08 de octubre de
2002
Mundial de patasbravas
La ruta tendrá en Bélgica el favoritismo de Robbie
McEcwen y Aitor González.
Hombres de extrema fortaleza son los favoritos para el fondo y
la contrarreloj.
Los colombianos Botero y Peña buscarán un puesto
dentro de los duros.
Pablo
Arbeláez Restrepo
Medellín
Es tanta la potencia de ambos que más bien pareciera
que se trata de unos consumados fisicoculturistas de la bicicleta.
Montados encima de una máquina de dos ruedas, cuando están
en su terreno, y en lo suyo, pareciera que se trata de hombres
prácticamente invencibles.
Uno viene de las antípodas, de Australia, el nuevo filón
geográfico que como nación y continente está
deslumbrando al mundo, después de los Juegos Olímpicos
de Sydney.
El otro salió de España, es nacido en Zumárraga
(Guipúzucoa) y este año los duros de su cotización
dentro del ámbito del ciclismo mundial se han trepado por
todo lo alto.
Robbie McEwen es uno de los favoritos para ganar la ruta de gran
fondo sobre 260 kilómetros, el 13 de octubre, prueba en
la que también estarán los colombianos Santiago
Botero, Víctor Hugo Peña, Jairo Pérez y Mauricio
Ardila.
Este australiano nacido hace 30 años, 1.71 de estatura,
que ha sido el mejor embalador de la temporada del 2002, con 18
triunfos, tiene a todo el mundo deslumbrado con su extraordinaria
potencia para definir las llegadas. Por algo fue el ganador de
dos etapas en el Tour de Francia y campeón de la clasificación
de la regularidad que se distingue con la camiseta verde.
McEwen hace parte de una generación de ciclistas australianos
que viajaron a Europa y se enrolaron en equipos -está en
el Lotto- de ese continente para ganar un espacio, al punto que
hoy presenta uno de los mejores conjuntos del Campeonato Mundial
que se disputará en Zolder, Bélgica.
McEwen, que tiene un par de troncos por muslos, afronta como uno
de sus grandes contendores a Mario Cipollini, el italiano que
estuvo a punto de dejar el ciclismo a mitad de este año,
pero que después tomó reversa para seguir en acción,
lo que le brinda la posibilidad de luchar por la medalla de oro
en este Mundial de la bicicleta, pero, seguro,
sin sus estrambóticas mallas atigradas.
Cipollini, el máximo rematador en la historia del ciclismo,
que va camino de los récords en el Giro, con 40 victorias
parciales, a una del registro de Alfredo Binda, y que acaba de
ganar un par de etapas en la Vuelta a España, para sumar
12 a lo largo de la temporada, se muestra como la fórmula
de los tanos, en caso de presentarse una llegada masiva en la
ruta sobre 260 kilómetros llanos de la pequeña ciudad
belga.
Aitor
González
El Giro de Italia lo mostró como el nuevo talento de la
temporada mundial. Ganó la etapa contrarreloj del final
y estuvo a punto de pegarle un susto de los buenos al campeón
Paolo Savoldelli.
En la Vuelta a España, tres meses después, se dejó
sentir desde el comienzo, comprobó de nuevo sus dotes,
incluso de estupendo escalador, y con base en la hechura de un
corredor completo llegó con 1:08 de diferencia a la contrarreloj
de remate en Madrid, para ingresar al estadio Santiago Bernabeu,
meta del tramo de cierre, como si se trata de lo que realmente
es: Terminaitor.
A sus rivales los llenó de diferencia. Al entonces líder
Roberto Heras le empacó 3:22 y a Santiago Botero, que fue
cuarto le ganó por 1:55.
Ante la ausencia de Lance Armstrong y Jan Ullrich en carreteras
belgas, el español, cuyo pase cuesta un millón de
euros, se apunta como el lógico favorito para ganar la
medalla de oro, siempre y cuando se haya cuidado de las celebraciones
que tuvo la semana pasada con motivo de su victoria en la ronda
ibérica.
Aitor ha sido el más fuerte de la temporada y tiene
un motivación especial, comenta el periodista inglés
Matt Rendell, quien lo pone como número uno para la contrarreloj
de 43.5 kilómetros, que se disputará en la mañana
colombiana del jueves próximo.
El desarrollo, brutal: 55x11. La velocidad, bestial: 51,6
kilómetros por hora de media, anotó el periodista
Carlos Arribas, de El País, quien también lo coloca
como el primer pretendiente al podio que dejó desguarnecido
el alemán Ullrich.
Aitor, después de todo el alboroto que hizo, se muestra
como el más fuerte, pero a su espalda están otros
pretendientes que también tienen muchas ganas y una que
otra espinita enterrada.
Santiago Botero evidenció recuperación al final
de la Vuelta. Fue cuarto en la contrarreloj de cierre, no tan
fino como él mismo quería, pero pretende llegar
al podio como lo hizo el año pasado en Lisboa, cuando perdió
por apenas segundos la medalla de oro y plata, en su duelo personal
ante Ullrich y Millar.
Otro que cuenta es el británico David Millar, quien a pesar
de una enfermedad y dos caídas en la Vuelta a España,
llegará a Zolder con las ansias de cobrar revancha, no
sólo por lo del año pasado cuando fue segundo, sino
por lo que vivió en la Vuelta a España, donde Aitor
se encargó de amargarle la fiesta cuando se presentó
el tramo frente al cronómetro.
Esto muestran los antecedentes, pero si se llegara a presentar
la lluvia, el viento y el frío, otra podría ser
la historia no prevista en Zolder donde desde hoy caen las estrellas
del firmamento del pedal.
Colombia
presenta once corredores
La delegación colombiana, compuesta por seis antioqueños,
dos bogotanos, un santandereano, un tolimense y un boyacense,
estará presente en el 90% de las competencias del Campeonato
Mundial de Ruta que se realizará en Zolder, Bélgica,
entre el 8 y el 13 de octubre.
María Luisa Calle y Laura Castro (será la primera
en competir este martes en la contrarreloj de la categoría
juvenil), representan la cuota para las pruebas del ciclismo femenino,
élite y junior, respectivamente.
Santiago Botero, Víctor Hugo Peña (ambos harán
el jueves la contrarreloj individual), Jairo Pérez y Mauricio
Ardila disputarán la prueba de gran fondo (domingo 13 de
octubre).
Rafael Infantino y Diego Díaz disputarán las carreras
para juveniles en tanto que los sub-23, que también actúan
este martes en la contrarreloj individual, son Andrés Rodríguez,
Mauricio Ortega y Leonardo Duque, éste último quien
viene del Mundial de Pista.
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