07-16-2001
Medellín se quedó
con los crespos hechos
La fiesta estaba servida, pero el invitado especial, Argentina,
no apareció. Un estadio engalanado hasta con flores, salas
de prensa totalmente dotadas, la seguridad al ciento por ciento
y la organización ejemplar de una ciudad como Medellín
y un departamento que abrieron sus puertas de par en par para
hacer de la Copa América una jornada inolvidable.
Nadie desconoce las actuales circunstancias por las que atraviesa
el país, pero la ausencia de Argentina dejó a mucha
gente con los crespos hechos, porque la promesa publicitaria del
fútbol-fútbol estaba hecha con base en el seleccionado
gaucho.
Formidable la respuesta de Uruguay, importante que hayan venido
Costa Rica y Honduras, son claras muestras de comprensión
y hermandad latinoamericana; sin embargo, en el paladar de los
seguidores del balompié se hace inolcultable la ausencia
del combinado que lidera la eliminatoria suramericana y que desde
buen rato se ha convertido en el referente futbolero de Colombia.
Esta ausencia argentina, que no tiene explicación, y que
no la tendrá de manera clara, privó a una ciudad
que vibra con el rodar del balón, de poder vivir una experiencia
completa, pero lo peor, de no poderle dar a los gauchos todo el
cariño y aprecio con que se les esperaba.
Es que Medellín merecía más, porque su lema
era el de ser la mejor sede de la Copa América, lo que
hasta ahora en buena parte se ha cumplido, pero que infortunadamente
no contó con todos los invitados para hacer de ésta
nuestra mejor vitrina ante los ojos del mundo.
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