Bienvenido a Terra
  
Colombia, Inicio Terra Aviso legal y privacidad

EL COLOMBIANO
Inicio Copa América

La jugada de hoy
Deporte en grande
Sólo goles
Es noticia
De copa
Tabla de posiciones
La copa en fotos
Foro
Libro de visitantes
Tarjetas electrónicas
Guía de supervivencia


Calendario

Boletería
Estadios
Grupos
La Mascota: Américo
Noticias de la Copa
Ciudades sedes

Anécdotas
Campeones
Goleadores
Historia
Récords
Paraguay'99


La copa a 3 días
La copa a 15 días
La copa a 30 días
La copa a 60 días



07-12-2001
Aguinaga, otro Pibe que se va

Después del Mundial asiático no será más el capitán de Ecuador.

Con esta ajustará su octava Copa América jugada con la selección del vecino país.

Draskovic, Pacho Maturana y Bolillo Gómez fueron los técnicos que lo respaldaron.


Por
Jaime Herrera Correa
Barranquilla

No sabe si terminará en la MLS, como todos los de su edad, pero sí está convencido de que después del Mundial de Japón y Corea-2002 no seguirá siendo la brújula de la Selección de Ecuador.

A sus 33 años y con siete Copas América a cuestas Álex Aguinaga desea dejar de ser El Pibe del vecino país para dedicarse a sí mismo y a toda su familia. Y no es que las ideas, la chispa, el manejo, la claridad, el empuje y la ascendencia en el grupo se le hay terminado; sólo que ya cree que 15 años son más que suficientes para haber mostrados sus cualidades y aportarle a su país.

Admirador de Carlos Alberto Valderrama, quien todavía sigue haciendo grande el balompié colombiano en el exterior, este hombre bajo de estatura (mide 1.72 metros) y dueño de las ideas más grandes en el equipo que dirige el antioqueño Hernán Darío Bolillo Gómez, considera que es mejor darle la oportunidad a los jóvenes que vienen pidiendo pista para que el fútbol ecuatoriano le apueste a la renovación y prepare los nuevos talentos que le servirán para mantener el nivel que ha mostrado en los dos últimos años en el mundo.

Es tal su humildad, que pese a que su seleccionado es una de las sorpresas de la eliminatoria suramericana y está a un paso del Mundial asiático, el jugador que incidió para que Bolillo no dejará a Ecuador después de un atentado y que terminó dirigiendo a sus compañeros en el triunfo 2-1 frente a Perú, considera que el vecino país todavía debe aprender mucho y necesita sumar más para representar al continente en el certamen que ya tiene fijos a Francia, Japón, Corea, Camerún y Sudáfrica.

Puede que termine como técnico del fútbol ecuatoriano, eso no lo sabe. Lo único claro en el volante creativo del Necaxa de México, que será el jugador a marcar por Colombia el sábado en el clásico del Grupo A, es que algún día pondrá práctica los conocimientos que le dejaron estrategas claves en el desarrollo de su carrera: el yugoslavo Dussan Draskovic y los colombianos Francisco Pacho Maturana y Hernán Darío Bolillo Gómez.

Admirador de Colombia
Y para acabar de completar su profesionalismo, desde que llegó al Hotel Barranquilla Plaza el portador de la envidiable camiseta número 10 no se ha cansado de expresar su admiración por el país y respaldar a los colombianos para que hagan la mejor Copa América de toda su historia y le demuestren al mundo todas sus cualidades.

“Conozco muy bien a Colombia y sé que es una tierra con muchas cosas positivas. Aquí la mayoría de la gente es buena, hospitalaria y cariñosa, o sino miren el respaldo que nos ha brindado desde que llegamos a Barranquilla. Siempre lo dijo que si la Copa no se jugaba acá no actuaría en ella, porque las naciones merecen respeto y los derechos no se le pueden quitar a nadie”, indicó.

Para Álex, quien parece tener como sucesor a su propio hermano menor Juan Francisco, viene actuando en el torneo más antiguo de selecciones en el mundo desde Argentina-87. En esa oportunidad, Ecuador terminó en la octava posición, entre los diez participantes de Suramérica, pero él dejó entrever todo lo que tenía para aportarle a su seleccionado.

Por eso siempre fue el hombre de confianza de los estrategas Draskovic, Maturana y Gómez, con quienes además de ser un gran amigo, les respondió mostrando sus condiciones en la cancha, motivando a sus compañeros y portando de manera responsable la cinta de capitán con la que se ha pasado con la frente en alto por los estadios del mundo.

“Tengo nivel y puedo brindar muchas cosas a mi equipo, pero no cuento con las condiciones de antes, porque los años y la competencia te van mermando el rendimiento. Sin embargo, con lo que tengo le puede ayudar a Ecuador para que clasifique a su primer Mundial, el cual quiero aprovechar para decirle adiós al fútbol y retirarme por la puerta grande.

Todavía nos falta un poco, pero sé que si continuamos con el ritmo que traemos, de seguro estaremos en Asia para mostrar el potencial de nuestra gente y la importancia que tiene el Bolillo Gómez, quien es responsable directo de nuestros logros porque nos llenó de confianza, nos motivó y nos ha tratado como verdaderos amigos”, finalizó.

Antecedentes
La experiencia lo respalda
En el Suramericano Juvenil que realizó Colombia, en el Eje Cafetero en 1987, Álex Aguinaga comenzó su exitosa carrera con la Selección de Ecuador, que lo llevó a militar en el fútbol mejor pago de América en el momento: México.

A partir de ahí, este jugador nacido en Ibarra, al norte de Ecuador, ha sido infaltable en las ocho copas América, incluida ésta, que se han desarrollado en el continente. Su baja estatura, corregida con las grandes condiciones, ha sido constante en Argentina-87, Brasil-89, Chile-91, Ecuador-93, Uruguay-95, Bolivia-97, Paraguay-99 y Colombia-2001. Esto, sumado al gran papel que ha cumplido en balompié mexicano, le ha servido para ser catalogado como uno de los mejores en la historia del fútbol ecuatoriano.

Gracias a sus ideas, chispa y ascendencia en el grupo, Aguinaga ha sido fundamental para que Ecuador estuviera cerca del Mundial de Francia-98 y fuera el cuarto de la Copa en 1993, igualando el lugar de 1959 cuando su país también fue el anfitrión del certamen.

 


Inicio Copa América - Inicio Es noticia
 



Copyright © 2001 EL COLOMBIANO LTDA. & CIA. S.C.A.
Correo electrónico - Aviso Legal