
Foto archivo
La pedalista bogotana Laura Castro. |
8 de octubre de 2002
Mal comienzo colombiano
Zolder,
Bélgica
Nada afortunado fue el comienzo de la actuación de los
pedalistas colombianos en el Campeonato Mundial de Ruta, cuando
ayer se disputaron las dos primeras contrarrelojes.
La bogotana Laura Castro, radicada en el Centro Mundial del Ciclismo,
en Suiza, ocupó la casilla 32° entre 41 competidoras
de la categoría juvenil, a diferencia de 1:28 de la ganadora
Anna Zugno, de Italia.
"Al comienzo tenía un poco encalambradas las piernas,
pero después tomé el ritmo adecuado. Me sentí
bien, pero creo que me faltó un poco más de trabajo
en la contrarreloj", comentó la pedalista bogotana,
que hace cerca de tres meses sufrió la fractura de la muñeca
de la mano izquierda.
A segunda hora, con un poco menos de frío y con la compañía
del sol, los sub-23, Andrés Rodríguez y Mauricio
Ortega, ocuparon las casillas 40 y 42, a casi cuatro minutos del
ganador Tomas Vaitkus, de Lituania, quien anduvo a un promedio
de 51.499 kilómetros por hora, para cubrir los 32.2 kilómetros,
entre Hasselt y Zolder.
Hoy, el calendario de competencia para los pedalistas colombianos
señala la actuación de Rafael Infantino, a las 6:10
a.m., y Diego Díaz, a las 5:10 a.m., en la prueba ante
el reloj de la categoría juvenil sobre 23.3 kilómetros
en el mismo trazado de ayer. Infantino estuvo el año pasado
en Portugal e hizo el puesto 36°. Se estima que el ganador
de la competencia esté entre los 28 y 30 minutos.
A segunda hora, exactamente a las 8:06 de Colombia, se presentará
la antioqueña María Luisa Calle, quien viene de
los Mundiales de Pista, en la carrera ante el cronómetro
de 23.3 kilómetros para la élite. La ganadora se
cree que pueda estar alrededor de los 30 minutos.
En el otro sector de la delegación nacional, hospedada
en el Hotel Campanile, en cercanías de Bruselas, a 80 kilómetros
de Zolder, Santiago Botero y Víctor Hugo Peña salieron
ayer a reconocer el trazado de la contrarreloj de 43.5 kilómetros,
bajo un suave sol.
Botero se quejó de dolor de cabeza debido al viaje de España
a Bélgica, en tanto que Peña irradia alegría
y optimismo, especialmente por la presencia de la nutrida delegación
nacional y de su padre Hugo, quien arribó anteayer, quien
se convierte en estupenda compañía y en otra voz
de aliento para el corredor nacido en Bogotá y hecho deportivamente
en Santander, quien el domingo abandonó la París-Tours
después del trabajo que hizo para sus compañeros
del US-Postal.
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