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Santiago Botero el grande
El campeón de la contrarreloj aún no ha podido poner los
pies en la tierra.
Hasta Ronaldo
lo llamó a Madrid para felicitarlo por el triunfo.
Le gustó
el detalle de tener muchos Boteros del presidente Uribe.
Por
Pablo Arbeláez Restrepo
Zolder, Bélgica
Santiago Botero aún no sale del sueño cumplido de ser campeón
mundial. Todavía sigue somnoliento, como caminando sobre las nubes
tras esta hazaña que le deja más nombradía, fama
y prestigio en todo el planeta. Desde el momento que bajó del podio
en Zolder, tras recibir la medalla de oro, el agite ha sido permanente.
Ha sentido el afecto por doquier; hoy está en la buena, en la
que los campeones reciben la palmada en la espalda de todo el que se pone
en su camino, pero su respuesta es un "gracias, mil gracias"
y esa tímida sonrisa que por años se ha dibujado en su rostro
desde cuando quedó campeón por primera vez, en la edición
inicial del ciclomontañismo del Clásico de Ejecutivos EL
COLOMBIANO.
En la noche del viernes el diálogo con el portador de la camiseta
arco iris se cumplió en el Hotel Campanile de Bruselas, donde las
llamadas habían sido por cientos durante el día, buscando
unas palabras de este administrador de negocios de Eafit, con dos diplomados
a cuestas, que en siete años labró su destino de campeón
mundial.
¿Cómo fueron las horas después
del título mundial?
"No tenía ni que colgar el teléfono en el hotel, o
el celular, para que entraran llamadas de todos lados. Mucha gente me
quería expresar su cariño , lo que en verdad me conmovió".
¿Es verdad que entre esas llamadas hubo
una de Ronaldo?
"Sí, el me llamó para felicitarme, para decirme que
estaba orgulloso de que un suramericano hubiera llegado tan alto. También
recibí otra llamada del presidente del Valencia, ya que dije que
yo soy hincha de su equipo en España".
¿Hubo entre todas estas llamadas alguna
especial?
"Una niña, que me dijo llamarse Juanita, que es colombiana
y que vive en Zolder. Los colombianos como que estamos regados por todo
el mundo".
¿Cúando pudo hablar finalmente
con su señora y sus papás?
"Sólo a la medianoche del jueves pude hablar con mi señora
que está en España. Ella tiene mucho que ver en esta parte
de mi carrera deportiva, ha sido fundamental. Con mis padres pude hacerlo
sólo por los enlaces de la radio colombiana, porque son tantas
las llamadas que no hemos podido conversar en directo".
¿Cómo le pareció el mensaje
del presidente Álvaro Uribe y las palabras, que en Colombia se
necesita de muchos Santiagos Boteros?
"Me gustó mucho lo que dijo el presidente Uribe. Recibí
un fax suyo en las primeras horas del viernes. El mensaje era muy alentador
y me llenó de estímulo".
¿Cómo recibió este premio
de la vida, después de todas por las que le ha tocado pasar?
"Es algo maravilloso, es la hora que no he podido poner los pies
sobre la tierra; me siento como en las nubes y nada que aterrizo, es como
un sueño interminable, como cuando gané mi primera carrera,
la ciclomontañismo del Clásico de Ejecutivos EL COLOMBIANO.
Así lo sentí".
¿Qué significado tiene este título
mundial en su vida?
"Es el premio a un trabajo de notable dedicación de muchos
años, con demasiados sacrificios. Yo todo me lo he buscado solo,
a pulso. Cuando estaba sonando el Himno Nacional, sientes que todo se
te sensibiliza. Vi cómo la delegación de Colombia lloraba
de la dicha. Así fue cuando el Atlético Nacional quedó
campeón de la Copa Libertadores en 1989. Esa noche yo lloré
de emoción. Hoy la gente me dice que la hice llorar y eso es bueno,
porque uno también puede brindar alegrías a su gente".
¿Por qué siemptre tiene tantos
obstáculos para llegar a las cosas grandes?
"El compromiso era para mí, de capital importancia. Cuando
tomé la determinación de venir a Bélgica, sabía
que la tenía que meter toda para dejar en alto los colores de mi
Colombia. Sufrí como un condenado en la Vuelta a España
en muchos sentidos, pero más en lo físico. Si me hubiera
bajado, seguro que no habría venido aquí. Uno tiende siempre
a dejarse llevar por lo fácil, pero ese no es el camino, porque
para conseguir cosas grande, es necesario pasar primero por lo difícil".
El Calidoso Santi
Para
el nuevo campeón mundial, el sufrimiento es una forma de estímulo.
¿No cree que a usted se le va la mano
al exigirse tanto?
"Yo me castigo mucho. A veces me siento culpable de no poder llegar
al 100% de las cosas. Soy duro conmigo mismo, me pongo mucha presión,
es como si me autoflagelara con mis compromisos. Pero es mejor así,
porque si fuera de otro modo, haría las cosas más relajado
y no daría los resultados que doy. Así tiene que ser, porque
ese es mi estilo, es mi vida, la que no tiene ni rumbas, ni trasnochos,
ni nada de fácil".
