07-19-2001
El sector hotelero, el más
beneficiado
Barranquilla
La dicha no fue completa, pero los hoteleros barranquilleros terminaron
satisfechos por todo lo que les dejó el desarrollo del Grupo
A de la Copa América Colombia-2001.
Los principales sitios de alojamiento de la ciudad estuvieron al
tope de su capacidad y los de menor rango también se vieron
beneficiados por el certamen internacional, porque la clientela
fue variada y cumplida en los pagos.
La inversiones del gremio no pasaron en vano durante el torneo (remodelaciones,
contratación extra de personal, publicidad, etc), porque
además de los turistas, periodistas y deportistas que acudieron
a la capital atlanticense, el optimismo fue total durante las dos
semanas de actividad.
El campeonato nos favoreció en todos los sentidos y
nos subió la moral, porque con esta recesión económica
cualquier ingreso es fundamental para seguir en la lucha diaria
y la proyección de nuestras empresas manifestó
Lucy Abuchaibe, presidente de Cotelco regional.
Aunque todavía no tienen los balances a la mano, todos coinciden
en que una temporada que regularmente no era la mejor, terminó
salvando el año en el campo de los ingresos. Entre
junio y julio la ocupación de los hoteles siempre es media,
porque es época de vacaciones y la gente prefiere ir a Santa
Marta, Cartagena y a San Andrés, dijo Janeth Sánchez,
gerente de alojamiento del Royal Hotel.
Nadie se quejó. Ni siquiera los del Hotel El Prado, a quienes
la Federación Colombiana les canceló la reservación
para el seleccionado nacional que, por solicitud del técnico
Francisco Maturana, se hospedó en el Barranquilla Plaza.
Pese a ello, el hotel más representativo de la capital atlanticense
tuvo todas sus habitaciones ocupadas con dirigentes de la Federación,
periodistas, invitados especiales y directivos de los patrocinadores
de la Copa América; además de su clientela habitual.
A pesar de la alegría, la presidenta de Cotelco afirmó
que pudo haber sido mejor, pues muchas reservaciones del extranjero
se cancelaron a partir de la explosión de los carros-bomba
en Cali y Bogotá, a comienzos de junio, y con el aplazamiento
de la Copa América todo se enfrió.
Abuchaibe destacó que los turistas extranjeros, a diferencia
de los nacionales, vinieron y gastaron más en almacenes,
comida y diversión, pero la cifra de visitantes debió
ser mayor para el bien de todo el comercio.
Los saldos a favor pudieron ser mejores, pero después de
tantos inconvenientes para su realización, los barranquilleros
reconocieron que el desarrollo de la Copa en el país fue
una decisión acertada y que gracias a la selecciones de Colombia,
Chile, Ecuador y Venezuela, la ciudad tuvo un ambiente diferente
y una verdadera inyección económica. |