Colombia,
a un paso de la gloria
Nítida victoria sobre Honduras 2-0 deja a Colombia como finalista
frente a México.
A la final llegará
con un invicto de 450 minutos y con el goleador Aristizábal.
La fiesta en
el Palogrande fue impresionante. El Campín espera al equipo
patrio.
Por
Jaime Herrera
Correa
Manizales
No es un sueño, es una realidad. Colombia venció
anoche 2-0 a Honduras, con goles de Gerardo Bedoya y Víctor
Aristizábal y será finalista de la Copa América-2001.
Aunque usted no lo crea, esa ilusión que comenzó
como un simple comentario cuando el técnico Francisco Maturana
dijo hace un mes quiero ganar el torneo más antiguo
del fútbol para que todo mi país lo celebre
y que se agudizó ayer con una caravana humana desde Armenia
hasta Manizales, está más cerca que en 1975, cuando
Perú se interpuso en el camino y privó a la nación
de esa gran alegría.
Tuvieron que pasar 26 años para que el balompié
nacional volviera a estar cerca, con una nómina muy joven,
de conseguir su logro más importante a nivel de selecciones.
Por eso los 40.000 aficionados que pese al fuerte frío
colmaron las graderías del Estadio Palogrande no pararon
de abrazarse entre sí y terminaron mojados por ese mar
de lágrimas que desprendieron sus ojos producto de la emoción
que les produjo el ser testigos de que su tierra quedó
a un paso de la gloria deportiva.
Y no era para menos, al igual que los hinchas de Barranquilla
y Armenia, los manizalitas no pararon de respaldar al tricolor
nacional durante los 90 minutos y se sintieron parte de esta gesta
del fútbol criollo que está a punto de demostrar
que hizo esta fiesta del balón con el único objetivo
de consagrarse alcanzando su primer título de renombre
en la categoría de mayores.
Sin la misma magia de los Pedro Zape, Hugo Horacio Lóndero,
Nelson Silva Pacheco, Willington Ortiz, Ponciano Castro, Jairo
Arboleda y Toto Rubio, quienes todavía continúan
consagrados por ese subtítulo de mitad de los setenta;
los Óscar Córdoba, Mario Yepes, Iván Ramiro
Córdoba, Fredy Grisales, Gerardo Bedoya, Giovanni Hernández,
Elkin Murillo, Eulalio Arriaga y Víctor Hugo Aristizábal
brillaron con luz propia y bajo las orientaciones de la varita
mágica del chocoano Maturana tienen al país al borde
del caos de felicidad por todo lo que han mostrado en la cancha
y lo que significaría ser los campeones de América.
Esas arremetidas hondureñas con la claridad de Amado Guevara
y la profundidad de Saúl Martínez metieron tanto
miedo que por momentos el silencio se apoderó de las graderías
y sus ocupantes no hacían más que hablar con sus
rostros y a punta de señas, como si estuvieran en un velorio
y no quisieran despertar al difunto. Pero cuando el tricolor nacional
sacó ventaja de su superioridad, los aficionados parecieron
como un preso cuando recupera su libertad y no cesaron de cantar
dale, dale y dale Colombia que esta Copa te la vas a ganar.
No se puede negar que en el banco y en la cancha la felicidad
fue similar a la vivida por los hinchas en las tribunas. Sin embargo,
pese a ajustar la quinta victoria en serie, a tener el arco en
cero después de 450 minutos, a ser el único invicto
del certamen y a tener diez goles a favor, Pacho y sus muchachos
no quieren cantar victoria hasta que superen el último
obstáculo pasado mañana cuando se midan ante México
en El Campín por la final de la versión número
40 de la Copa América.
El gran comienzo
Colombia mira la paz y así lo demostraron los
jugadores con ese inolvidable arranque en la cancha y los aficionados
con el interminable festejar en las graderías que pusieron
a muchos a pensar en cosas buenas y a dejar atrás las malas.
Más se demoró el árbitro chileno Mario Sánchez
en indicar el comienzo del partido, que la Selección en
visitar el arco hondureño. Gracias a la excelente sociedad
de Aristizábal, Grisales, Murillo y Hernández las
posibilidades de gol se hicieron presentes muy rápido y
la cancha se inclinó de inmediato para el costado norte
del Estadio Palogrande.
Apenas se acaban de acomodar los últimos aficionados y
empezaban los coros en la tribuna cuando los colombianos ya habían
visitado en dos oportunidades el área adversaria. Pero
como el que busca encuentra, esa dinámica inicial dio sus
frutos desde el arranque.
