Sabor
agridulce en la Ciudad Milagro
Armenia
A nivel de acompañamiento para la Selección durante
su estadía, Armenia se sobró se llevó los mejores
resultados. Pero a la hora de la balance el sabor agridulce predominó
en los distintos sectores de la capital quindiana porque todo no
fue color de rosa y fue más la especulación que las
ganancias.
Si bien a la ciudad le quedaron $5.000 millones, representados en
la remodelación del Estadio Centenario, adecuación
de vías, reparaciones en el aeropuerto El Edén y el
mejoramiento de los alrededores del estadio, en la parte hotelera
y comercial quedaron muchas dudas.
Mientras Omaira Valencia Carvajal, gerente del Imdera, Instituto
de Deporte y Recreación de Armenia, dio un parte positivo
por la experiencia vivida, el importante respaldo que se le dio
a la Selección y por todas las obras que le dejó la
Copa para poner a servicio de la comunidad y aprovecharlas en futuros
certámenes, los otros frentes se quejaron porque el comercio
informal fue el único que medio se movió y la capacidad
hotelera no fue copada en su totalidad.
Según Piedad Álvarez, gerente de Cotelco Quindío,
el único día que se copó el 100% de nuestra
capacidad fue el lunes cuando Colombia venció 3-0 a Perú.
Los otros días el porcentaje de ocupación se movió
entre el 70 y 80%, debido a que los turistas fueron muy pocos y
la mayoría se alojó en ciudades vecinas como Cali,
Pereira y Manizales.
Fue más el entusiasmo de la gente que los ingresos
que nosotros esperábamos para mejorar nuestras empresas y
hacerle quite a la recesión que impera en el país
y en nuestra Ciudad Milagro.
Aunque no tendré el reporte final hasta que la Selección
no abandone hoy la ciudad, lo único claro fue la masiva venta
de camisetas, cintas, llaveros, máscaras, gorros y todos
los souvenires característicos de este tipo de torneo. Es
claro que el comercio local debió ser más agresivo
para cautivar a los clientes, pero nosotros esperábamos más
y las inversiones que hicimos fueron superiores a los beneficios
económicos que alcanzamos, dijo Piedad Álvarez.
Por otro lado, el Comité Organizador no quedó muy
satisfecho por la respuesta de la afición en los dos partidos
que se realizaron en el Estadio Centenario, porque se esperaba más
de esta región pese a los problemas sociales que padece después
del terremoto de 1999.
César González, responsable de la boletería,
le contó a los medios que para el partido Uruguay-Costa Rica
se hicieron presentes 9.000 aficionados y que sólo se llenó
el escenario, con las 30.000 personas, cuando Colombia enfrentó
a Perú.
Los ingresos recaudados por el ingreso de los 39.000 hinchas llegaron
a $800 millones, pero al igual que los distintos sectores de la
Ciudad Milagro, el Comité Organizador esperaba más
de los cuyabros. JHC
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