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14-08-2001
Los artistas venezolanos Harry Schuster y Gustavo Zajac y el diseñador Luis Palacios unieron su talento en una obra de arte única. Un traje de novia con las puntadas de Palacios fue complementado con las pinceladas de los venezolanos para conseguir como resultado La ascensión de la Virgen, el vestido que cerró la colección de los diez que Palacios presentó en Bell South de noche, diseño colombiano en un templo. Lo que Palacios llama traje de novia para Schuster y Zajac fue una pieza móvil sobre la que trabajaron durante 15 días y que un amigo común describió como una labor de alta cirugía. Usaron, con sumo cuidado, pintura para tela, pues siempre temían que los colores se regaran y echaran a perder la prenda y su trabajo. Al referirse a los tonos de pintura que aplicaron, Harry Schuster los define como tonos con personalidad y advierte que el ángel que rodea la prenda es extraño y sorpresivo. Se trata de la figura de un ángel napolitano del siglo XIX.
"Logramos explorar el mundo de la novia desde la plástica", agregó Zajac. "El diseñador propone su idea y la pieza se enriquece con nuestra labor pictórica", comentan casi al unísono los artistas quienes desde hace varios años exponen juntos sus trabajos de dibujo y pintura. Lo que lograron a cuatro manos fue la interpretación del concepto que tienen de una novia. "La pensamos primaveral, virginal e inmaculada. Es un trabajo que transforma lo religioso. Es decir, vimos que las imágenes de la Virgen Inmaculada siempre están sobre lunas y un ángel que la sostiene. Eso quisimos hacer con la pieza (falda) del vestido de Luis", explicó Gustavo Zajac. Ambos están convencidos de que fue un trabajo polémico pero no ofensivo. Dice Harry que él fue el primer sorprendido al ver lo bien que salió el vestido. |
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