07-24-2001
Así juegan los semifinalistas
Colombia, con orden retomo el proceso.
México: hasta ahora es el de mejor trabajo colectivo.
Uruguay: basa
su campaña en la filosofía del técnico Púa.
Honduras dio
la sorpresa
Por
Wilson
Díaz Sánchez
Manizales
Los técnicos han basado su trabajo en esquemas conservadores
y clásicos, que por momentos no han permitido ver buen
fútbol en los estadios en los que se ha disputado la Copa
América. A la ausencia de grandes figuras y de nóminas
de peso, bueno parece -al criterio de los adiestradores- los esquemas
defensivos, que rayan en la especulación.
La falta de preparación fue la excusa esgrimida por propios
y extraños para justificar el muy regular nivel, que por
momentos se apodera del torneo. A excepción de México,
con altibajos en la primera fase, ningún equipo ha sobresalido
colectivamente. Contrario a ello las individualidades sacaron
la cara.
Es el caso de Denilson en Brasil, Fredy Grisales en Colombia
y los Morales -Carlos y Richard- en Uruguay, quienes con sus actuaciones
propiciaron la clasificación de sus equipos a esta fase
definitiva.
El tradicional sistema de juego con cuatro defensas, cuatro volantes
y dos delanteros es empleado por Francisco Maturana y Víctor
Púa, mientras que Javier Aguirre y Felipe Scolari juegan
con tres defensas, cinco volantes y dos delanteros.
Colombia, por buen camino
Con su tradicional 4-4-2 y con la aplicación
del 4-5-1 cuando fue necesario, el técnico Francisco Pacho
Maturana ha puesto de nuevo a Colombia en la boca de los expertos
del fútbol internacional.
Manteniendo el cero atrás con sus dos centrales bien aplicados
y dos laterales con marca y salida, que variaron entre Roberto
Carlos Cortés, Iván López, Gerardo Bedoya
y Jersson González, la Selección pasó a la
semifinal como la más sólidas hablando defensivamente
de las doce que iniciaron la competencia el pasado 11 de julio.
Esto gracias a que Óscar Córdoba con Mario Yepes,
Iván Córdoba, y todos los que han actuado atrás,
mostraron mucha seguridad en el fondo y colaboraron para que después
de cinco partidos el arco nacional continúe invicto.
En el medio campo las cosas fueron a otro precio, pero lo más
importante es que ha habido manejo de balón, descarga por
los costados y sociedades importantes con los delanteros. Si bien
Juan Carlos Ramírez, John Javier Restrepo, Fabián
Vargas y Giovanni Hernández no han convencido del todo,
lo hecho por Fredy Grisales y Víctor Aristizábal
ha sido suficiente para sacar la cara por todos.
La prueba de ello es que mientras Hernández trata de coger
el ritmo a medida que avanza el torneo, el Totono mantiene la
regularidad desde el inicio y gracias a su dinámica, entrega,
fortaleza física y facilidad para rematar de larga distancia
es el mejor elemento del combinado patrio hasta este momento.
En el ataque las cosas han sido muy similares a la defensa. Con
un Víctor Hugo Aristizábal muy goleador y atento
a los centros y el desborde de Elkin Murillo, Eulalio Arriaga
y Jairo Castillo, Colombia terminó las dos primeras fases
de la Copa con un saldo a favor de ocho goles, cinco de ellos
de Aristi. Puede que Castillo, Murillo y Arriaga no
sean los más efectivos, pero lo fundamental es que han
generado las oportunidades de gol bien capitalizados por Aristizábal.
En síntesis, la actual Selección de Colombia ha
sido ordenada, fuerte en defensa, peligrosa y efectiva en ataque.
La nómina base: Córdoba; González, Yepes,
I. Córdoba, Bedoya; Grisales, Ramírez, Vargas, Hernández;
Murillo y Aristizábal.
México, más colectivo
El seleccionado de México, pese a las dvariantes que utilizó
el técnico Javier Aguirre en la primera fase, se muestra
como uno de los mejores en el desempeño colectivo. Así
se pudo comprobar frente a Chile lo superó 2-0-,
cuando pudo golear.
En cinco participaciones en este certamen, los manitos
han sido semifinalistas en cuatro ocasiones, lo que dice de sus
avances. La Copa Libertadores, con Cruz Azul como semifinalista,
también da cuenta de los progresos de su fútbol.
México terminó segundo en el Grupo B, en Cali,
con cuatro puntos -los mismos que Perú pero con mejor diferencia
de goles-, dos menos que Brasil, al que venció en la apertura
por 1-0.
Ese fue el primer golpe de opinión de los centroamericanos,
que luego empataron 0-0 con Paraguay y cayeron con Perú,
por 1-0 (primer tiempo para olvidar, dice el entrenador).
El técnico Aguirre lo repitió una y mil veces:
antes que la Copa, la mira está puesta en el partido del
próximo 2 de septiembre frente a Jamaica, para definir
su clasificación al Mundial. Pero ahora que tiene la opción
de ser finalista, asegura que los ensayos terminaron y sólo
podría variar unos dos elementos.
