 AFP,
Montevideo-Uruguay Los jugadores de Argentina besan la Copa del Torneo Juventud
de América, la cuarta que consiguen en la historia. Los gauchos obtuvieron
en 2001 el título mundial de la categoría. | Argentina
evitó la moñona
Los gauchos vencieron 1-0 a Colombia en el cierre del Suramericano.
Los campeones consiguieron el gol en tiro libre del artillero Cavenaghi.
El equipo de Rueda, que alcanzó a soñar con el título, irá
al Mundial.
Montevideo,
Uruguay / AP Con
gol de tiro libre de Fernando Cavenaghi, Argentina derrotó anoche 1-0 a
Colombia y se consagró campeón del XXI Suramericano Juvenil de fútbol.
"El torito" la colocó en un ángulo, a los 75 minutos,
para darle a la Argentina su cuarto campeonato en el certamen. Brasil fue
el subcampeón, Paraguay tercero y Colombia cuarto. Esos tres equipos, junto
con Argentina, representarán al sur del continente en el Mundial de Emiratos
Arabes, del 25 de marzo al 16 dea bril. Si Argentina y Colombia hubiesen
empatado, el campeón era Brasil, que previamente le había ganado
2-1 a Uruguay. La jornada final se inauguró con la victoria 2-1 de Paraguay
sobre Ecuador. Fue muy flojo el partido, anodino e impreciso y donde los
unos les prestaban la pelota a los otros, ante la indiferencia de un semidesierto
estadio Centenario que, tras la derrota uruguaya, se quedó con unas 3.000
personas. Dentro del primer cuarto de hora, Colombia dio su alerta con
un tiro de Johnny Acosta, apenas desviado. Argentina respondió con un remate
de larga distancia de Javier Mascherano que pegó en Héctor Landazuri
y se fue al tiro de esquina. Después todo fue para el bostezo, sin
ninguna emoción fuerte, salvo a los 27 minutos cuando un disparo Yulián
Anchico, tras recibir de Víctor Montaño, se fue lamiendo el palo.
Titubeantes, irresolutos a la hora de la definición, ambos equipos fueron
como un canto desafinado, sin ningún director de orquesta que pusiese un
poco de orden a tantos errores. Ni Carlos Tévez en Argentina ni
Montaño en Colombia asumieron sus roles de conductores, por lo que arriba
entonces la pelota llegaba sin ninguna claridad. El complemento tuvo un
poco más de movilidad, pero el peligro tardaba en llegar hasta que, a los
60 minutos, Héctor Landázuri se jugó la vida a los pies de
Leonardo Pisculichi y le ahogó el grito de gol. Y en la réplica,
un tiro libre de Acosta fue atajado junto a su palo derecho por Gustavo Eberto,
cuando parecía que la pelota entraba. Cuando el compromiso volvía
a entrar en un pozo, Cavenaghi metió su disparo letal, sin que Argentina
hubiese hecho demasiados méritos como para estar en ventaja. Tocados
por este gol, los colombianos se fueron arriba en pos del empate, que estuvieron
a punto de lograr a los 80 minutos con un cabezazo de Edixon Perea. Argentina
frenó esos ímpetus con un contragolpe de Leonardo Pérez,
quien sacó un bombazo pisando el área que se fue apenas desviado.
En tiempo de descuento fue expulsado el colombiano Johny Ramírez,
por impedir el cobro de una falta en favor de los gauchos. Las figuras Cavenaghi,
la pesadilla de las defensas rivales, escribió con sus goles la historia
del Suramericano para consagrarse como la figura del torneo. El delantero
anotó ocho goles, el doble que sus escoltas, y concitó la atención
de los cazadores de talentos que rondaron el torneo en sus sedes de Montevideo,
Colonia y Maldonado. Allegados al jugador y voceros de su club River Plate
confirmaron que por el recio delantero manifestaron interés clubes de Italia,
España y Alemania. Entre sus compañeros se destacaron tambiénJavier
Mascherano y Emanuel Rivas. En Brasil sobresalieron Carlos Alberto, Dagoberto,
Daniel Carvalho, Daniel, Jean, Felipe Melo y Dudú. Paraguay aportó
a Dante López y Erwin Ávalos. En este remillete se incluyen
los colombianos Jaime Ruiz, autor de cuatro goles y transferido al Udinese de
Italia, Johnny Acosta, Víctor Montaño y Yulián Anchico.
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