Expertas
hablan de moda
Lo primero que se hace evidente es el estilo de cada una, nada de
pretensiones, son como quieren ser y eso las hace mujeres contemporáneas
y atractivas.

Alicia Mejía y su equipo de Moda.

Próximo a cumplir 15 años, Inexmoda es el único
instituto de moda en Latino América, en él trabajan
25 personas, siete de ellas en el laboratorio de moda: Natalia
Ortiz, Tuti Barrera, Marta Calad y Natalia Orozco, en la foto
y Bibiana Velásquez, Julián Posada, Raúl
Trujillo y Jairo Ordóñez. Fotos Diego González |
Por
Liliana Klinkert
Claudia Arias Villegas
Medellín
Si alguna vez se ha preguntado que piensa Alicia Mejía,
la mujer de la moda sobre la moda, como la asume a nivel personal,
fuera del ambiente ferial y de pasarelas en el que pasa su día
a día, seguramente no es el único. Al respecto ella
dice que, aunque obviamente no le es indiferente, no disfruta
para nada "mercar moda" o sea salir expresamente a buscar
de almacén en almacén.
Se considera receptiva a los detalles importantes que traen las
temporadas, los cuales además llegan muchas veces a su
oficina como obsequios y ella gustosa los acepta.
Así es, la mujer de la moda no es esclava de la moda, sabe
mirarla en su real dimensión como una expresión
del ser humano que dice mucho más que la mera apariencia.
En ese sentido Alicia Mejía es enfática al decir
que es necesario que la prensa colombiana empiece a mirar con
lupa el mundo de la moda, los desfiles, las colecciones y el trabajo
de los diseñadores, es hora de hacer autocrítica
y de no quedarse en la nota descriptiva y de alabanza, eso haría
mucho bien a la industria.
¿Qué se ve por estos lados?
La cuestión que nos reunió con las mujeres de Inexmoda
fue sencilla, pero gustosa, conocer de su propia boca como ven
la moda en Medellín y más específicamente
en este sector de la ciudad. Es así como saboreando un
delicioso desayuno nos fueron soltando sus opiniones Alicia Mejía,
Marta Calad, Natalia Ortiz, Tuti Barrera y Natalia Orozco.
Si en algo coinciden es en el hecho de que la moda ha dejado de
ser la cosa frívola que fue por muchos años donde
lo que importaba era el show, el espectáculo y las modelos.
Hoy el diseñador se preocupa por saber lo que piensa y
lo que quiere su consumidor, esto hace la moda más cercana
y menos banal, una revelación del estilo de vida, la idea
es que el usuario se identifique con los aspectos ésta,
es una moda personalizada. Así, consideran que en El Poblado
existen consumidores muy diversos.
El neotradicional es uno de los tipos de consumidor más
frecuente a lo largo de toda Colombia, es una persona de mente
tradicional pero con toques de moda, viste de moda pero con una
silueta clásica. Más audaz y menos frecuente en
nuestro país está el consumidor moda, que viste
moda de pies a cabeza, cambia permanentemente lo que refleja incluso
en su casa, además es conocedor del tema.
En este punto Alicia hace una anotación importante, cree
que es hora de cambiar la terminología que por años
ha invadido los medios en lo referente a la moda, términos
como in ó out ya no reflejan la realidad. Considera por
ejemplo que aplican mejor frases como "qué tener en
su ropero esta temporada", esto es menos impositivo y puede
resultar bastante útil para los consumidores.
Continuando con los tipos de consumidor, está la víctima
de la moda, que luce moda de pies a cabeza y no le importa mezclar
cosas, su estilo de vida es la moda a cualquier precio.
Los fashion victims, no piensan si lo que usan está hecho
para ellos o no, es decir, si les sienta bien. Un consumidor más
sensato y que se impone en el mundo, aunque en Colombia es menos
frecuente, es el contemporáneo, culto, conocedor de la
tecnología, le importa su cuerpo, su salud y sentirse bien,
conoce el mundo y las culturas, nunca se excede en moda pero usa
los detalles, le importa el confort, lleva un estilo de vida similar
al de la nueva generación.
Una expresión que no hay que desconocer, que es un fuerte
fenómeno en Medellín y que no se ve en otras partes,
es el de las clones, jóvenes vistiendo todas el mismo blue
jean, camiseta, color de pelo y demás. A este respecto
nuestro grupo de invitadas también se muestra de acuerdo,
la moda actual bajo ningún punto de vista está buscando
uniformar. Tuti Barrera considera que el fenómeno de las
clones comenzó con la aparición de Natalia París,
pues todas las niñas se querían parecer a ella y
de hecho lo hacen.
La idiosincrasia cuenta
Marta Calad recuerda que la moda también va con la idiosincrasia,
la mujer latina se diferencia mucho de la europea, en Brasil,
Colombia y Venezuela hay un total culto al cuerpo, no en México
donde las mujeres son bastante recatadas. Esta expresión
se mira con cierta extrañeza en Europa, aunque en los últimos
tiempos ha resultado un boom el sex symbol latino que influye
al mundo entero. La mujer colombiana, la paisa, es mostrona y
el culto al cuerpo genera una gran orientación a la moda,
aunque eso también hace que Medellín sea la ciudad
con más casos de anorexia y bulimia.
