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Uribe se debilitó con la reelección

Insiste en el parlamentarismo e invita a liberales uribistas a congreso.
Afirma que esto afecta su programa de seguridad democrática.
El ex Presidente dice que es menor hoy la credibilidad del Mandatario.



Por
Edward Jaramillo González




El mayor perjudicado con la reelección, incluso sin haber sido ésta todavía aprobada, es el presidente Álvaro Uribe. Esta frase, que el ex mandatario Ernesto Samper solicitó como inicio de esta entrevista, deja ver que el proyecto que esta semana fue aprobado en el séptimo de ocho debates, le parece un error político.

El ex Jefe de Estado dijo a EL COLOMBIANO, incluso, que la política de seguridad democrática del actual Gobierno peligra no sólo porque no está acompañada de un componente social sino porque la reelección trajo consigo para Uribe una inestabilidad política que afecta su proyecto.

No obstante, Samper reiteró su invitación para que los liberales uribistas asistan al congreso que la colectividad celebrará en mayo del año entrante y luchen contra los liberales opositores por el respaldo del Partido al actual Mandatario.

¿Cómo ve al Presidente Uribe?
"Siento que la reelección ya afecta la credibilidad del Presidente. Sin que me declare ni a favor ni en contra de esta reforma constitucional, porque no me sumo ni a la gavilla antiuribista ni tampoco a la aplanadora uribista, pienso que ese es un factor que está pesando. Cuando uno desarrolla una política de seguridad de largo aliento como la que aplica en buen momento el Presidente, necesita combinar tres elementos: un componente militar que sin duda está funcionando, un componente social que no está funcionando y un componente de apoyo nacional que, a mi juicio, se está resquebrajando por cuenta de la reelección, y si fallan dos patas de la mesa, pues ésta se cae".

Pero ya no hay paso atrás, la reelección es casi una realidad...
"Esto puede volverse en contra de la estabilidad política del Presidente. De hecho ya nos damos cuenta cómo el país está polarizado, aún sin haber sido aprobada la reelección, imagínese cuando se apruebe. Los partidos reventados, la gente enfrentada, pensando que el Presidente no está gobernando sino que está en campaña, me parece que este no ha sido un buen paso, que el mismo Presidente le está haciendo un daño a su gobierno, rompiendo el consenso que sería indispensable para que él pudiera seguir avanzando en su política de seguridad democrática".

¿Y entonces qué hacer?
"Finalmente está el tema de la revisión del sistema político. Creo que como lo hemos propuesto con el ex Presidente López, la única manera de manejar todos estos cambios tan radicales que se están dando sería a través de un proceso que nos llevara hacia un sistema sino parlamentario, si de carácter semiparlamentario".

¿Y eso si es viable?
"Si se trata de avanzar en el tema de la reelección inmediata creo que es fundamental que haya un cambio de régimen, una reelección con un sistema presidencialista termina por reventar los partidos".

¿Pero con partidos tan débiles como los de hoy se puede hablar de parlamentarismo?
"Es una paradoja, porque la única manera de fortalecer los partidos es cambiar de régimen. Los sistemas presidencialistas latinoamericanos acabaron con los partidos porque las relaciones entre el Ejecutivo y el Legislativo o se dan en términos de conflicto, que ha llevado a rupturas institucionales, como la que se dio en Ecuador o en Bolivia, o simple y sencillamente termina en un proceso de negociación al detal de las lealtades de los congresistas, que fragmenta y atomiza las colectividades. La única manera de recuperar los partidos, que son necesarios para la democracia, es estableciendo una nueva relación institucional sobre la base de bancadas y acuerdos programáticos, y eso no se consigue sino con un régimen semiparlamentario".

Y ya que hablamos de partidos ¿Cómo ve el Partido Liberal?
"El Partido tiene que moverse hoy sobre dos escenarios, la reelección o una coalición. El Partido debería abrirle las puertas a todos los liberales que quieran asistir al congreso del mes de mayo, para tramitar válidamente lo que en este momento nos tiene enfrentados, que es la reelección del Presidente. Si esos sectores que acompañan al Mandatario se someten a las reglas del congreso, asisten con plenas garantías y hacen valer la reelección como una alternativa institucional del Partido, perfecto, todos estaríamos acompañando la candidatura del Jefe de Estado como candidato liberal. Pero si por el contrario la reelección no tiene éxito en el congreso liberal, me parece que el Partido no tendría otra alternativa distinta que comenzar a buscar una coalición con sectores que piensen igual".

Pero tras la cancelación de credenciales del Partido a más de 40 liberales uribistas ¿Sí es posible este acercamiento?
"Como otros ex presidentes coincido en que las expulsiones no son el mejor camino, entre otras cosas porque tiene un sabor a revancha, de sacar del Partido a personas que podrían ser rivales políticos de los que se quedan adentro. Así no se fortalece el liberalismo. Lamentablemente noto en algunos miembros de la Dirección Nacional Liberal que están comenzando a primar más sus propios intereses electorales que los intereses de la colectividad y eso lo registro con cierta pesadumbre".

¿Cómo quiénes?
"No, eso no hay peligro que se lo diga".

Ahora que se habla de reelección a usted no le picaría volver a la Casa de Nariño...
"Pues ahora que el proyecto va en séptimo debate he notado que la reelección tiene sus cosas positivas, me han comenzado a saludar más amablemente en la casa, la muchacha ya me lleva el café caliente, el perro me mueve la cola, mi mujer me da doble beso de despedida, así es que creo que esa reforma tiene sus cosas positivas, pero nada de eso me convence suficientemente como para volverme a meter en esa vaca loca, se necesita ser muy masoquista para querer volver a estar en ese potro".


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El Gobierno puede dar un giro social

Al hablar de la política social del actual Gobierno y las mínimas partidas para inversión social contenidas dentro del presupuesto del año entrante, el ex presidente Ernesto Samper afirmó que el problema de la exclusión social, la violencia y la poca participación son tres caras de un mismo triángulo. "Allí es donde me parece que hace falta una actitud mucho más agresiva por parte del Presidente, porque estamos dedicados al microgobierno, al gobierno al detal, que es muy importante, en cuanto a acciones puntuales, pero se requieren estrategias de Estado para acometer los verdaderos desafíos del país y ése es el cambio que sería importante que el Presidente pudiera dar, repito, pienso que aún está a tiempo de dar un viraje en ciertos temas que son definitivos, como el tema de la inversión social y el pluralismo político".

Samper añadió que los asesores económicos del Gobierno, al plantear las reformas tributarias, están cometiendo graves errores, "pues el problema no son los impuestos como tal sino cómo se distribuye la carga tributaria, y se está afectando cada vez más la clase media", advirtió el ex Presidente liberal.


EL COLOMBIANO / Palabras de Peso/ Octubre de 2004

 

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