
Foto Jaime Pérez / EL COLOMBIANO
Víctor Cortés mostró un buen desempeño
en el trabajo colectivo. Estuvo cerca de hacer su gol. |

Foto Donaldo Zuluaga / EL COLOMBIANO
El Piña Néstor Álvarez, con su gol, dio
tranquilidad al Envigado. El oportunismo del goleador confirmó
en el liderato a su equipo. |
Envigado acabó con el diablo
Róbinson
Muñoz y Néstor Alvarez marcaron los goles del triunfo
2-0.
Primera
victoria de los naranjas frente a los americanos en el rentado.
Equipo
de Navarrete es líder del cuadrangular B del torneo.
Por Wilson Díaz Sánchez
Envigado
Siempre hay una primera vez... Y fue anoche, en una jornada que
jamás olvidarán los aficionados que asistieron al
Parque Estadio Sur por el triunfo 2-0 del Envigado sobre el encopetado
América, en la única victoria del equipo antioqueño
sobre los diablos rojos en diez años de participaciones
en la máxima división del fútbol colombiano.
Transcurría el minuto dos de la etapa complementaria y
el diminuto lateral Róbinson Muñoz, de 21 años,
se paró frente al balón. En el arco estaba Luis
Barbat, el experimentado y gigante arquero uruguayo. Parecían
David y Goliat, pero el jugador paisa cobró el penalti
con tanta tranquilidad, que engañó al cuidapalos
uruguayo. El muchacho de la Zona Noroccidental corrió y
celebró pegado a la malla.
La falta cometida por Fabián Vargas a Víctor Cortés,
después del tiro de esquina del brasileño Jacques
Carvalho, dio buenos frutos.
Con ese gol se abrió el camino para la celebración
envigadeña, tras un primer tiempo 0-0 en el que el conjunto
que dirige Carlos Navarrete manejó el balón pero
no tuvo la profundidad suficiente para irse en ventaja, a pesar
de que la merecía.
Muñoz y Cortés fueron los que más insistieron,
aprovechando los costados en un planteamiento táctico que
jamás pudo descifrar el equipo visitante, que esta vez
lució con sus creativos Edison Mafla y Mauricio Romero
opacados y sin libertad, para dejar huérfanos a los atacantes
David Ferreira y Tressor Moreno.
Lo mejor del encuentro, que recompensó a los 8.000
aficionados que desafiaron el frío y la lluvia, llegó
en el segundo tiempo. Se temía que la salida obligada de
Jairo Serna, por lesión, perjudicara a los naranjas, pero
Luis Montoya, improvisado como zaguero central, se contagió
de la inspiración de sus compañeros y no les dio
ventajas a los rivales.
El dominio local resultó tan contundente, que los aficionados
en la tribuna reconocieron que esta vez el "equipo grande
fue Envigado".
Fueron 45 minutos de manejo, toque corto, técnica y aunque
no faltaron los errores por la inexperiencia de algunos jugadores
anfitriones, América se derrumbó y terminó
ahogado en el amplio campo del Parque Estadio Sur.
El remate de Camilo Giraldo que pegó en el palo (58 minutos),
el disparo de Johnny Ramírez que encontró bien ubicado
Barbat y la definición de Néstor Alvarez para el
2-0 definitivo (89 ), confirmaron que la noche de ayer estaba
destinada para que terminara el mito americano, y el Envigado
completara la séptima fecha como invicto en los cuadrangulares
semifinales.
Alvarez, quien había ingresado por el Chumy Carlos Alvarez
dos minutos antes, puso a gozar a la afición envigadeña
que abandonó las tribunas poco después de despedir
al equipo naranja con un cerrado aplauso.
El pase al vacío en la acción que participaron
Cortés y Giraldo, y el remate cruzado de Alvarez a la salida
de
Barbat, acabó con las esperanzas del América, que
sólo llegó claro en acción de Ferreira. Los
hinchas escarlatas abandonaron el escenario resignados y en calma,
en una noche en la que el fútbol fue fiesta, sin desmanes,
como debe ser.
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