Sin
unión hubiera sido imposible
Francisco Maturana elogia al grupo por su entrega y actitud para
encarar los partidos.
Tras la victoria
piensa que los centroamericanos arreglaron y engrandecieron el torneo.
" A México,
como a todos los rivales, lo respeto porque tiene un fútbol
competitivo.
Manizales
A la actitud, entrega y capacidad individual y colectiva de los
jugadores, y a la unión de todo el pueblo colombiano atribuyó
el técnico chocoano Francisco Maturana, el éxito
hasta ahora alcanzado por la selección nacional luego de
su importante victoria sobre Honduras, 2-0 que lo coloca ad portas
de la obtención del primer título de la Copa América
de fútbol.
Con su pasmosa tranquilidad y sin triunfalismos exagerados, este
chocoano de 52 años, nacido el 15 de febrero de 1949, en
Quibdó y ex orientador de los combinados que estuvieron
en los Mundiales de Italia-90 y Estados Unidos-94, reiteró
que lo más positivo de todo es que todos los colombianos,
sin excepción, se han unido en torno a una causa: la fiesta
del fútbol que hace olvidar por momentos las duras penas
de nuestro pueblo.
Destaco la entrega de mis jugadores. Han sido verdaderas
fieras y lucharon a brazo partido por conseguir el objetivo trazado.
Ahora estamos más cerca que nunca y esperamos que el domingo
no seamos inferiores, expresó Maturana unas horas
después del partido que determinó el rival de México
en la gran final.
Idea simple
¿Su equipo llegó al límite de lo que quería?
Nuestra idea es simple: pretendemos tener un equipo que
logre el control del juego y el balón y que traduzca en
peligro para el arco rival todas las opciones ofensivas que puedan
desprenderse en un partido. Para ello necesitamos madurez y cambio
de ritmos a lo largo de los encuentros y lo hemos logrado poco
a poco. Sin embargo, como no somos perfectos se presentan lagunas
y máxime cuando se tiene enfrente un equipo bueno como
ocurrió con Honduras.
¿Cree que aportó la presencia de Honduras y los
otros centroamericanos?
Nosotros hacemos las cosas por nosotros y nuestro país.
Ellos -al referirse a Honduras, Costa Rica y México-, engrandecieron
la Copa, la arreglaron y le pusieron técnica. Eso hay que
agradecerlo y reconocerlo.
¿Qué le falta a la Selección?
El fútbol es una idea. Colombia la había encontrado
hace rato, tiene muy claro lo que quiere y con este grupo se está
dando. Es un equipo que le gusta ir al frente, que gusta del fútbol
abierto pero guardando la estética. Queremos ganar, pero
dentro de una filosofía de buen trato del balón.
Y allá están dirigidos nuestros esfuerzos.
¿Cree que los jugadores tomaron bien rápido lo
que usted quiere o que el nivel de la Copa no es del todo bueno?
Yo valoro de manera positiva el aprovechamiento del poco
tiempo que tuvimos para armar el equipo, pero todo esto nace de
la calidad de los jugadores y de la fe y aceptación de
la propuesta futbolística que va de la mano del sentimiento
de ellos. Fue buena la primera estación en Barranquilla
por el entorno que hace que el trabajo sea menos difícil.
¿Tiene un significado especial mantenerse invicto, con
el arco sin goles y con el goleador del torneo?
Eso es circunstancial. Lo de nosotros es ganar los partidos
y tratar de jugar bien. Nuestros esfuerzos no iban dirigidos a
obtener el arco en cero ni el goleador. Eso es circunstancial.
No es obsesión. Eso se da porque se han hecho bien las
cosas.
¿Qué interpreta Colombia?
Este equipo interpreta el fútbol colectivo pero ello
no se daría si no se hubiese tenido un entorno bueno que
es la fuerza positiva de todo el país para lograr algo
grande. Esto aunado a la capacidad de los jugadores, conforma
el matrimonio que enfrenta con capacidad y éxito un reto
grande.
¿Qué le dice México, el rival del domingo?
Muchas cosas buenas. Lo respeto porque tiene grandes jugadores
y juego colectivo. Pero me interesa más mi grupo y hacia
él dirigiré toda las fuerzas para que corone un
objetivo que es de todo un pueblo.
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