
Foto Jaime Pérez
Faustino Asprilla recibe la marca de Pedro Álvarez.
Nacional fue un justo ganador del partido ante los caldenses. |
Volvió el Tino
No hay duda de que el atractivo mayor, aparte de la buena campaña
del equipo, era Faustino Asprilla. De entrada, el morocho fue
ovacionado por los hinchas y con el resto de sus compañeros
fue a saludar a Los del Sur. Se quitó la camiseta y les
mostró que llevaba puesta, debajo, otra color negro con
sus insignias.
Ya en el juego, Asprilla tuvo movilidad, aunque denotó
que le falta forma física y futbolística. No fue
egoísta, se juntó con volantes y delanteros, e hizo
un gran aporte colectivo.
Estuvo cerca del gol con pelota detenida, como en el tiro libre
(min. 58) que salvó Agustín Julio. Intentó
el desborde que lo caracteriza, pero sin la contundencia y sopresa
que se le conoce.
A los 81 minutos salió por Iván Velásquez.
Y, como al comienzo, recibió el reconocimiento de los hinchas
y uno que otro insulto de sus detractores.
La reaparición de Asprilla en este escenario, después
de 10 años de ausencia, resultó positiva para Nacional
y su fanaticada.
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