Junio
27 de 2001
En suspenso la Copa América
Buenos Aires / AP
La Confederación Sudamericana de Fútbol dejó
en suspenso una decisión en torno a la Copa América
de Colombia el miércoles, pero admitió por primera
vez que la realización del torneo corre peligro a raíz
del secuestro del dirigente Hernán Mejía.
El organismo expresó "consternación"
por el secuestro del vicepresidente de la Federación Colombiana
de Fútbol, quien es miembro del comité ejecutivo
de la Confederación, ocurrido el lunes en una zona rural
de Colombia.
Agregó en un comunicado que "esta situación
afecta a todo el fútbol continental, compromete la realización
de la Copa y empaña la buena voluntad demostrada en reiteradas
ocasiones con la República de Colombia".
La Confederación "se mantendrá en reunión
permanente" y tomará "en las próximas
horas una determinación definitiva", señala
el comunicado.
Antes de que se conociese el documento, el presidente de Confederación
Nicolás Léoz dijo en una conferencia de prensa que
estaba "profundamente afectado" por el secuestro de
una persona tan allegada.
"Pedimos a sus secuestradores que lo liberen a la brevedad
posible. Apelamos a la conciencia de cada uno de los que estarían
involucrados en el secuestro", agregó.
"Al pueblo colombiano le mandamos nuestra solidaridad, nuestro
cariño", expresó Léoz, quien se encuentra
en Buenos Aires con motivo de la final de la Copa Libertadores
entre Boca Juniors y Cruz Azul.
Varios de los integrantes del comité ejecutivo de la Confederación
llegaron hoy a Buenos Aires procedentes de Miami, donde asistieron
al sorteo de la Copa Merconorte.
Dos veces en semanas recientes, el 17 de mayo en Río de
Janeiro y el 5 de junio en Asunción, la CSF confirmó
a Colombia como sede del torneo a pesar de la ola de violencia
que sacude al país, que incluye varios atentados dinamiteros.
Versiones no confirmadas indican que la actitud predominante
en la Confederación es suspender el torneo si Mejía
no es liberado y que se tomaría una decisión final
el viernes o sábado.
En la misma Colombia, mientras tanto, se planteó por primera
vez la perspectiva real de que el torneo no se haga en ese país.
Las autoridades colombianas, que hasta ahora habían insistido
en que la seguridad del torneo estaba garantizada, admitieron
que tal vez el país no esté en condiciones de organizar
el torneo.
El propio presidente de la Federación Colombiana de fútbol,
Alvaro Fina, dijo en Bogotá que era "indispensable
que Hernán Mejía Campuzano esté con nosotros
para la inauguración de la Copa".
"Yo no podría pedir, ni el país, que la Copa
se dispute en Colombia si Hernán sigue en poder de los
secuestradores", manifestó Fina. "No quiero crear
falsas expectativas y estar en contra de la realidad en la que
se está viviendo".
|