Alicia Mejía es enfática en la importancia de diferenciar
la belleza de la estética. Ese culto al cuerpo ha generado
el deseo incontenible de querer el cuerpo perfecto según
el canon occidental, es decir nuestro concepto de belleza, pero
esto se ha empezado a replantear en las ferias europeas que han
incluso prohibido el prototipo de mujer flaca, lo que no quiere
decir que éste dejará de existir. La estética
en cambio es un concepto mucho más rico que supera esa
concepción esquemática de belleza y que abarca mejor
lo que es la moda.
La directora de Inexmoda, en su elegancia contenida donde no hay
excesos, cuenta como anécdota que aún así
le da algo de pena ir a reuniones con mujeres europeas que no
usan una gota de maquillaje, lo que en su concepto se explica
por dos motivos. Uno práctico, la falta de tiempo para
dedicarse y para ir por ejemplo a la peluquería, el otro
de concepción, las europeas no validan su feminidad en
el "empaque", es decir, tienen tan bien asimilado su
papel en el mundo que no necesitan objetos para validarlo.
Este concepto de moda y mujer es fundamental para erradicar ciertos
fenómenos destructivos que se ven en nuestra cultura como
las enfermedades que mencionábamos anteriormente y la falta
de estilos más propios y menos esclavos de las imágenes
creadas por la publicidad y los medios de comunicación,
que no permiten un desarrollo adecuado del estilo y la personalidad
de los jóvenes, ante quienes se imponen. Es necesario que
los padres, universidades y en general la educación, reflexionen
sobre este fenómeno.
Hace pocos días el productor de desfiles de Oscar de la
Renta estuvo en Medellín haciendo casting y le impresionó
la clonación de la moda, Alicia Mejía cuenta que
llegó un punto en el que él dijo que no veía
más niñas con cirugía de los senos o "clonadas".
A este respecto es importante que los medios asuman su responsabilidad,
pues en gran parte son ellos los que se han encargado de proyectar
una imagen errada de la moda y con ello promover la clonación
de la imagen.
Es así como mientras las niñas imitan modelos pensando
que con ellos lograrán encajar en la imagen de la mujer
fatal latina y abrirse puertas en el mundo del modelaje, la realidad
de las pasarelas internacionales marcha por unos rumbos muy distintos.
Las clones son consumidoras de un concepto específico de
moda, encasilladas en la mujer exhibicionista, reforzadas por
los medios que muestran el desnudo y el cuerpo de la modelo, no
la ropa ni la moda como tal.
Ponga en su ropero esta temporada
La posmodernidad es la época de la diversidad y esto lo
refleja la moda de manera patente, no se puede encasillar a los
consumidores en los estilos que hemos mencionado, hay conceptos
de moda válidos para todos los tipos de uso. En cuanto
a la terminología Marta Calad dice que considera que la
palabra tendencia de moda no es la más adecuada, porque
la tendencia es masificación y la moda actual procura algo
totalmente opuesto a ella.
Hoy se percibe un resurgir de lo romántico, la mujer quiso
volver a sentirse femenina y glamorosa, diferente a la mujer de
la década de los 90 muy masculina y simple. Este estilo
romántico fue dado a conocer por Yves Saint-Laurent en
su colección de otoño - invierno 2002. Sin embargo,
lo que antes hacían los diseñadores como algo muy
exclusivo baja ya al público fácilmente. La organización
Sara, la más grande del mundo en su tipo, tiene personas
para sentar en primera fila en todos los desfiles, lo que se supone
no se debe hacer, en un par de días copian lo visto y lo
sacan al mercado.
Con respecto al hombre, también él toma detalles
de lo femenino esta temporada, lo hacen aquellos que han logrado
descubrir ese lado en ellos mismos. La moda masculina está
influenciada por pequeños detalles, aunque el hombre de
Medellín es machista y se deja influenciar poco, pero en
ciudades como Barranquilla, hay toques femeninos en la moda masculina.
Esto se da porque la mujer está buscando alguien más
cercano a ella que comparta sus gustos.
El cambio que viene desde principios de milenio considera un retorno
a lo esencial, donde el color blanco es el más importante,
con los crudos que van hasta el café. Hay acentos turquesa,
coral, verde limón, amarillo, por la tendencia primaveral.
La necesidad de colores la marca la estación, Alicia mejía
explica que los habitantes de países con estaciones necesitan
evidenciar el cambio de clima en su vestir. Sin embargo en el
mundo global de hoy se da la interestacionalidad, fenómeno
definido por un consumidor que recorre el mundo, en la mañana
puede estar en invierno en París y en la tarde en un lugar
tropical, así que con un abrigo basta.
El sastre es primordial para la mujer ejecutiva, se usa hecho
casi sobre medida porque vuelve la silueta donde se talla la figura
tanto femenina como masculina. Va complementado con toques románticos
femeninos. En el hombre, la camisería cambia el concepto
del hombre tradicional así como la moda monocromática,
por cuadros y rayas de colores, aunque se retoman las telas tradicionales
y clásicas.
Y usted ¿cómo la va con
la moda?
No quisimos desaprovechar la ocasión para preguntar a nuestras
invitadas cual era su relación particular con la moda,
como la vivía. Marta Calad dice que le gusta la moda, y
que es receptiva especialmente a los accesorios, siente que aprovecha
el conocimiento para usar moda, pero no en exceso. Por su parte
Tuti Barrera comenta que a ella le gusta estar a la moda, sobre
todo para proyectar lo que hace como modelo, pero no se considera
exhibicionista.
Natalia Orozco se queda con lo cómodo, le gusta moda pero
tiene una influencia muy deportiva y Natalia Ortiz se autodenomina
neoclásica con toques de moda.
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