
Por
Javier Arboleda
García
Medellín
El balance de la negociación de la Administración
Pastrana con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc)
y el Ejército de Liberación Nacional (Eln) deja
frustración, como lo reconoció el mismo Gobierno,
pero su evaluación trasciende los extremos (blanco y negro),
pues hubo aciertos y fallas en la política de paz del Presidente.
El cuatrienio dejó un lastre para la sociedad, por el recrudecimiento
y escalamiento de la guerra: en promedio se cometieron 200 masacres
por año, el número de desplazados superó
los 2´000.000 millones de personas; hay más de 3.000
secuestrados; 6.000 niños hacen parte de ejércitos
irregulares, la guerrilla y las autodefensas crecieron en hombres
y armas y la economía se deterioró y se estancó
aún más como consecuencia del conflicto.
Estas cifras, sacadas de informes oficiales, de la Iglesia Católica,
de Ong de Derechos Humanos y del sistema empresarial, podrían
opacar los avances de la política de paz que, a juicio
de varios analistas (ver nota anexa), tuvo cosas buenas como la
internacionalización del conflicto interno, en la medida
en que el Gobierno fue capaz de exigir la corresponsabilidad de
otras naciones en temas como el narcotráfico.
El presidente Andrés Pastrana aseguró que invirtió
todo su capital político "al servicio de la paz",
pero se mostró decepcionado por considerar que, a cambio,
la guerrilla optó por "la destrucción de la
infraestructura, el secuestro de aviones y los atentados contra
la población".
La estrategia se basó en cinco puntos: "diplomacia
para la paz, lucha contra el narcotráfico, fortalecimiento
de las Fuerzas Militares, inversión social en zonas de
conflicto y solución política negociada".
La internacionalización
En su concepto, varias se cumplieron, pero en relación
con las Farc, destacó, como lo destacaron los analistas,
la definición de una agenda de negociación, en la
que se insinuaron grandes reformas políticas, sociales
y económicas. El plan consiguió, en opinión
del Presidente, que el Estado ganara la batalla más importante
a las Farc: "las derrotamos nacional e internacionalmente.
Hoy, no tienen más del 1% de respaldo popular en las encuestas,
y están incluidas en la lista de terroristas de Estados
Unidos y la Unión Europa".
El Jefe de Estado dijo que la negociación dejó una
semilla que el nuevo gobierno debe aprovechar para reanudar el
proceso, con sus propias características. Entre los logros,
el Presidente también contempló el hecho de que
estuvo a punto de discutir una tregua, posibilidad que fue refrendada,
en el caso de las Farc, en los acuerdos de Los Pozos, de San Francisco
de La Sombra, en el Acuerdo sobre el Cronograma y en el documento
de los Notables.
Con el Eln, la tregua se contempló, en los documentos de
La Habana y en las conclusiones de la Cumbre del 31 de enero de
2002. Sin embargo, en ninguno de los dos casos se materializaron
los acuerdos para hacer una tregua bilateral.
Un avance más fue el intercambio humanitario que, en junio
de 2001, posibilitó la liberación de cerca de 400
soldados y policías cautivos en poder de las Farc, por
un pequeño grupo de guerrilleros presos.
Opinión especial
Pastrana desnudó a la guerrilla:
Ramírez
Augusto
Ramírez Ocampo
Ex canciller, ex candidato a la Presidencia y analista político.
"El presidente deja lineamientos de trascendencia. Asumió
riesgos y consecuencias, pero no encontró voluntad política
en las fuerzas insurgentes ni ejecutores que consolidaran el proceso
que ideó.
Su grandes contribuciones son: primero, en el campo internacional,
fue capaz de recuperar el prestigio, la credibilidad, la solidaridad
y la comprensión que había perdido Colombia. Segundo,
hubo algunos aspectos de la metodología que, quizás,
puedan calcarse, pero también quedaron claro las cosas
no deben volver a repetirse. Tercero, el Presidente logró
deslegitimar de una manera total a la guerrilla, sobre todo desde
el punto de vista internacional".