En el minuto 5 un balón que pasó por los pies de
Aristizábal, Murillo, Grisales y Hernández, le llegó
de rebote a Gerardo Bedoya para que de potente remate cruzado
venciera la alegría y generara el acabose entre sus seguidores.
Con el marcador a su favor y una actitud impresionante de todos
los jugadores, la Selección continuó atacando moderadamente
y con la explosión por las puntas y el buen tránsito
del esférico por los costados no sólo generó
el pánico en los predios adversarios, sino que anuló
cualquier posibilidad a los hondureños hasta el minuto.
A partir del minuto 20 el tricolor nacional se relajó
un poco y le dejó más espacios a los catrachos al
poner la primera línea muy pegada de los defensores. Sin
embargo, las escasas llegadas del rival, entre ellas el peligroso
remate de tiro libre de Guevara que salvó Córdoba,
fueron bien controladas por la defensa, donde Iván Córdoba
y Mario Yepes volvieron a demostrar que lo saben hacer muy bien.
Pero lo de los hondureños, que dejaron solo en punta a
Saúl Martínez, fue un contentillo, porque Colombia
volvió a imponer las condiciones y con Grisales, Aristizábal
y el mismo Bedoya estuvo a punto de ampliar el marcador. De no
ser por la defensa y la falta de puntería, la pelota hubiera
entrado.
Y llegó el frenesí
Para el segundo tiempo el combinado patrio salió con la
misma mentalidad del primero. Con el manejo del balón,
la gran noche de Giovanni Hernández, las veces de pivote
de Aristizábal y las zancadas de Murillo retomó
la manija del partido y aceleró de nuevo los corazones.
Esa actitud ofensiva no podía pasar en vano, porque el
que ataca obtiene resultados y gana compromisos. Por eso en el
minuto 49 Giovanni ya había tenido dos oportunidades claras
de aumentar el marcador, con tan mala fortuna que los defensas
hondureños despejaron el peligro.
Pero la idea de Maturana en esta Copa siempre ha sido la de llegar
con los laterales, hacer un juego bonito y definir los partidos
en el tiempo reglamentario. La prueba de ello fue la superioridad
local en todas sus líneas y las nuevas llegadas de Grisales
y Yepes, que sorprendió en varias ocasiones.
Fueron tantos los ataques que Honduras terminó cediendo
cuando Murillo tomó un rebote se la cruzó a Grisales
y éste se la pasó a Aristizábal, quien se
volteó (como frente a Ecuador) y estableció el 2-0
definitivo, asegurándole el paso a Colombia para la final
en el minuto 63.
Con eso no se murió el partido, porque los centromaericanos
intentaron reaccionar y el combinado patrio siguió atacando
de la mano de Giovanni y la agresividad de Murillo y Arriaga.
Simplemente que el marcador no se aumentó, porque Honduras
no se entregó al insitir con Guevara y Colombia se dedicó
más a brindar un espectáculo que enloqueció
a los aficionados y les tocó el corazón porque en
la cancha estaba el mejor equipo de la Copa y el futuro campeón.
Síntesis
Estadio: Palogrande
Asistencia: 40.000 aficionados
Árbitro: Mario Sánchez (Chile)
Asistentes: Jorge Jaimes (Perú) y Carlos Vásquez
(Ecuador).
Colombia: Óscar Córdoba (7); Iván
López (7), Iván Ramiro Córdoba (7), Mario
A. Yepes (8), Gerardo Bedoya (9), Fabián Vargas (7), Juan
Carlos Ramírez (7), Fredy Grisales (8), Giovanni Hernández
(8); Víctor Aristizábal (8), Elkin Murillo (7).
Suplentes: Miguel Calero, Roberto Carlos Cortés,
Andrés Orozco, John Javier Restrepo, Mauricio Molina, David
Ferreira, Eulalio Arriaga (7).
Sustituciones: Arriaga por Aristizábal (71'), Restrepo
por Murillo (91').
Expulsados: No hubo
Goles: Gerardo Bedoya (5') y Víctor Aristizábal
(63')
Honduras: Noel Valladares (7); Carlos Guity (6), Samuel
Caballero (6), Ninrod Edgardo Medina (6), Limbert Pérez
(6); Robel Bernardez (5), Ricki García (5), Danilo Turcios
(6), Amado Guevara (6), Julio C. Léon (6), Saúl
Martínez (5).
Suplentes: Henry Enamorados, Junior Izaguirre, Marvin Brown,
Reynaldo Pineda, Leonardo Morales, Mario Rodríguez, Gesler
Philips.
Sustituciones: Pineda por García (60'), Rodríguez
por Turcios (67') y Brown por Martínez (73').
Expulsados: No hubo.
Goles: No marcó
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