| El
balance es más que positivo: Jorge Correa Pastrana
Se superó el promedio de asistencia de Chile 1991, que
era el mejor.
El país
podría organizar próximamente un Campeonato Mundial
Sub 20.
El título
es lo único que resta para que la Copa sea perfecta.
Por
Jaime Herrera Correa
Armenia
El presidente del Comité Organizador, Jorge Correa Pastrana,
está que no se cambia por nadie. Eso porque después
de tantos inconvenientes y especulaciones está más
que convencido de que a una jornada de su culminación,
la Copa América Colombia-2001 arrojará un balance
positivo.
Según este dirigente, los resultados deportivos, sociales,
económicos, culturales y de imagen internacional no podían
ser más favorables. Y los que no vinieron deben estar muertos
de la envidia, porque acá todo ha sido fiesta y el balón
embriagó de felicidad a los amantes y no del fútbol
en el país.
Satisfecho porque el promedio de 25.000 aficionados es muy alentador,
superó lo de Chile-91 y ha motivado a las autoridades internacionales
del fútbol para pensar en futuros eventos para Colombia,
Correa Pastrana considera que lo único que falta para cerrar
con broche de oro es quedarnos con la Copa y dar la vuelta
olímpica en El Campín.
¿Qué ha sido lo más positivo de la Copa?
Es muy difícil decir eso, porque todo ha funcionado
a la perfección. Sin embargo, creo que el rendimiento de
la Selección se lleva los mejores aplausos.
¿Cuál es su balance personal?
La Copa de la Paz paralizó el país. Los niños,
jóvenes, adultos, ancianos, discapacitados y toda la población
se volcó en torno a este evento. Pese a tanta incredulidad,
le demostramos a todo el mundo que Colombia también puede
y está en capacidad de hacer cosas muy grandes.
¿Hicieron falta los que no vinieron?
Para nada, porque los que llegaron lo hicieron muy bien.
No es sino mirar a Honduras, que va a disputar el tercer lugar,
y de inmediato se puede decir que la gente vino a competir y no
por cumplir.
¿Qué le quedará al país?
Dios quiera el título, pero aparte de eso las ciudades
sedes contarán con sus escenarios reformados, el arreglo
de las vías, los trabajos extras y otra tan importante
como la experiencia para organizar próximos eventos internacionales.
¿Quién ganó con la Copa?
El país en general, porque le demostramos a la comunidad
mundial que acá no sólo se habla de violencia y
problemas sociales. Gracias al compromiso de toda la comunidad,
mostramos la otra cara de Colombia y eso lo dice todo.
¿Hubo problemas durante el desarrollo del torneo?
Todo estuvo muy normal, aunque al principio nos tocó
acelerar todo para responder a tiempo. En todo evento quedan cosas
pendientes, pero son tan pequeñas que no alcanzan a opacar
el éxito que tuvo la mejor Copa que se haya hecho en toda
su historia.
¿Dónde estuvo el secreto del éxito?
El respaldo de todo el país. Además, el fútbol
mostrado por la Selección no sólo recuperó
la confianza de la gente, sino que nos ayudó a que superáramos
lo realizado por Chile-91, hasta antes de esta le mejor Copa en
asistencia en los estadios.
¿Qué le manifestaron los dirigentes de la Conmebol?
Que este país ha demostrado con creces que está
en capacidad de organizar eventos de peso. Por van a estudiar
con mucho cuidado nuestras solicitudes de un Suramericano Sub-15
y un Mundial Sub-20.
Ganancias sociales y económicas
En la parte social, deportiva y cultural el superávit será
incalculable, porque todos los sectores del país se beneficiaron
desde el inicio del torneo. En el campo económico todavía
no se conocen las ganancias, lo único seguro es que pérdidas
no habrán porque se presentaron varios llenos.
El público de Medellín, Armenia y Pereira quedaron
en deuda, pero el promedio de 25.000 personas por jornada ha sido
tan importante que los dirigentes de la Confederación están
muy satisfechos. Pese a todos los problemas previos, la gente
respaldó y acompañó a la Selección.
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