¿Qué hay de la inseguridad que
le atribuyen quienes están alrededor?
"De esto han dicho que es inseguridad, falta de confianza, pero esa
misma inseguridad me lleva a entrenar más. Si no fuera de esta
manera, no practicaría tanto y no tendría tanta dedicación.
Cada quién hace una interpretación de la imagen que transmita
uno".
¿Usted sigue recordando esos triunfos
del Clásico de Ejecutivos EL COLOMBIANO?
"Cada que estoy en una gran competencia se me viene a la cabeza.
En este Mundial he pensado en esas victorias del ciclomontañismo
y en la ruta, cuando gané una contrarreloj que terminó en
Eafit. Esos fueron los triunfos que me abrieron las puertas en el ciclismo,
la cuota inicial de lo que hoy soy en este deporte. Es una carrera estupenda,
con mucho ambiente de amigos, en la que aspiro a estar, así sea
como espectador. Este año los acompañaré y pueda
ser que con varios de mis colegas del Tour, porque en esa competencia
hablé del Clásico con Víctor Hugo Peña y George
Hincapié".
¿Recuerda aún el accidente que
por poco le cuesta la vida en el Alto de Las Palmas?
"Esa ha sido una de las pruebas que me ha puesto la vida por delante.
El accidente se quedó sólo en eso, a pesar de que fue muy
grave, porque me tuvieron que trepanar el cráneo. Le doy gracias
a Dios de haber podido seguir mi existencia con normalidad, de ser ciclista
y de haber llegado a esto tan grande. El Clásico de Ejecutivos
de ese año lo corrí con un hueco en la cabeza y fue como
haber pasado del límite, como sucedió el jueves cuando gané
con más que la cabeza, con cojones".
¿Qué fue lo que más le
gustó de su competencia en este Campeonato Mundial?
"La forma como me dirigió mi director deportivo José
Luis Laguía. Mucho de esto se lo agradezco a él, porque
me supo transmitir esa rabia buena que se necesita para ganar. Él
me insistió mucho que un colombiano sí podía lograr
el título mundial. Ha sido el mejor acompañamiento desde
lo que hace que estamos juntos en las contrarrelojes".
¿Qué hay de su relación
con el equipo Kelme-Costa Blanca?
"De mi equipo se ha dicho de todo, pero hay mucho de supuestos. No
se pueden tomar las cosas al extremo. A las declaraciones de mi técnico
no les doy importancia, porque él es un hombre honesto y leal que
va de frente, y lo que dice en los medios, lo expresa antes al interior
del cuadro. Vicente Belda es un buen director deportivo. Sobre Óscar
Sevilla y Aitor González también han expresado muchas cosas,
pero ante todo somos un equipo".
¿Tiene algo conversado con el Telekom
de Alemania?
"Sí, han existido conversaciones con el Telekom desde el Dauphiné
Liberé. Ellos tienen interés, pero de por medio está
el contrato que firmé por un año más con el Kelme
y la cláusula de rescisión. Muchos aseguran que su representante
me visitió en el hotel, aquí, pero esta persona vino a ver
al mecánico Jean Mark, quien trabaja con el US Postal".
¿Cuándo volverá a Colombia?
"Después de tener 30.000 kilómetros en las piernas,
es hora de ir pensando en las vacaciones. Tengo una invitación
para correr un criterio en Venecia, Italia. A mi esposa Catalina le faltan
unos papeles por conseguir en España y cuando los tenga, regresaré
a mi país para descansar por fin, porque ya pude cumplir como quería".
Y es cierto, ya Santiago Botero cumplió, ahora es más Grande,
es campeón Mundial.
Servicio y utilidad
Hoy es la fiesta final de la categoría
élite
El candidato del corazón es Mario Cipollini, pero para la razón
es el australiano Robbie McEwen, candidatos para ganar la prueba de gran
fondo del Campeonato Mundial de la categoría élite que se
disputa hoy sobre 262 kilómetros.
En las tribunas, en la sala de prensa, entre los aficionados, que son
por miles, estos dos nombres son los que se dan en mayor porcentaje dentro
de las papeletas de los pronósticos, para una competencia de cierre,
que se cree, puede disputarse a bajas temperaturas, con amago de lluvia.
El Super Mario acumula votación, especialmente por lo sentimental
que mueve este embalador de las pintas estrafalarias, que se ha convertido
en el mejor rematador de todos los tiempos. Pero el gigante toscano no
está solo, porque en el codo a codo de la estrecha vía mundialista
entre Hasselt y el velódromo de Zolder, sobre 262 kilómetros
tendrá a los australianos, quienes ven a Roobie McEwen, como su
líder.
La prueba la disputarán 201 pedalistas de 38 países, entre
ellos Colombia, con su campeón mundial de la contrarreloj, Santiago
Botero. Al Santi lo acmpañarán Víctor Hugo Peña,
Jairo Pérez y Mauricio Ardila, quienes buscarán una fuga
a ver si les da frutos.
EL COLOMBIANO / Octubre 13 de 2002
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