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Foto Manuel Saldarriaga
Jorge Agudelo y su perfecta definición ante la salida
del arquero Agustín Julio. Este gol sirvió
para la victoria del líder Nacional, que se hace
fuerte en el torneo. El equipo se pondrá al orden
del día con el clásico frente al DIM, a puerta
cerrada, el próximo sábado.
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¡Gozan los verdes!
Ayer
vencieron 1-0 al Once Caldas en el estadio Atanasio Girardot.
El único
gol del partido lo marcó Jorge Agudelo, quien completó
nueve.
Asistieron
50.314 aficionados, para una taquilla de $276 millones.
Wilson Díaz
Sánchez
Medellín
Pitos y silbidos de victoria, banderas verdes y blancas exhibidas
por la muchachada desde las ventanillas de buses y carros particulares,
y 50.314 rostros sonrientes, pintaron de fiesta la tarde de ayer
en el estadio Atanasio Girardot y sus alrededores.
La victoria del equipo que dirige Luis Fernando Montoya sobre
el Once Caldas de Javier Álvarez, por 1-0, con casa llena
y emoción al punto máximo en las tribunas, ratificó
en el liderato a los verdolagas que ahora aventajan al segundo,
Deportivo Cali, por cuatro punto en la tabla de posiciones. Pero
lo mejor, además del resultado, fue que Nacional jugó
bien, mostró oficio en la cancha y reiteró que está
para disputar el título, a juzgar por la sincronización
en el trabajo colectivo y el rendimiento individual de sus hombres.
El local tenía al frente a un adversario de jerarquía,
pero con la dinámica del primer tiempo lo hizo ver, por
momentos, como un elenco chico. Milton Patiño ofreció
seguridad desde el fondo, los centrales Sergio Guzmán y
Léiner Orejuela estuvieron atentos y con mucho ímpetu,
los laterales Elkin Calle y Robeiro Moreno aportaron marca y salida
por los costados, Felipe Chará y Juan Carlos Ramírez
fueron unos verdaderos gladiadores, y Óscar Restrepo y
Fredy Gisales, aparte de técnica y sacrificio, le dieron
al verde lo que la gente reclamaba: solidez y continuidad en su
juego.
Adelante, Jorge Agudelo, autor del único tanto al minuto
22, respondió con creces a la admiración y reconocimiento
de los hinchas. El goleador sumó nueve tantos e igualó
a los caleños Carlos Castillo y Leonardo Mina Polo en la
tabla de artilleros. Faustino Asprilla, artífice del lleno
ayer en el Atanasio, a pesar de no estar en su mejor forma física,
cumplió un buen trabajo.
Fiesta total
La salida del equipo al terreno de juego, con tarde soleada y
una terna arbitral que de entrada aseguraba manejo y autoridad,
con el llanero Óscar Julián Ruiz a la cabeza, fue
el presagio de un buen espectáculo.
La humareda que ensombreció el escenario minutos antes
de los actos protocolarios, el papel picado y los estribillos,
llenaron de motivos a los jugadores que en la cancha.
Los primeros minutos fueron de dominio verdolagas, que con Asprilla,
Fredy Grisales y Juan Carlos Ramírez mostraron sus intenciones
de triunfo.
Pero fue el goleador Agudelo quien llevó al delirio a la
afición: Asprilla le toca el balón a Felipe Chará
por el centro, éste observó las intenciones del
número 9 de los verdes, cuchareó el balón
y lo dejó mano a mano con Agustín Julio, quien no
pudo hacer nada ante la buena definición del habitante
del barrio El Trianón, de Envigado. Trascurría el
minuto 22.
El susto llegó de nuevo a la zaga caldense, cuando Robeiro
Moreno estrelló un remate en el vertical izquierdo, luego
de un fuera de lugar no sancionado.
La primera llegada clara del visitante sucedió al minuto
37, en un disparo de Alexánder Padilla que controló
Patiño, en clara demostración de la superioridad
del anfitrión.
Y fue precisamente el cuidapalos nacionalista el encargado de
evitar la paridad, en dos ocasiones: la primera, un mano a mano
con Sergio Galván y, la segunda, un tiro libre de Arnulfo
Valentierra, quien no mostró ayer la calidad de otras jornadas.
Bajo una temperatura de 32 grados centígrados, los aficionados
aguardaron expectantes el segundo período, que no resultó
tan entretenido como el comienzo, pero que tampoco decepcionó.
Después de dos llegadas claras de Jorge Zapata, Faustino
Asprilla volvió a probar los reflejos de Julio, que estaba
bien ubicado.
Galván despertó de nuevo, pero esta vez el que
evitó la caída fue Orejuela. Agudelo respondió
con una palomita, tras pase de Calle y al final el que llevó
la iniciativa, y pudo dar la tranquilidad, fue "Champeta"
Velásquez, quien entró animado y con ansias de gol.
El Caldas tuvo en Galván, Raúl Marín y Manuel
Galarcio a sus mejores elementos, no supo definir en las pocas
opciones que se le presentaron. Ahora aparece octavo, colgando
de la clasificación.
El compromiso se liquidó con el 1-0, tras 90 minutos de
buen juego que puso a gozar, como en sus mejores épocas,
a la afición verdolaga.
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