|
|
 |
| La nueva obra de Gabo tuvo que
adelantar su lanzamiento por copias piratas en el meracado. |
Memorias de mis putas tristes
Vejez, burdeles e inocencia
Este miércoles sale a la venta la nueva novela del Premio
Nobel colombiano.
La próxima
semana se lanzará en diferentes países del mundo,
con un millón y medio de copias en el mercado.
Bogotá | Colprensa
Desde el mediodía de este miércoles, los amantes de
la literatura de Gabriel García Márquez podrán
adquirir, en forma legal, Memorias de mis putas tristes,
su nueva novela en Colombia.
Luego de los serios inconvenientes que tuvo Editorial Norma la semana
pasada con la edición pirata de este libro, decidieron adelantar,
sólo en Colombia, el lanzamiento de "Memorias de mis
putas tristes", siete días antes de que aparezca en
el mercado internacional.
Así, todo se ha planificado para que cerca del 90 por ciento
de las librerías del país le ofrezcan a sus usuarios
esta novela a partir del mediodía de este miércoles.
Algunas de ellas han empezado a recibir solicitudes por anticipado,
de amantes de la lectura del escritor, quienes desean tener asegurado
su ejemplar del libro el mismo día de su lanzamiento, y no
arriesgarse a que se agote rápidamente.
Claro que Editorial Norma, sello que edita la obra del Premio Nobel
en Colombia, realizó un primer tiraje de 350 mil copias,
para el deleite de la literatura del creador del mundo macondiano.
De su creación, se puede decir que García Márquez
tuvo los mismos problemas que sufrió en El coronel no
tiene quien le escriba. Iba hacer parte de una serie de cuentos
que preparaba, pero cuando por primera vez colocó el punto
final, se dio cuenta que era demasiado largo para ser un cuento
y muy corto para ser una novela.
Así, decidió retomarlo y convertirlo en una novela
corta, que siguió teniendo serios problemas, cuando la piratería
editorial colombiana demostró que era más organizada
de lo que se creía y logró lanzar una edición
ilegal, dos semanas antes del lanzamiento de la original, por lo
que Norma se vio en la necesidad de adelantar su estreno una semana.
Son 115 páginas que pocos en Colombia han tenido la posibilidad
de leer, y quienes lo han hecho, ha sido siempre bajo las más
estrictas normas de seguridad.
Quienes conocen bien al escritor colombiano radicado hace varias
décadas en México, Memorias de mis putas tristes
fue un descanso, un intermedio entre el primer tomo de sus memorias
personales y el segundo, que Editorial Norma espera publicar a finales
del próximo año.
La historia de las putas
García Márquez creó a un personaje, un anciano
de noventa años, que recuerda sus días de gloria en
las lides del sexo, y decide, casi al filo de su renuncia a los
placeres carnales, darse un regalito, con el cuerpo femenino de
una belleza que apenas está entrando a la adultez, queriendo
apropiarse de su pureza, como un trofeo de su masculinidad.
Pero todo eso se convierte en una historia de amor, entre una nena
de 14 años virgen que se está iniciando en un burdel
barato del Caribe colombiano, y un hombre 76 años mayor que
ella. "Relata la historia de un hombre que llega a los 90 años
de edad, y decide hacer el amor por última vez, y mientras
lo va haciendo, recuerda toda la historia de su vida y de las mujeres
con las que se ha tropezado durante toda su vida", aseguró
el periodista Juan Gossaín, uno de los primeros en leer esta
nueva novela en Colombia.
Otro de los privilegiados en leer Memorias de mis putas tristes,
antes del lanzamiento de la novela, fue Heriberto Fiorillo, quien
aseguró que García Márquez rindió un
homenaje al escritor japonés Yasunari Kawabata, quien fuera
Premio Nobel de literatura en 1968.
Este autor nipón revolucionó la literatura de la época
al explorar, de manera melancólica, el sexo en la vida de
los ancianos, lo que aún sigue siendo tabú en muchas
sociedades, entre ellas la colombiana.
Otros de los lectores de la novela, exaltan la figura de la mujer
dentro de Memorias de mis putas tristes, como R.H. Moreno-Durán,
un apasionado literario a ellas.
"Es la cruel preparación de una adolescente, Rosa Cabarcas,
quien debe aliviar los ímpetus de un nonagenario cliente.
Para dicha labor, es narcotizada por la matrona del burdel. Se nota
allí un apego fuerte del escritor a la gran cantidad de lecturas
que se han desarrollado en el Siglo XX entorno a los prostíbulos,
las vidas de sus mujeres, y la desazón de sus usuarios",
comentó el escritor colombiano.
En lo que coinciden todos los personajes que han tenido la oportunidad
de leer el primer trabajo de ficción de Gabriel García
Márquez en más de una década, es que es una
deliciosa novela que el buen lector deseará devorar en sólo
una tanda de algunas horas de amena lectura. |
|
|