
Santa Marta, Cortesía Reportero de la
Costa
Lo que parecía una pena moral terminó en una
fiesta que todavía no termina porque Unión clasificó
al octogonal, pese a venir del descenso y tener una nómina
muy inferior. Envigado dio la pelea en el Eduardo Santos. |
Envigado por poco elimina al Magdalena
El elenco naranja puso en aprietos a los
samarios.
Luis Zuleta metió al Unión en los cuadrangulares
semifinales.
El equipo de Retat ascendió el año pasado y es protagonista.
Por Yannis Moscote
Colaboración especia
Santa Marta
Un angustioso empate a un gol logró el Unión Magdalena
frente al Envigado Fútbol Club, en la última jornada
del rentado profesional colombiano y con el que los dos oncenos
se metieron en los cuadrangulares semifinales.
Gustavo Betancourt, a 15 minutos del final del primer tiempo,
se encargó de capitalizar una jugada magistral que nació
de un tiro de esquina que levantó Yesid Trujillo y que
en el área impactó con una media vuelta Felipe Baloy,
obligando al portero Luis Fernández a estirarse para que
se la dejara servida al volante naranja.
Después de la apertura del marcador, Unión Magdalena
vio durante 55 minutos cómo se estaba quedando por fuera
del baile final, después de haber sido protagonista desde
la primera fecha del torneo. Todo porque en Medellín, América
derrotaba a Nacional y con ese resultado sacaba al plantel bananero
que regresó este año, luego de vivir una etapa crítica
en la Primera B.
Enterados de lo que pasaba en el Atanasio Girardot, los dirigidos
por Eduardo Julián Retat, se fueron en busca del empate
con un rosario en una mano, una veladora en la otra y elevando
una plegaria al cielo para que el milagro apareciera; porque a
esa altura del compromiso no contaba con argumentos futbolísticos
para lograrlo.
Cuando el reloj marcaba el minuto 38 del segundo tiempo, Luis
Zuleta toma una pelota que se había cansado de luchar Carlos
Vilarete, la adelanta un poco y saca un remate de esos que el
narrador Carlos Arturo Rueda calificaba de cinco centavos, con
tan buena fortuna que al irse a ras de piso, la pelota tropezó
en uno de los tantos moños de grama que hay en el césped
del Estadio Eduardo Santos y descontroló al portero quinceañero
Levis Arenas.
El gol, literalmente, hizo explotar todas las gargantas de los
cerca de 12.000 hinchas samarios que duraron atoradas casi una
hora y encontraron en la anotación de Zuleta el desfogue.
En términos generales, Unión estuvo cerca, en un
solo compromiso, de perder todo; la clasificación a los
cuadrangulares, el invicto de 17 jornadas en casa, la confianza
de su público y tres grandes recaudaciones.
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