 Cortesía
La Tarde de Armenia La seguridad en la defensa con jugadores como Andrés
Felipe Orozco fue fundamental para que el Medellín supera ayer al Deportes
Quindío 1-0 en el Estadio Centenario de Armenia, donde la mancha roja fue
de gran tamaño, porque de la capital antioqueña salieron cerca de
100 buses repletos de seguidores del Poderoso. Los dirigidos por Víctor
Luna aparecen hoy en el sexto lugar de la Copa Mustang y con un empate estará
en la semifinal. | DIM
se tomó un buen café
El equipo paisa venció 1-0 al Deportes Quindío con gol de Jaramillo.
En armenia estuvieron cerca de 7.000 hinchas que fueron en 100 buses.
Los escarlatas ahora son sextos de la Copa Mustang II, con 32 puntos.
Gustavo
Rendón Colaboración especial Armenia La fiesta fue
roja en el Estadio Centenario: en la tribuna con los 7.000 hinchas que llegaron
de la capital antioqueña y en la cancha con el buen funcionamiento del
Independiente Medellín.
Los primeros 45 minutos entre el DIM y Deportes
Quindío, mostraron a un elenco escarlata imponiendo respeto con la fortaleza
de los jugadores Juan Fernando Leal y Alexánder Jaramillo, quienes muy
temprano fueron amonestados por el árbitro José Borda.
Esta
actitud sirvió para ablandar a un onceno cafetero, que veía como
su rival se apoderaba de la pelota e imponía las reglas del juego.
Quindío
cayó en la trampa del rival y empezó a desarrollar un fútbol
en el que primaba el temperamento por encima de la técnica. Fue así
como en el minuto 20 se presentó la primera determinación drástica
del juez: Agostinho agrede a Lara, quien responde para que el juez los expulse
a los dos.
Perdió más el local, porque Lara era la única
carta con la que contaba el equipo de Jaime Rodríguez para inquietar al
golero David González.
El técnico Víctor Luna fue
más agresivo e ingresó a la media hora a Tressor Moreno por el juvenil
Heriberto Velandia; fue el moreno delantero el que desborda por la derecha, tira
un centro hacia atrás para que Mauricio Molina rematara y Alexánder
Jaramillo consiguiera el gol del triunfo al aprovechar el rebote con un potente
remate que superó al arquero.
Golazo por la jugada previa, la dirección
que tomó el balón y por la fiesta que se vivió en la tribuna
de la capital quindiana, donde los hinchas del Poderoso no creían en nadie.
Quindío,
deslucido El cuadro visitante pudo haber conseguido el segundo tanto en
dos jugadas en las que sobresalió la agilidad del portero Andrés
Saldarriaga por encima de los delanteros del Medellín.
En la etapa
complementaria, el elenco local trató pero no encontró respuesta
en la línea ofensiva, porque el DIM se agrupó bien atrás
y le apostó al contragolpe para liquidar el partido que lo dejó
en el sexto lugar del octogonal.
Sólo en el minuto 59 Quindío
logró el primer remate claro en el arco de David González. El público
se vino a dar cuenta que David estaba en el arco rojo por una pelota fuerte que
lanzó Julián González.
Medellín no se quedó
quieto, pese a manejar los ritmos del juego. En una salida rápida Molina
reventó el esférico en el horizontal cuando faltaba media hora del
compromiso.
De ahí en adelante el partido fue un monólogo
con un Deportes Quindío que trataba y un Independiente Medellín
muy bien parado en la parte defensiva con Orozco y Perea.
La alegría
de la fanaticada escarlata fue tanta con el gol de Jaramillo que invadió
la cancha e hizo parar el juego seis minutos; al final no pensó en el rigor
de la justicia y también invadió la cancha del Centenario cuando
terminó el encuentro.
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