
Foto José Luis Chavarriaga / EL COLOMBIANO
El panameño Felipe Baloy celebra el gol del Envigado,
que no fue suficiente para la victoria. Lo sigue su compatriota
Gabriel Gómez. El duelo en el Parque Estadio Sur, ayer,
terminó en tablas. |
Empate insípido ayer en
Envigado
Los naranjas igualaron 1-1 con el Quindío en el Parque
Estadio Sur.
Por Wilson Díaz Sánchez
Envigado
El Día del Trabajo resultó lánguido en fútbol
para el Envigado F.C., que ayer empató 1-1 con el Quindío
en el Parque Estadio Sur y descendió al cuarto puesto en
la tabla de posiciones, aunque mantiene intactas sus posibilidades
de clasificar a la siguiente ronda del campeonato.
Como ocho días atrás, cuando los naranjas igualaron
por el mismo marcador con el Pasto, la afición salió
desilusionada, pensando en los puntos que se escaparon.
Ayer, en una tarde soleada, con buena asistencia de público
(5.000 personas, aproximadamente) y un entorno apto para el espectáculo,
el equipo local no encontró la brújula para exhibir
el buen juego al que tiene acostumbrada a su clientela.
Las entregas erráticas, la falta de claridad en el frente
de ataque y los pocos argumentos para superar el bloque defensivo
que montó el conjunto cafetero, fueron las constantes en
el equipo que dirige Carlos Navarrete, quien no encontró
solución a los problemas de funcionamiento con el ingreso
de Johnnatan Estrada por Camilo Giraldo, Néstor Álvarez
por Víctor Cortés y Yesid Trujillo por Carlos Álvarez.
El Quindío, aplicado en marca y llevado de la mano del
veterano Leonel Álvarez, supo esperar y mediante el contragolpe
sacó un resultado que lo anima a continuar en la búsqueda
de un cupo en la final del campeonato. Permanece en el puesto
12, a cinco puntos del octavo, Pereira, cuando faltan tres jornadas
para el cierre de la ronda eliminatoria.
Poca emoción
El primer tiempo resultó entretenido, con llegadas a ambos
arcos, aunque pocas. La primera sucedió a los siete minutos,
cuando el rápido Nelson Gómez (salió lesionado
en el segundo período) descontó varios rivales y
no pudo definir ante la oportuna salida de Jaime Bran Gómez.
Envigado tardó en responder y apenas a los 14´,
en una pared que montó Tomás Villa con Víctor
Cortés -éste último devolviendo el balón
de taquito-, puso en aprietos al arquero Andrés Saldarriaga.
Con la tribuna alentando, el zaguero Felipe Baloy aprovechó
un tiro de esquina de Jacques Carvalho y, de fuerte remate, marcó
el 1-0, a los 15´.
Villa continuó al ataque, mientras al otro lado se animaba
Róbinson Muñoz. Sin embargo, Quindío no se
quedó atrás y estuvo a punto de la paridad con Gustavo
Ayala, en otra buena reacción de Bran Gómez.
Hasta que el argentino Cristian Daguerre, a los 32 minutos, logró
el 1-1 con un cabezazo que dejó fría a la zaga naranja,
tras un centro desde la derecha de Diego Cortés.
La etapa final resultó aburrida, nula en emociones, con
un Envigado confundido, tirando centros que siempre fueron controlados
por los espigados defensores del Quindío. Johnnatan Estrada,
el de más movilidad, no encontró el socio que necesitaba
en el medio campo y los laterales no salieron con la claridad
de comienzo.
Lo único rescatable de este período fue un desborde
de Chumy Álvarez que salvó Saldarriaga y otro centro
de Trujillo que no encontró destinatario cuando el arquero
rechazó mal y dejó el balón por el centro
del área. Y, no podía faltar, el susto que causó
el cabezazo de Hélmer Caviche, a los 65 minutos.
Los únicos aplausos de los aficionados en la etapa final
fueron para reconocer la calidad de Leonel Álvarez que,
aún con molestias en su clavícula, dio ejemplo de
entrega y profesionalismo.
En el Día Internacional del Trabajo, los jugadores de
Envigado sudaron más que de costumbre, pero no disfrutaron
ni hicieron gozar con su fútbol a los aficionados que esperaban
una mejor recompensa. El empate fue muy poco.
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