
Hacia
el futuro, la educación es la base
Una escuela para el goce
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En
primer plano, la obra Horizontes del artista antioqueño Francisco
Antonio Cano, que fue prestada al Museo. Se trata de un óleo
que es símbolo para Antioquia. Foto Henry Agudelo
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El
placer de ver y de dejarse seducir por el arte. Aura López es
las persona encargada de crear lo que se ha llamado La Escuela
del Museo. Y ella, que ha trabajado tanto en educación, que le
encanta la lectura y dejarse envolver por las palabras de los
escritores del mundo, siente que su misión tiene un gran sentido.
Los proyectos son muchos para una actividad que será permanente,
y que se ha planteado con acciones académicas, lúdicas e informativas.
Es, dice Aura, “asumir la noción de Museo en su pleno significado:
un lugar en el cual los objetos de arte cumplen la doble función
de ser contemplados y de suscitar, a partir del acto de la contemplación,
interrogantes, búsquedas, emociones que configuren un aprendizaje
desde el arte. Escuela aquí significa lo universal, lo abierto
y, sobre todo, una percepción gozosa.
Para seguir de cerca
Aura López se imagina un escenario que pertenezca a la comunidad.
Entre otros proyectos, se tiene el de Vamos al Museo, con visitas
guiada para los jóvenes de escuelas, colegios, hogares infantiles.
Es un recorrido lúdico para que ellos sientan confianza ante la
obra de arte. Vamos al teatro, Los colores del mundo y Forma y
Figura es el acercamiento a las piezas desde lo propio, con la
posibilidad de plasmar un sentimiento. Música y danza es un tiempo
para las canciones, los ritmos, el movimiento, “sin pretender
hacer artistas”, porque lo que se busca es una familiarización
desde la estética.
Ver pintar es observar al copista del Museo y su capacidad para
reproducir, con gran fidelidad, las obras de los maestros; Fiesta
de máscaras y Teatro de marionetas acercan a los niños a prácticas
milenarias, al tiempo que se les enseña cómo fabricar muñecos,
trajes y antifaces. Colores al viento es el tiempo para las cometas
y Leamos un cuento posibilita el acercamiento a la literatura,
a los libros de arte, a las fábulas y adivinanzas.
Otro proyecto de la escuela es Jugar con los cuadros. Los alumnos
escogen una obra y en su institución, durante dos meses, la “viven”
desde lo literario, musical, teatral o pictórico. Luego, presentan
lo hecho en el auditorio del Museo.
Mi sala imaginaria es otro juego donde los niños dicen cuáles
cuadros les gustan más y con cuáles harían una exposición imaginaria...
Y para los adultos, se programarán visitas guiadas, presentación
de obras literarias, conciertos, cine, videos, conversación con
los artistas, noches de poesía, tertulias, conferencias y charlas
sobre la historia del arte, entre otros. La biblioteca también
estará abierta, habrá una tarde para los amigos del Museo y un
día para actividades en las calles adyacentes al edificio. Y una
gran relación con las casas de la cultura y establecimientos educativos
de otros municipios, porque “el Museo no es de Medellín es de
Antioquia”.
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