Opinión general
1. Luis Alfredo Ramos
"El Gobierno presentó propuestas interesante que,
infortunadamente, desatendieron los grupos insurgentes. Ha quedado
una experiencia de la que Colombia tiene que sacar provecho para
lo que sigue, porque temprano que tarde el país tendrá
un proceso de paz, ojalá precedido por el cese de hostilidades
y por unas demostraciones de buena voluntad de los grupos subversivos".
2. Juan Gómez Martínez
"Se avanzó, porque el país y la comunidad internacional
se dieron cuenta cuáles eran las verdaderas intenciones
de los guerrilleros, cómo actúan y qué hacen.
El reto es ensayar nuevas conversaciones, no veo otra salida:
la fuerza, en la que muchas personas están esperanzadas,
no es el camino. Cuando uno vive una guerra en carne propia se
da cuenta que esa no es la solución".
3. Gabriel Zapata Correa
"Es un balance desastroso porque en vez de avanzar en soluciones
concretas, el proceso se radicalizó. Si tuviéremos
un espejo retrovisor, nos daríamos cuenta que se recrudecieron
los problemas de orden público. Lo peor fue la expectativa
que generó el Presidente y haber creído en la voluntad
de la guerrilla que, al final, demostró que pretendía,
más bien, su fortalecimiento".
4. Manuel R. Velásquez
"Se sembró la semilla de lo que puede ser y lo que
no puede ser. El proceso enriqueció al país, porque
la ciudadanía se dio cuenta de que la unidad nacional y
la colaboración con el Estado da el marco de acción
para involucrar una negociación con aciertos. El nuevo
gobierno deberá involucrar a toda la sociedad en el compromiso
de ser puntal fundamental en la seguridad democrática".
5. Moritz Ákerman
"Hay un sabor agridulce. Lo dulce es que el proceso dejó
de ser una cosa de entendidos para ser un asunto nacional. Y lo
amargo es que el Gobierno lo desarrolló de la manera más
ingenua y equivocada, pues terminó fortaleciendo a la contraparte
(...) Es necesario asegurar la eficiencia de Estado para hacer
una gestión de poder suficiente que sea capaz de generar
una negociación".
6. Luis Guillermo Pardo
"En las negociaciones hubo dos agendas: una para la paz y
otra para la guerra. Infortunadamente se impuso la última.
Se presentaron avances importantes: se generó una confianza
que, aunque perdida, se puede recuperar; se generó un respeto
mutuo; se creó una agenda temática; se generó
confianza en la opinión pública y se dejó
claro que la solución política es la única
posibilidad de salida".
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Enero 7 de 1999
En San Vicente del Caguán se instala oficialmente
el proceso de paz, con la presencia del presidente Pastrana.
El líder de las Farc, Manuel Marulanda, alias "Tirofijo",
a última hora se abstiene de asistir.
Febrero 28 de 1999
Mueren tres indigenistas estadounidenses en el Guaviare,
hecho por el cual fue señalado Germán
Suárez Briceño, alias "Grannobles".
Mayo 15 de 2000
La señora Elvia Cortés muere en Chiquinquirá
al estallar el collar bomba que le fue instalado con
el fin de reclamar recompensa.
Septiembre 8 de 2000
El guerrillero de las Farc, Arnubio Ramos, desvió
un avión de Aires, que cubría la ruta
Bogotá - Neiva, a San Vicente del Caguán,
donde recibió protección de la organización
subversiva, que se negó a devolverlo a los jueces.
Septiembre 24 de 2001
La exministra de Cultura, Consuelo Araujonoguera, es
secuestrada. Fue encontrada asesinada el 30 de septiembre
del mismo año.
Marzo 16 de 2002
El Arzobispo de Cali, monseñor Isaías
Duarte Cancino, un crítico que con valentía
se enfrentó a los integrantes de los grupos armados
irregulares, fue asesinado por sicarios en el Distrito
de Aguablanca, tras celebrar un matrimonio colectivo.
Enero 10 de 2002
El presidente Pastrana rompe los diálogos de
paz con las Farc y anuncia que las Farc deben abandonar
en 48 horas la zona del despeje.
Mayo 2 de 2002
Un enfrentamiento entre guerrilla y autodefensas deja
117 muertos, mujeres y niños que se resguardaban
en la iglesia de Bojayá, Chocó.
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