07-19-2001
Peláez opina
Colombia - Chile

Juan José Peláez |
Por
Juan José Peláez
Colaboración especial
Medellín
Colombia me gustó y me sorprendió frente a Chile,
porque fue un equipo que mostró un progreso mayor a lo
presupuestado. Fue más colectivo que individual, el trabajo
de recuperación de pelota lo iniciaron los delanteros y
lo cristalizaron los volantes. Esta vez los defensas, por lo menos
en el primer tiempo, no tuvieron tanto trabajo, porque fue un
conjunto compacto y solidario en el que Montecinos no encontró
los espacios que requiere para maniobrar.
En el trabajo con la pelota fue un equipo que no dependió
del diez y esa labor la asumieron volantes, delanteros y laterales,
sobre todo Iván López.
Dos conceptos básicos en la tenencia de la pelota afloraron
en Colombia: la movilidad y la desmarcación, que hicieron
que el primer tiempo se jugara en la mitad de cancha de Chile,
que no logró tocar la pelota tres pases seguidos.
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El segundo tiempo marcó un agregado dentro del estilo.
Colombia asumió el rol de contragolpeador, corriendo riesgos
al entregarle el balón a Chile y jugando un fútbol
que no es producto de nuestro terruño. Becerra jugó
muy en punta y como llanero solitario se perdió entre tanto
chileno y espacio. Afloraron las dudas en el medio campo, la labor
de recuperación Ramírez por izquierda y la de Vargas
en la mitad, no dieron consistencia al filtro y Chile se acercó
con cierto riesgo.
Pero Maturana corrigió con la inclusión de Eulalio
y la defensa volvió a ganar la mitad de la cancha, ahí
Colombia recuperó la pelota, pero con un criterio claro
de pisar rápido los últimos 30 metros con Eulalio,
Becerra y Giovanni. Esta Colombia aviva la ilusión.
Pero siendo fríos en el análisis le falta de equilibrio,
sobre todo en la izquierda por donde no se tiene salida clara
ni el sostén en el manejo de la pelota, carece de un cabeza
de área.
Necesita establecer un patrón de juego con la pelota con
base en una función colectiva y no en la función
individual (Giovanni Hernández), esto hace que Colombia
gaste todavía mucho tiempo en la sincronización
de movimientos, en la definición de un estilo y en la búsqueda
de jugadores para posiciones que den la tranquilidad definitiva.
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