La
deuda del Metro a la Nación es impagable
El compromiso llega a US$2.000 millones, cerca de $2.4 billones.
Ni el Departamento
ni el Municipio tienen capacidad de pago.
Gobierno seccional
insiste en mayor participación de la Nación en deuda
del Metro.
Por
Juan
Diego Restrepo E.
Medellín
 |
La deuda que tienen el Departamento de Antioquia y el Municipio
de Medellín con la Nación,
que llega a US$2.000 millones, le permiten concluir al secretario
de Hacienda departamental, Héctor Quintero Arredondo, que
ese compromiso es impagable, pues la situación financiera
no lo permiten, por lo que se requieren nuevas fórmulas para
solucionar el problema.
La discusión, según el funcionario, no es nueva. A
finales de 1999 se hicieron unos estudios sobre la deuda del Metro
y arrojaron, en ese momento, que el valor total llegaba a US$1.706
millones.
"Según las cuentas de la Nación, el 70% del servicio
de la deuda debería ser pagado por el Departamento de Antioquia
y el Municipio de Medellín. Eso nos da una suma altísima",
dice Quintero Arredondo. Y el cálculo así lo demuestra:
a ese año la deuda en dólares de los dos socios del
sistema masivo de transporte llegaba a US$1.194 millones.
La situación es tan compleja que tanto el Departamento como
el Municipio, desde hace dos años, no han podido cumplir
con el pago de la deuda y el secretario de Hacienda no vacila al
señalar que la administración seccional "encuentra
muy difícil que podamos cumplir, como lo quiere la Nación".
Alega Quintero Arredondo que hay un tratamiento discriminatorio
por parte del Gobierno Nacional en el tratamiento financiero de
los sistemas masivos, pues en Antioquia sólo participa en
un 40%, pero para Bogotá y Cali alcanza el 60%.
"Estas ideas, incluso, no son nuevas. En una reunión
que se celebró en Bogotá el 23 de octubre de 2000,
con funcionarios de la Dirección General de Crédito
Público, del Ministerio de Hacienda, se dijo muy claramente
por parte de los representantes del Municipio de Medellín
que esa situación era discriminatoria con Antioquia y que
se debe estudiar una forma de regresar a la primera Ley de Metros,
en la que Antioquia respondía por una deuda de US$650 millones",
argumenta.
Ese pacto se remonta al gobierno de Virgilio Barco (1986-1990) cuando
se estableció que el Departamento respondía por esa
cifra, pero después la obra se encareció, hubo un
cambio de diseño, los equipos se demoraron en llegar al país
y hubo una reforma tributaria que afectó las condiciones
de la deuda.
"Lo que se llevó a esa primera Ley de Metros es que
Antioquia respondía por su palabra, no por circunstancias
externas que terminaron encareciendo el proyecto", afirma y
es enfático al señalar que no puede comprometerse
el desarrollo de las generaciones futuras pagando el Metro.
"Antioquia no es mala pagadora, pero le está quedando
imposible cumplir", puntualiza Quintero Arredondo.
Antecedentes
En el acta de una reunión celebrada el 23 de octubre de 2000 entre
representantes del Gobierno Nacional, el Metro y las administraciones
Departamental y Municipal quedó consignado lo siguiente: "No obstante,
los representantes del Departamento de Antioquia, del Municipio de
Medellín y de la Gerencia del Metro, reiteran su propósito de que
el tratamiento que se le debe dar al Metro de Medellín debe ser el
mismo que se asumiría en sistemas similares de otras ciudades del
país, como Bogotá y Cali; además, manifestaron su intención de realizar
las gestiones pertinentes a efecto de modificar la citada ley para
lograr el propósito antes enunciado por cuanto en los términos de
la presente la deuda del Metro es impagable para ellos". |