La
Copa América sobre arenas movedizas
Montevideo / AFP
El secuestro del vicepresidente de la Federación Colombiana
de Fútbol, Hernán Mejía Campuzano, y la amenaza
recibida por el embajador de Argentina en Bogotá contra
el seleccionado de su país, colocaron este martes a la
Copa América-2001 sobre un terreno de arenas movedizas.
A solo 15 días de comenzar a rodar el balón en
los estadios cafeteros, las sombras cayeron nuevamente sobre el
torneo, cuya realización en Colombia fue ratificada el
pasado 5 de junio por la Confederación Sudamericana (CSF),
luego de una seguidilla de atentados dinamiteros.
La Copa América es el certamen de selecciones más
antiguio del mundo y en la edición del 2001, a disputarse
en siete ciudades colombianas, participarán diez selecciones
de la región, México y Costa Rica.
Apenas conocido el plagio del dirigente, el presidente colombiano
Andrés Pastrana salió a apagar el fuego y afirmó
que "rechazamos el secuestro del doctor Mejía Campuzano,
así como los de otros colombianos, pero creemos que ese
hecho no tiene relación con la Copa América y por
lo tanto no debe afectarla".
Pastrana es un firme defensor de la realización del certamen
en su país e incluso viajó a Asunción encabezando
una gran ofensiva diplomática, que consiguió retener
la sede a pesar de las situaciones de violencia que en las semanas
anteriores a la ratificación habían dejado un saldo
de 12 muertos y más de 150 heridos.
El secuestro de Mejía Campuzano, que se verificó
la víspera en las cercanías de la ciudad de Pereira,
no fue reivindicado por grupo alguno pero el jefe de la octava
brigada del ejército, general Eduardo Franco, señaló
como responsables a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia,
Farc.
Una primera versión había indicado que el plagio
del dirigente, de 66 años, podría haber sido cometido
por delincuentes comunes, toda vez que los paramilitares y las
Farc, comprometidas en un proceso de paz con el gobierno, señalaron
en reiteradas oportunidades que la Copa América no era
su objetivo.
Como para echar más lea a la hoguera, el embajador de
Argentina en Bogotá, Carlos Carrasco, reveló haber
recibido una amenaza anónima contra la selección
de su país que tomará parte en el grupo C de la
competición con base en la ciudad de Medellín.
Sin embargo, el diplomático atenúo el hecho y afirmó
que las amenazas son una cuestión corriente en Colombia.
"Todos los días uno se entera aquí a través
de la radio de que hay secuestros. Y no es uno. Son 45, 55, 56.
Y también hay muertes. Parece el mercado de Liniers",
en alusión al centro concentrador de haciendas de la capital
argentina.
Por su lado, el presidente de la Asociación Uruguaya (AUF)
y vicepresidente de la CSF, Eugenio Figueredo, sealó creer
que probablemente el miércoles en Buenos Aires se lleven
a cabo contactos a nivel político deportivo para evaluar
la situación.
Algunos de los más notorios dirigentes de la región
coincidirán en la capital argentina con motivo de la disputa
el jueves de la segunda final por la Copa Libertadores entre el
local Boca Juniors y el mexicano Cruz Azul. "Hasta tanto
no tengamos reuniones, seguramente maana (miércoles) en
Buenos Aires, cuando nos encontremos para entregar los trofeos
de la Copa Libertadores de América, no habrá ninguna
información", sobre un posible cambio de sede o postergación
de la Copa América en Colombia, dijo Figueredo.
El vicetitular de la CSF sostuvo que el secuestro de Mejía
Campuzano ameritaba "alguna conversación entre los
dirigentes de la Confederación". En ese eventual encuentro
tomará parte el mandamás del fútbol regional,
el paraguayo Nicolás Léoz, que el martes, al llegar
a Buenos Aires, se encontró con las malas nuevas.
En la capital argentina, donde al parecer se jugará nuevamente
la Copa estará en boca de todos, el presidente de la Asociación
local y vice de FIFA, Julio Grondona, afirmó que su país
no acogerá el torneo en caso de que Colombia pierda la
sede. "Argentina no organizará la Copa América
si por los problemas que son de público conocimiento, no
se puede realizar en Colombia" dijo Grondona El directivo
calificó como "un hecho grave y lamentable" las
amenazas de muerte contra el seleccionado blanquiceleste.
Grondona dijo asimismo desconocer si hay algún país
que se haya ofrecido como candidato para organizar la cita continental,
pero insistió que "en cualquier caso Argentina no
es uno de ellos". "Tengo la esperanza de que si las
Farc fueron las autoras de este lamentable hecho, todo haya sido
producto de una equivocación, porque las FARC nos han dado
su absoluta voz de respeto a la Copa América", indicó
en Bogotá el presidente de la Federación local,
Alvaro Fina.
Fina reiteró que la Copa se realizará en su país
y agregó que en la maana del martes Leoz, y el el titular
Federación chilena le manifestaron su respaldo a la Copa
América. De acuerdo a Fina ninguno de los dos dirigentes
condicionaron la realización del torneo a pesar de lo sucedido.
"Si en alguna ocasión necesitamos el apoyo de la
dirigencia sudamericana es ahora. No podemos darle vía
libre al terrorismo en Colombia ni en el mundo. Necesitamos el
apoyo incondicional de todos, porque no podemos claudicar ante
los violentos y el fútbol y la paz es mucho más
que eso", puntualizó el presidente de la FCF.
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