07-14-2001
Totonito e hijo de Tréllez, sensación
en Copita América
El
domingo 15 de julio se define el título y se entrega el
trofeo al campeón en la Marte 1
Medellín
Se llaman Weimar González Grisales, Alexis Echavarría
García, Javier Calle y Santiago Tréllez. No pasan
de once años; los unen tres cosas: son estudiantes, les
encanta el fútbol y llevan en sus venas la sangre futbolística
que heredaron de sus padres o tíos más cercanos
hoy incluso, jugadores activos.
Los tres primeros son sobrinos de Freddy Grisales, Alexis García
y Ricardo Calle. El cuarto es hijo de John Jairo Tréllez.
Todos intervienen con lujo de detalles en el II Torneo Escuelas
de Fútbol Copia América Inder-Gatorade que el domingo
definirá el título de campeón, en la cancha
Marte 1 cuando se cumpla el doblete final. Y fiel a lo que han
sido aquellos, estos chicos son volantes de creación y
tienen capacidad de gol.
Totonito -como se le conoce a Weimar- y lógicamente
Santiago, son hinchas de Nacional, donde se hicieron y crecieron
deportivamente Freddy Indurley y John Jairo. Javier, por supuesto,
se declara seguidor del DIM, donde milita su padre. Y contrariamente
a lo que significó Alexis García para el equipo
verde de Antioquia, su sobrino salió furibundo hincha del
cuadro rojo.
Todos, al unísono, reciben consejos de los consagrados
y por lo pronto las aceptan y tratan de ponerlas en práctica.
A veces mi papá me dice que soy agrandado,
dice Ricardo Calle, quien no obstante, reconoce que siempre
me recuerda que en el fútbol lo importante es tocar el
balón, trabajar duro y respetar a los compañeros.
Por su parte, Alexis explica que mi tío me aconseja
muchas cosas, pero sobre todo que tenga humildad, que juegue colectivamente
y luche limpiamente cada balón.
A mi me gusta anotar goles como mi papá. Y él
se pone muy contento cuando los hago porque dice que me parezco
mucho a él, señala Santiago Tréllez,
quien efectivamente tanto en su físico como en la forma
de encarar y hacer goles, se asemeja a John Jairo.
Totonito no se queda atrás, siempre busca el
apoyo de su tío Freddy: yo le pido que juegue conmigo
para aprenderle. Y lo hacemos. Pero siempre me recalca que hay
que jugar limpiamente, levantar la cabeza y mirar a dónde
colocar la pelota.
Son cuatro figuritas que da gusto observar. Ellos le dan continuidad
a esa vena futbolística que se ha paseado exitosamente
por las canchas del país y del mundo entero. El domingo,
será la última oportunidad para verlos cuando caiga
el telón del torneo, a las 9:00 a.m. con el choque La Estrella-Urabá
Junior y a las 11:00 a.m. el superduelo Bello-Envigado, que define
el campeón. OBE
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