
Un documento para la historia
Marcar rutas
El Museo está lleno de curiosidades. Además de las obras de arte
nacional e internacional, allí se conservan, entre otros, el agua
del mar rojo debidamente embotellada, la tierra del tamarindo donde
colgaba la hamaca Simón Bolívar, pedazos de monumentos famosos,
el hacha con que el hachero mató a los niños en la Aguacatala...
El porcentaje de piezas guardadas será alto, pues lo que se alcanza
a exhibir es un 30 o un 40 por ciento de todo lo que ha acumulado
el Museo a lo largo de una historia de más de cien años. Pero así
ocurre en todos estos “templos” del arte.
Sin duda, uno de los mayores logros en este proceso de configurar
el nuevo Museo fue haber hecho el Guión, que bajo la coordinación
de Hernán Cárdenas, permite caminar con mayor seguridad al saber
lo que se tiene y lo que se requiere adquirir. El Guión posibilita
contar una historia coherente.
En su realización participó un grupo de expertos que tuvo como consultor
a Jorge Alberto Naranjo, quien hizo una investigación sobre la relación
de la literatura y la política con otras formas de arte.
El estudio del período Precolombino corrió a cargo de Jairo Upegui,
Colonia y República fueron analizados por Rocío Vélez de Piedrahíta
y Gustavo Vives; el siglo XIX, por Miguel Escobar Calle; el tiempo
entre Cano y Botero, por Jesús Gaviria y Sofía Arango y el de las
bienales hasta hoy, por Carlos Arturo Fernández y Leonel Estrada,
quienes no se contentaron con las obras de la colección sino que
hicieron trabajo de fondo sobre cada época y cada pintura; sobre
los maestros y sus alumnos, sobre tendencias, repercusiones, semejanzas
y diferencias. Además, se revisó el perfil del público y la manera
de aumentarlo; posibles formas de dar a conocer la colección y campañas
para su proyección.
Hernán Cárdenas dice, para explicar de dónde viene la palabra “Museo”,
que “Musa tiene que ver con pensar, meditar, soñar, contemplar,
deliberar. Musas eran las nueve hijas de Zeus y cada una de ellas
brillaba en las ciencias o en las artes, de tal manera que cuando
un ser humano quería inspiración para algo grande necesitaba ir
a donde las musas o sea al Museion”. Recuerda que el término fue
usado por primera vez en el siglo XV “cuando en muy exclusivos lugares
se exhibían tesoros de la iglesia, los ricos y poderosos o de las
familias principescas”.
El museo con el paso del tiempo se ha transformado, antes era un
lugar serio y exclusivo, pero desde finales del siglo XX se convirtió
en lugar para multitudes, en centro de educación y también de entretenimiento,
como lo quiere ser el Museo de Antioquia, el cual se define por
su carácter histórico y artístico, según señala Cárdenas, quien
hace énfasis en su misión educativa.
Un guión, dice, es una especie de constitución o de ley de leyes.
Es la base para publicaciones y folletos; para películas, videos
o grabaciones de televisión.
El curador del Museo, al aplicar el guión puede hacer énfasis en
aspectos no valorados, promover exposiciones diferentes o crear,
por razones de mercadeo y publicidad, unos símbolos que se conviertan
en motivadores.
De este trabajo quedó un documento conceptual, valorativo y estético,
que será publicado, y el cual, advierte el investigador, no es una
camisa de fuerza que limita la creatividad de la curaduría sino
más bien, la posibilidad de que se pueda trabajar con bases certeras
en medio de ese gran rompecabezas, donde obras de las más diversas
épocas comparten un mismo espacio, de ahí la importancia de saber
con qué se cuenta.
Y esto es clave, pues según sus estudios, “del total de defunciones
o muertes de tales instituciones, el 92% de los casos ocurre en
las entidades que no tienen clara su razón de ser ni saben a qué
públicos específicos sirven”. El Guión permitirá que el Museo no
sólo sea partícipe destacado del Internacional Council of Museum
sino que determinará que ostente la calificación más alta que sólo
se le otorga a importantes museos que desarrollan actividades investigativas
y de valoración, según explicó Cárdenas, quien ve al museo como
un espacio de muchas facetas, concebido para todos los público,
aunque claro, con su carácter educativo, los niños, jóvenes y maestros
son pilares fundamentales.
Finalmente, señaló que el grupo de asesores recomendó en esta primera
etapa de reestructuración, “aplicar una estrategia administrativa
donde es clave invertir todo lo necesario en planeación, estudios
e inversiones que redunden en el futuro en economías permanentes
en costos de sostenimiento que sean bajos y estables”. |