 |
| Reuters
| En Madrid importantes personalidades, encabezadas por la
embajadora colombiana, Noemí Sanín, leyeron
Cien años de soledad. |
Voces de Macondo cobraron
vida en homenaje a García Márquez
Por Mercedes Bermejo
Efe- Madrid, España
Las voces del lejano Macondo se expandieron el pasado lunes 5
de marzo de 2007 por el cielo de Madrid, entonadas por escritores,
actores y políticos que prestaron su piel a los personajes
de Cien años de soledad, la novela más
emblemática de Gabriel García Márquez.
La Casa de América de Madrid, ubicada en la céntrica
plaza Cibeles de la capital española, abrió hoy
sus puertas para rendir homenaje al autor colombiano en la víspera
de su ochenta aniversario.
A la atalaya de la escalinata principal del Palacio de Linares,
que alberga la Casa de América, subieron desde primera
hora de la mañana personalidades políticas, escritores,
actores y compatriotas de una de las plumas latinoamericanas más
reconocidas.
¡A leer!
El territorio mítico de Macondo, habitado por una saga
de personajes irrepetibles, comenzó así a esparcirse
por Madrid muy de mañana cuando la vicepresidenta primera
del Gobierno español, María Teresa Fernández
de la Vega, pronunció las frases iniciales de una obra
convertida en hito a partir de su publicación en 1967.
"Muchos años después, frente al pelotón
de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había
de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó
a conocer el hielo", entonó Fernández de la
Vega.
A la vicepresidenta española le siguieron las secretarias
de Estado para la Cooperación Internacional, Leire Pajín,
y para Iberoamérica, Trinidad Jiménez, quienes se
sumaron a la lectura de una obra que ha logrado al mismo tiempo
el prestigio académico, el reconocimiento de la crítica
y el éxito del público.
Y es que leer a Gabriel García Márquez es "un
placer uno no se puede negar", declaró a Efe, la embajadora
colombiana en España, Noemí Sanin.
"Lo que produce leer a Gabo es felicidad", añadió
Sanin, quien definió Cien años de Soledad
como la "catedral de la creación, de la belleza y
del buen idioma".
Un escritor universal
"Nació en Colombia, pero todos lo que hablamos español
tenemos en él un referente de perfección y de creación
de belleza", dijo Sanin, quien consideró a García
Márquez un valor "patrimonio de la humanidad".
La embajadora colombiana se sintió conmovida por el homenaje
que brinda hoy España a su compatriota, autor también
de obras tan reconocidas como "El amor en los tiempos de
cólera".
Tras la lectura de Noemí Sanin subió a la tribuna
para prestar su voz a los personajes de "Cien años
de soledad" la directora gerente de la Agencia de noticias
Efe, quien estuvo precedida por el también periodista Iñaki
Gabilondo.
A ellos se sumarán a lo largo de la jornada representantes
del mundo del cine, como Marisa Paredes, Mercedes Sampietro, Ángeles
González Sinde, Emma Suárez. También participarán,
entre otros, el cineasta colombiano Sergio Cabrera y su compatriota
el escritor Jorge Franco.
Iniciativas como las que hoy lleva a cabo la Casa de América
de Madrid son necesarias, a juicio de la directora de la Biblioteca
Nacional española, Rosa Regás, a fin de "tener
siempre presente de todos aquellos que han hecho de nuestra cultura
lo que hoy es".
Regás destacó a Efe que García Márquez
ha abierto posibilidades a todos los demás escritores,
"no sólo por el ámbito nuevo creado, sino por
el coraje que nos ha dado a todos para intentar encontrar un camino
distinto para la literatura".
Y a los distintos caminos y posibilidades de la literatura se
refirió la colombiana Yolanda Villavicencio, candidata
por el Partido Socialista (Psoe) a la Asamblea de Madrid en los
comicios regionales del próximo mayo.
En su opinión esta lectura pública de Cien
años de soledad contribuye decisivamente a la "integración"
de la población inmigrante.
"El hecho de que hoy se difunda que se está rindiendo
este homenaje hace que muchos alumnos se sientan orgullosos de
ser colombianos, latinoamericanos, y eso ayuda a que se acabe
con estereotipos y aptitudes xenófobas", agregó.
Quince minutos, equivalentes a siete páginas de la novela,
es el tiempo que dispone cada uno de los participantes en esta
lectura, que abarcará aproximadamente dieciséis
horas de ejemplo de la mejor novela hispanoamericana.
|