| Peláez
opina
Juan José Peláez
redacción@elcolombiano.com.co
Medellín
¿En qué radicará la gran diferencia del
duelo Colombia-México por la disputa del título
de la Copa América-2001?
En lo deportivo, podríamos decir que Colombia es superior
por la capacidad individual de sus jugadores y el talento de casi
todos ellos. México, en cambio, sin tener un talento depurado,
sí posee una técnica perfecta para su estilo. Y
sobre todo, es un equipo que juega con el corazón. En la
parte táctica, los manitos son más versátiles
porque saben variar de tres a cuatro defensas o viceversa.
Colombia, en cambio, mantiene su esquema clásico de cuatro
defensas en el fondo; pero a su estilo tradicional de manejo de
pelota le ha agregado un cambio de ritmo impresionante de la mitad
de cancha hacia arriba, que hace que se vea un equipo moderno
pero a la vez se vuelva impetuoso.
La clave para el seleccionado patrio podría estar en la
forma como llegue a controlar esos bríos sin perder la
contundencia cuando pasa la mitad de la cancha.
Pero, además, es muy importante para Colombia que cuando
esté sin la pelota, pueda hacer un trabajo solidario en
defensa con base en reducción de espacios, no solamente
hacia adelante sino hacia atrás, haciendo que México
tenga que pensar en la creación de espacios.
Va a ser también fundamental para nosotros, que se mantenga
un nivel altísimo de precaución y concentración
y de no cederle -en lo menos posible-, el balón al rival.
En este juego, va a ser difícil que Colombia cambie en
tres días su manera de jugar; es decir, que por naturaleza
presiona y ahoga.
Si México le da la posibilidad, seguramente va a estar
cerca del arco rival, pero si no, el contrario querrá contrarrestar
esa presión jugando largo y no corto desde atrás.
Y ahí, el equipo de Maturana tendrá que estar muy
atento desde atrás para ganar el balón aéreo,
el rebote y cubrir la espalda con un jugador más que el
adversario.
Es importante tener en cuenta que Colombia así como ataca
rápido puede, en determinados momentos, hacer un trabajo
de distracción ante, quizás, el equipo que más
rápido se arma.
Esa labor la hacen los jugadores inteligentes porque conlleva
una atracción hacia la pelota por parte del contrario y
a la vez la creación de un espacio al lado opuesto de la
pelota que debe aprovecharse al máximo para establecer
la descarga.
En conclusión, México representa el hueso más
duro de roer para Colombia, porque es indudable que en esta Copa
América demostró ser el equipo más moderno,
dinámico, polifacético y polivalente tácticamente
hablando. Además, por su gran capacidad mental.
Y ojo, que México es un equipo que quizás sea más
constante durante los 90 minutos en cuanto a ritmo, entrega y
juego.
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