| Puro
corazón
Colombia y México, por su primer título. Uno es
potencia, el otro desequilibrio.
La solidez
en defensa y la capacidad goleadora colombiana ante el poder de
agrupamiento mexicano.
¿A cuál
de los dos favorecerá la altura de Bogotá?... México
parece tener ventaja.
Wilson Díaz Sánchez
Bogotá
El espectáculo está servido para ver una gran final,
esta tarde en El Campín, entre Colombia y México,
dos equipos que llegan a su segunda final en la dilatada historia
de la Copa América.
Colombianos y mexicanos lucharán por la victoria con armas
muy similares y en un escenario que, al decir de los expertos,
da un triz de ventaja al equipo manito por aquello
de la altura (Ciudad de México, lugar de trabajos de esa
selección, está a 2.234 metros sobre el nivel del
mar), debido a que el combinado tricolor viene de prepararse en
Barranquilla y ahora abordará los 2.600 metros de Bogotá.
Sin embargo, jugadores y cuerpo técnico confían
en el buen momento del grupo para definir a favor este lance.
Una defensa que no conoce de bajones, un arquero como Óscar
Córdoba invicto en seis juegos, una zona de volantes con
aceptable producción y la racha goleadora de Víctor
Aristizábal, frente a un colectivo que como lo asegura
el técnico del Cruz Azul, José Luis Trejos nunca
se arruga, será el choque de cierre de la Copa.
EL COLOMBIANO reunió a dos reconocidos técnicos
del rentado colombiano para analizar a Colombia y a México,
los equipos finalistas que a partir de las 4:30 p.m. de hoy, iniciarán
la lucha por el título de la 40a. Copa América de
fútbol. Son ellos, Norberto Peluffo, orientador del Atlético
Junior, y Óscar Héctor Quintabani, entrenador del
Tuluá, ganador del primer cupo a la próxima Copa
Libertadores.
Colombia, según Peluffo
 |
Fortalezas
Su línea
defensiva se convierte en la columna vertebral: sabe pararse bien
en la cancha y tiene como respaldo a Óscar Córdoba,
un arquero que le imprime mucha seguridad al resto del grupo.
Iván Córdoba y Mario Yepes constituyen prenda de
seguridad. Cero goles en cinco partidos lo dice todo.
Ese buen rendimiento
en defensa contribuye a que sea un equipo muy ofensivo porque
desde atrás suele originar la proyección en ataque
en especial con la proyección de los laterales Bedoya y
López, quienes caen y hacen superioridad numérica
en ataque.
La presencia
de un hombre que está enchufado con el gol como Víctor
Aristizábal, quien se ha entendido a la perfección
con Giovanni Hernández el hombre de las ideas en el medio
campo. Si ambos funcionan, el juego del resto se torna fácil.
Seis goles en cinco partidos es un buen balance.
La localía
es fundamental a la hora de las definiciones. El apoyo del público
es importante y marca alguna diferencia.
Debilidades
El poco trabajo
que llevan los integrantes del equipo. Hay que reconocer que es
un grupo muy joven y que buena parte de ellos lo hace por primera
vez en un torneo importante, como Murillo, López, Vargas.
Los altibajos
producidos por la presión a que están sometidos
y a la falta de la continuidad como integrantes de una Selección.
A veces en el medio se baja el ritmo, se regala terreno y permite
que el contrario se apodere de la pelota.
México, según Peluffo
Fortalezas
Su raza. Es
única, fuerte, gente predispuesta para nunca bajar la guardia.
Los mexicanos tienen carácter y están preparados
para grandes retos sin doblegarse ante la adversidad. De ellos
siempre se ha dicho que son verdaderos robles.
A pesar de
no haber tenido contuinuidad en su trabajo en esta Copa, Antonio
De Nigris -un volante de avanzada-, ha sido importante cuando
ingresa y hay que tenerle cuidado como un hombre de alternativa
llegado a la primera línea del equipo. Y tiene un gran
arquero, elástico y con reflejos.
México
es más equilibrado en el mediocampo porque cuenta con jugadores
como Torrado, Zepeda y Mercado, entre otros, con gran dinámica
y buen trato del balón. Es un equipo que cuando posee el
balón, en ataque es desequilibrante así no haya
marcado gran cantidad de goles.
Debilidades
Puede pesarle
las ausencias obligadas de dos o tres jugadores, pero indudablemente
la más sentida será la de Alberto García
Aspe, quien emerge como el gran líder del grupo, el alma.
La escasa definición
frente al arco contrario. Los mexicanos crean las jugadas, llegan
con facilidad a predios rivales pero no encuentran la fórmula
exacta para concretar las oportunidades. Cinco goles en cinco
partidos.
Colombia, según Quintabani
Fortalezas
El manejo de
la pelota como punto de referencia y la estabilidad de sus ideas
tácticas. En una palabra es un equipo que respeta el concepto
esquemático en la cancha pero también puede desboblarse
en cualquier momento sin llegar a perder el orden.
Como todo equipo
moderno, tiene velocidad y dinámica en donde se cocinan
las ideas, el mediocampo, en especial con Grisales y el desprendimiento
de Murillo como hombre que sube y baja. Y no desentona en defensa,
porque posee una dupla de centrales que no pierden ni arriba ni
a ras de piso.
Tres condimentos
especiales que lo hacen fuerte: un arquero experimentado, serio
y difícil de vencer, una defensa coordinada como un relojito,
la inspiración de Giovanni Hernández en mitad y
los goles de Aristizábal.
Debilidades
Aunque no lo
han atacado mucho, Colombia ha sabido tener equilibrio, pero por
momentos pierde los hilos, el control. Muestra algunas incoherencias
en mitad cuando no puede recuperar el balón.
La gran incógnita
que se antoja es cómo podría responder en una situación
difícil del partido. Todos los juegos disputados hasta
el momento los ha ganado sin complicaciones. Pero ante la adversidad
de un posible marcador en contra, cómo reaccionaría?
México, según Quintabanni
Fortalezas
Tiene una identidad
táctica y mucha seguridad a pesar de las variaciones que
ha realizado a lo largo del torneo. Esto significa que sus hombres
ya están compenetrados con el sistema que pretende el técnico
Javier Aguirre. Pareciera que vinieran jugando desde hace mucho
tiempo cuando es todo lo contrario.
Maneja bien
la pelota y los ritmos de los partidos: pasa rápido al
ataque y tiene capacidad para regresar. Se agrupa en forma perfecta,
casi que se arropan entre todos, demostrando gran estabilidad
colectiva adentro y fuera de la cancha.
Indudablemente
que es un equipo con fuerza mental y convicción de victoria.
Es la tradición mexicana venida de ancestros que les imprime
ese sello peculiar de gente que no se raja por nada. Y algo más,
en la altura de Bogotá se encuentran como en su casa.
Debilidades
Es un equipo
con poco gol, aunque viéndolo en la cancha parecería
mentira. Carecen de un goleador nato aunque Borgueti podría
ser el hombre llamado a suplir ese problema y lo ha demostrado
así no haya tenido mucha fortuna ante los rivales.
Le va a pesar,
sin lugar a dudas, la expulsión de Alberto García
Aspe por su gran condición de liderazgo. En un equipo puede
ser remplazado cualquier jugador pero no el carácter y
eso es García Aspe.
|