 Archivo Carepa
como era siempre, aguerrido, aquí ante Riquelme, de Boca Juniors. | Un
"duro" del medio campoMedellín Carepa
Gaviria era un guapo, un jugador de esos sin miedo de meter pierna, poner el pecho
y salir a discutir con el que fuera con tal de defender los intereses de su equipo.
Uno de esos jugadores de los que los técnicos siempre han dicho: "lo
quiero de mi lado, no del lado del rival", porque su emperamento era tanto
o más fuerte que su fútbol. El tipo duro del medio campo. Siempre
se le conoció como Carepa, porque fue allá donde nació, en
ese municipio del Urabá antioqueño, el 27 de noviembre de 1969.
Iba a cumplir 33 años dentro de un mes. Delgado y alto (medía
1.84 metros de estatura), Herman debutó con Atlético Nacional en
1990. Más adelante se enroló en el Deportes Tolima, el Cali,
Bucaramanga (sólo unos meses), y recaló en un equipo japonés,
pero estar tan lejos y en un país tan extraño, lo trajo de vuelta
a Colombia. Entonces el Cali volvió a enlistarlo en su nómina y
el técnico Óscar Quintabani lo puso en temperamento lo traicionaba
muy seguido esto le acarreaba expulsiones y suspensiones y llegó el momento
de partir de Nacional, que era como su casa. Entonces el Cali lo tuvo una temporada
y allá, en la Sultana volvió a ser campeón en 1998 y fue
de nuevo al Mundial, esta vez en Francia. Ahora, en el 2002, en el segundo
semestre, con Quintabani, Carepa llegó al Cali otra vez para ser figura,
porque como tomando un segundo aire en su vida deportiva, estaba más joven
que nunca para jugar, para poner otra vez su fuerza. Hasta ayer cuando la naturaleza
le dijo basta. |