Fiscalía
desenreda la historia del Metro
La Fiscalía investiga el pago de comisiones en su adjudicación.
En menos de
un mes, habría resultados y se conocería la otra cara
del cuento.
Publicaciones
del diario El Mundo, de España, llevaron a reabrir el caso.
Por
Gustavo
Adolfo Gallo Machado
Medellín
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Nadie puede negar que el Metro de Medellín es el medio de
transporte que más orgullo despierta entre los antioqueños
y la obra de ingeniería que mayores satisfacciones le ha
brindado a la región. Además, cualesquiera que sean
los resultados de las investigaciones en curso y las dificultades
económicas, el sistema no se parará, porque es un
bien público.
Durante los diez años que duró su construcción,
y en los cinco años que lleva de funcionamiento, la ciudadanía
se apropió de tal forma del sistema, que el Metro se conserva
igual a como se inauguró en 1995.
Sin embargo, la otra empresa Metro, esa que se encargó de
la planeación, de la adjudicación y de la construcción
del sistema, a lo largo de los años, se ha visto inmiscuida
en toda clase de líos jurídicos y económicos.
Las dudas comenzaron desde la adjudicación misma de la obra,
en noviembre de 1983. El diario El Mundo de España se encargó
de destapar el escándalo, en 1996, implicando a los entonces
presidentes de España, Felipe González y de Colombia,
Belisario Betancur, así como al empresario ibérico,
Enrique Sarasola Lerchundi, amigo personal de González. Este
último habría recibido, entre 1985 y 1986, US $22.5
millones. Según el rotativo, en una sucursal en Panamá
del Merryll Lynch International Bank, para pagar comisiones
para la adjudicación de la obra al Consorcio Hispano-Alemán.
Aunque de tiempo atrás en España se rumoraba la intervención
del empresario en el contrato del siglo en Sudamérica,
nadie había podido probar algo, pues las personas interesadas
en destapar el caso no encontraban el nombre de la sociedad a través
de la cual Sarasola Lerchundi cobró sus honorarios.
Eso fue precisamente lo que hicieron los periodistas de El Mundo:
Sarasola utilizó una sociedad denominada Enseco, domiciliada
en Panamá. A pesar de que el empresario tomó muchas
precauciones para ocultar su presencia en dicha sociedad, las investigaciones
realizadas por este periódico no dejan dudas sobre quién
es el propietario de esta empresa, dice el artículo
publicado el 12 de enero de 1996.
Y añaden los informes que como la concesión de esas
obras se decidió desde las más altas esferas del gobierno
colombiano, Sarasola le pidió a Felipe González que
le recomendara al presidente de esa época, Belisario Betancur,
que escogiera la propuesta del consorcio Metromed.
Según El Mundo, el acuerdo final entre González
y Betancur, a favor de los intereses de Sarasola, se cerró
en España en octubre de 1983. Ante esta versión
del diario madrileño, el ex presidente de Colombia, Belisario
Betancur, envió una carta a la dirección de ese periódico
en la que negó enfáticamente esas afirmaciones. Jamás
traté de ese tema con el señor presidente del gobierno
español, Felipe González, dijo Betancur.
Reabren investigación
Una vez ganada la licitación, las empresas que ganaron
el concurso -Entrecanales, Construcciones y Contratas y Ateinsa
de España y Siemens, Dywidag y Man, por la parte alemana-
se vieron obligadas a pagar las comisiones por la adjudicación
del Metro, que llegaban al 7% del presupuesto inicial, que era de
US $656.28 millones.
De acuerdo con El Mundo, Sarasola recibió por su intermediación
el 3.5% de esa cantidad, abonado en un 46% por las empresas españolas
y el resto, por el grupo liderado por Siemens y Man. La otra mitad
de la comisión fue a parar a las arcas de los intermediarios
colombianos, es decir, otros US $22.5 millones.
Después de muchas investigaciones el caso fue reabierto,
tal y como lo informó EL COLOMBIANO el pasado 28 de abril.
La Fiscalía General de la Nación desempolvó
los antiguos expedientes, basada en la denuncia de Rafael Calle,
quien acusó directamente de los hechos a docenas de altos
funcionarios de la empresa Metro de la época, así
como al ex presidente Belisario Betancur.
Mientras el ente acusador continúa con las investigaciones,
este diario presenta los hechos y protagonistas más importantes
del sonado escándalo, que dará de qué hablar
en poco tiempo, cuando la Fiscalía General de la Nación
le rinda cuentas al país del trabajo adelantado y cuando
falta poco menos de dos años para que el caso prescriba.
El afán de los investigadores es que si hubo ilícitos
en la adjudicación de las obras del Metro, el hecho no quede
como rueda suelta.
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