De los jugadores históricos que no están en esta
Copa, el único con puesto asegurado es Claudio Suárez,
a quien le dieron descanso. Los demás: Jorge Campos, Pavel
Pardo, Dulio Davino, Salvador Carmona y Germán Villa, al
parecer, no están en los planes futuros de Aguirre.
México utiliza tres hombres en el fondo y dos carrileros
(Ramón Morales y Alberto Rodríguez); en ataque,
por momentos, llega con tres delanteros, pues en el último
juego Johan Rodríguez apareció como media punta,
respaldando la labor de Antonio De Nigris y Jesús Arellano.
Por experiencia y liderazgo, el volante de primera línea
Alberto García Aspe aparece como figura, pero es necesario
destacar la importancia en el grupo del arquero Óscar Pérez,
de Arellano y Rafael Márquez.
La nómina base, casi igual a la que venció a Brasil
y Chile, saldrá mañana en busca del tiquete para
la final: Óscar Pérez; Manuel Vidrio, Rafael Márquez;
Ramón Morales; Alberto Rodríguez, Gerardo Torrado,
Ramón H. Morales, Alberto García, Johan Rodríguez;
Jesús Arellano, Antonio De Nigris.
Uruguay, la casta juvenil
Uruguay se armó a último momento y con jugadores
que no hacen parte de la selección absoluta. De nuevo,
como en 1999 en Paraguay, el técnico Víctor Púa
se la jugó con futbolistas que militan en equipos uruguayos
y no tuvo en cuenta a los denominados extranjeros,
que juegan en Europa.
De los 22 deportistas que vinieron a Colombia solo uno, Gonzalo
Sorondo, jugó con la camiseta celeste en partidos de eliminatoria.
Los charrúas basan su trabajo en la defensa y en una sólida
zona de volantes, en la que sobresalen Diego Pérez, Rodrigo
Lemus y Carlos Gutiérrez.
El equipo de Púa no arriesga más de lo necesario
y siempre sale al terreno de juego a esperar a que el rival se
desgaste. Maneja el clásico esquema 4-4-2, con dos defensores
centrales fuertes y de categoría (Sorondo y Anchén),
un mediocampo comandado por Pérez en la contención
y Lemus en la creación. En el ataque juegan Carlos Morales,
quien se tira al medio campo, y Richard Morales.
A su favor tiene el trabajo en equipo y el despliegue físico
de todos sus integrantes, que tienen un promedio de edad de 23
años. Además, de la experiencia del entrenador Púa
con elencos de jóvenes, con quienes ha alcanzado importantes
figuraciones en campeonatos Mundiales Sub 20 y, en la misma Copa
América-99.
Sin embargo, el seleccionado uruguayo carece de poder de definición
y, en especial, de un goleador. En su contra también cuenta
la poca experiencia de sus integrantes. La nómina base
es la siguiente: Munúa; Lima, Sorondo, Anché (Bizera),
Curbelo; Gutiérrez, Pérez, Lemos, Callejas; C. Morales
y R. Morales.
Honduras, dio la sorpresa
Se reunió un día antes de jugar su primer compromiso
ante Costa Rica y de inmediato viajó a Medellín.
No tuvo tiempo de hacer un entrenamiento y perdió 1-0 ante
los ticos. Para el segundo juego, ante Bolivia, el equipo ya estaba
más acoplado y derrotó a los del altiplano 2-0.
En su tercera salida, dio la primera alerta del torneo al vencer
al histórico Uruguay por 1-0.
Con esos antecedentes llegó Honduras a jugar los cuartos
de final ante el encopetado Brasil de Denilson, Juninho, Junior,
Emerson, Jardel y compañía. En Manizales, el conjunto
de Ramón Madariaga demostró por qué es tercero
en la eliminatoria centroamericana al Mundial de Japón
y Corea 2002 y por qué es la sorpresa del torneo, pues
ayer eliminó al actual campeón, Brasil.
Los hondureños practican un juego simple y práctico,
que parte de la seguridad que brinda el joven arquero Noel Valladares,
que pasa el defensa Samuel Caballero y que termina en las ideas
del volante Amado Guevara, el jugador más interesante de
este combinado.
Pese a que sus delanteros son débiles y faltos de puntería
Asael Martínez y Julio León crean constantes jugadas
de riesgo que lamentablemente para sus intereses no se concretan
en gol.
El técnico Madariaga siempre sale a buscar el partido,
pero sin afanes y desespero. Manejan muy bien el balón
en la media cancha y constantemente sus hombres más retrasados
se lanzan al ataque. Sin duda alguna, los pilares del equipo son
Guevara, León y Turcios, quienes desde la mitad controlan
el juego.
En defensa son fuertes y prácticos y pocas veces rifan
el balón, siempre tratan de salir con él dominado.
Las grandes falencias es la falta de gol, pese a que crean muchas
situaciones en el área contraria. A sus jugadores también
les falta experiencia internacional y la jerarquía para
encarar finales en grandes torneos, pero parece que, por lo mostrado
ante Brasil ayer, esto quedó atrás.
Formación base: Valladares; Caballero, Medina, Cárcamo,
Guity; Rodríguez, García, Turcios, Guevara; León
y Martínez.
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