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Entretelones
de un montaje aparatoso
Medellín
Durante la última semana, el interior del Palacio de Exposiciones
parece una obra en construcción. Veintenas de obreros caminan de
un lado a otro cargando sobre sus espaldas el metal con que se forman torres
y graderías, así como los soportes de las enormes carpas de
desfiles y los tablones de las pasarelas.
El número de personas en torno al montaje y las horas de trabajo
aumentan a medida que se acerca la feria. Los primeros días
trabajábamos de 7:00 a.m. a 10:00 p.m. La última semana, hasta
la madrugada, comentó Harold Upegui, de Alforrent Ltda, empresa
que hizo el montaje de la Plaza de los Desfiles.
Hoy las cifras son claras: 250 organizadores, 50 personas para el control
de puertas y vigilancia, 10 para el aseo de las pasarelas, 40 técnicos
en iluminación y sonido. Todo está fríamente calculado.
A la logística se han sumado tropas de modelos y diseñadores,
que no se fijan en el caos ni en los obreros a la hora de medirse vestidos
o ensayar la pasarela. Cuando el ensayo es con caminada se va largo.
La medición no toma mucho tiempo, pero hay que tener paciencia para
aguantarse el calor... Es parte del trabajo, aseguró la modelo
Claudia Ocampo.
Sonido ambiente
Desde las afueras del Palacio, se percibe que la feria está por
empezar. Los sonidos de canciones modernas o clásicas, tropicales
o rockeras, se combinan con las voces de indicación de los preparadores.
¡Conserven la formación! ¡Pónganle ritmo!
¡Quédate quieta en la mitad de la pasarela!
Bajo las carpas, las modelos conversan y se toman fotografías informales,
en las que no posan como divas inalcanzables. Llevan jeans descaderados,
caras lavadas y zapatos cómodos. Se mueven al ritmo de la música
y, cuando hay errores, las canciones se cortan abruptamente. Es el trabajo
de los musicalizadores, quienes además de conocer las tendencias,
tienen que asistir a todas las pruebas.
La gente quiere oír la música que está de moda.
Por ejemplo para los desfiles de ropa interior se busca acabar con la
relación tradicional de estas prendas con el romance y para eso
se usan canciones movidas, en español, o mezclas de diversos ritmos,
señala Juan Guillermo Moreno, quien musicalizó varios desfiles.
En las mentes y las manos de unos y otros, toma forma Colombiamoda. Para
el público y los visitantes, la función empieza mañana,
pero ellos ya llevan varias semanas acostumbrados a las carreras que implica
montar un evento de grandes dimensiones.
[GEG]
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