| "Junta
del Metro fue engañada": alcalde
Luis Pérez Gutiérrez insistirá en tribunales
nacionales para dirimir problemas con el Consorcio Hispano-Alemán.
Cuestiona al
arbitro del Metro, pues en ocasiones anteriores defendió
intereses del Consorcio.
El Tribunal
es una burla para las leyes colombianas, dice el mandatario local.
Por
Juan Diego Restrepo
E.
Medellín

Luis
Pérez Gutiérrez |
El alcalde de Medellín, Luis Pérez Gutiérrez,
volvió a hablar duro y claro, esta vez sobre los problemas
que tiene el Metro a raíz de la convocatoria a un Tribunal
de Arbitramento Internacional para dirimir allí las diferencias
económicas generadas durante la construcción del sistema
masivo del Valle del Aburrá: "Debo decir que han habido
algunas situaciones que exigen mayor claridad jurídica y
moral, y no dudo en señalar que la junta del Metro fue engañada".
Las declaraciones fueron hechas ayer minutos después de la
posesión del nuevo gerente del Metro, Ramiro Márquez
Ramírez, quien reemplazó en el cargo a Alvaro Bernal
Londoño. Pérez Gutiérrez señaló
por lo menos cuatro situaciones jurídicas que demuestran
el error de aceptar la convocatoria a un Tribunal de Arbitramento
Internacional.
La primera de ellas tiene que ver con el fallo de la Corte Constitucional
en el cual quedó establecido que las controversias entre
el Consorcio Hispano-Alemán y el Metro deben hacerse en los
tribunales colombianos.
"En octubre 26 del año 2000, la juez 10º falló
una tutela donde le exige al Consorcio desistir de la intención
de convocar a un tribunal de arbitramento internacional so pena
de incurrir en desacato. Esos argumentos son los que en primera
instancia acojo para insistir en que el Tribunal Internacional no
procede", explica el alcalde Pérez Gutiérrez.
Un segundo argumento expuesto por el mandatario local advierte que
el abogado Fernando Londoño, como representante del Consorcio,
no podía convocar al Tribunal de Arbitramento Internacional,
según documento que reposa en los archivos del Metro.
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"La juez 10º reiteró que él no tenía
ninguna potestad para insistir en el Tribunal; no obstante, bajo
esa misma contradicción, el Metro de Medellín acoge
el tribunal, entonces esa es una primera contradicción que
me parece da elementos para no participar en él", asevera
Pérez Gutiérrez.
Una tercera razón expuesta por el burgomaestre señala
que la junta directiva del Metro tomó la decisión
de participar en el Tribunal con el objeto de demostrar que esa
instancia internacional es improcedente y que bajo esa instrucción
trabaja el representante de la empresa de transporte masivo en el
Tribunal Internacional. "Sin embargo, después de varias
reuniones de la junta el tema ni siquiera se ha tocado", precisa.
Un cuarto factor señalado por el alcalde de Medellín,
y que resalta como posible perturbador para el futuro del Metro,
es que el árbitro nombrado por el gerente de la empresa para
representarla en el Tribunal, Jorge Suescún Melo, fue árbitro
a favor de las Siemens, una de las seis empresas que integran el
Consorcio Hispano-Alemán, en otros litigios contra la firma
de transporte masivo; lo que quiere decir que el jurista participó
en favor del Consorcio y en contra del Metro.
"La junta, reunida hace unos ocho días, se mostró
sorprendida y engañada porque el gerente (Alvaro Bernal Londoño,
quien renunció al cargo) nunca les comentó esta situación,
pero sí se la comunicó al Consorcio. Hay, inclusive,
una carta en la que los seis representantes legales del Consorcio
le comunican al doctor Suescún Melo que a pesar de que conocen
de su participación con la Siemens, ellos están de
acuerdo en su nombramiento", relata el alcalde, lo que le sirve
como base para señalar que allí hay otro factor para
decir que han habido algunas situaciones que exigen mayor claridad
jurídica y moral con respecto a las decisiones tomadas en
el Metro por la anterior administración de la empresa.

Luis
Pérez Gutiérrez, Alcalde de Medellín. |
¿Qué propone el alcalde?
Frente al problema del Metro, en donde están en juego US$520
millones por parte de la empresa y US$640 por el Consorcio, el alcalde
propondrá en la próxima reunión de la junta
directiva del Metro, sin fecha definida, que se desista del Tribunal
Internacional, "en vista de que no se conocía que Suescún
Melo había sido árbitro a favor de una parte del Consorcio
y que la junta se sintió engañada".
"Ese es un tema que quiero llevar a la junta para que se analice
con toda la calma porque, entre otras cosas, el Tribunal de Arbitramento
Internacional fue metido a la brava, en un periodo muy corto, cuando
había cambio de gobierno", sostiene Pérez Gutiérrez,
quien precisa que en menos de cuarenta días se aprobó
esa instancia y se hizo un depósito de $1.127 millones en
una cuenta privada de un banco en Nueva York para pagar parte de
los honorarios de los abogados, los cuales aún no han sido
acordados.
"Insisto en que hay muchas situaciones por aclarar con la mayor
calma pero con la mayor responsabilidad con el país. De alguna
manera el Tribunal Internacional se convierte en una burla a todas
las normas colombianas. Yo no pido que nos perdonen nada, reclamo
que apliquemos la ley colombiana que es la que dice como se dirime
una diferencia económica entre el Consorcio y el Metro",
puntualizó el alcalde de Medellín.
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