10 de octubre de
2002
Santiago Botero, campeón
del mundo contrarreloj
Zolder,
Bélgica / EFE - AFP- Colprensa- elcolombiano.com
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El ciclista antioqueño Santiago Botero, el alemán
Michael Rich y el español Igor González de Galdeano,
por ese orden, ocuparon este jueves los peldaños del podio
de la contrarreloj individual elite de los campeonatos del mundo
en carretera, que se disputan en la localidad belga de Zolder.
Botero, quien fue bronce en la pasada edición, invirtió
en los 40,4 kilómetros de recorrido 48:08 minutos, lo que
significa una velocidad media de 50,352 km-hora. Rich, plata,
necesitó ocho segundos más y el español Igor
González de Galdeano, que fue bronce, una docena de segundos
más.
La victoria del ciclista colombiano no es ninguna sorpresa, pues
aunque fue duda hasta última hora tras su paliza en la
reciente Vuelta a España, que ganó su compañero
español Aitor González, uno de los favoritos para
el oro mundialista y que tuvo que conformarse con el séptimo
puesto, su progresión en la lucha contra las manecillas
del reloj ha sido impresionante.
En la presente temporada dio sus primeros avisos en la Dauphine
y luego en el Tour de Francia superando al todopoderoso norteamericano
Lance Armstrong, en esa modalidad ciclista.
El circuito, además, jugaba a favor de las cualidades del
corredor colombiano al ser completamente llano. Las principales
dificultades eran un par de repechos en el primer tercio del mismo,
las curvas del autódromo y el posible aparición
de viento que lo hizo en menor intensidad de lo esperado.
Botero es un corredor de fuerza, al que no le gustan mover grandes
desarrollos y de los que más arriesga en las curvas. La
galopada del americano su impresionante, a pesar del comienzo
lento, pero era sabedor de las referencias de las dos mejores
referencias, de dos corredores que aspiraban al podio como así
fue.
Sin duda ese trío fue el mejor con diferencia, pues a mitad
de carrera sus rentas eran más grandes de lo esperado sobre
el resto de corredores que entraban en los pronósticos
para llevarse la ca" de campeón del mundo, del mencionado
Aitor González, el alemán Peschel, el húngaro
Bodrogi y el gran favorito y segundo el pasado año el británico
David Millar.
Los cuatro llegaron dando prácticamente tumbos a la línea
de meta. No acertaron a dosificar y cuando trataron de reaccionar
no acertaron con el desarrollo adecuado, especialmente en el caso
de Peschel y Millar.
Aitor González, ganador de la Vuelta a España, era
una incógnita, pues aunque parecía mantener la forma,
no es lo mismo la crono final de una gran carrera donde la gente
esta ya tocada, que competir en un mundial en el que son muchos
los corredores que lo llevan preparando mucho tiempo, aunque este
no es el caso del sensacional Botero que apenas ha dispuesto de
tiempo para ello.
Aitor se dio cuenta a mitad de carrera de que sus posibilidades
eran remotas y por ello, aunque bien acoplado sobre su bicicleta,
opto por utilizar un desarrollo cómodo y con un pedaleo
suave logró salvar los muebles honrosamente.
Un podio completamente renovado por culpa de la exhibición
de Botero, ya que otros corredores, casos de Millar y el húngaro
Bodrogi, quedaron a muchos segundos de los tres primeros, especialmente
del gran favorito, Millar.
Así una contrarreloj que pasará a la historia por
el magnifico comportamiento de Botero, el primer ciclista de ese
país en conseguir un oro en un mundial de ruta; por la
regularidad exhibida por el alemán Rich que repite la plata
de hace dos años y un majestuoso Igor González de
Galdeano, duda hasta última hora debido a una caída
que le obligó a dejar la Vuelta a España.
No se puede pedir más de una contrarreloj individual que
resultó, a pesar la superioridad de los hombres del podio,
bastante emocionante, especialmente en su primera parte, en la
que la igualdad fue la nota predominante, igualdad que se fue
esfumando poco a poco, a medida que se acercaba la meta del autódromo
de Zolder.
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Santiago Botero, el ciclista atípico
El rubio y universitario ciclista colombiano Santiago Botero ratificó
este jueves su potencia en las pruebas contrarreloj, al ganar
en la ciudad belga de Zolder el título mundial de la especialidad
tras superar en 8 segundos al alemán Michael Rich.
Decimonoveno de la clasificación de la Unión Ciclista
Internacional (UCI), fue vencedor este año de la mayor
contrarreloj del mítico Tour de Francia, superando nada
menos que al estadounidense Lance Armstrong --además de
otra etapa en Francia y una de la Vuelta de España-- Botero,
de 29 años, muestra una imagen diferente al cliché
del deportista profesional tradicional.
Diplomado en economía, el colombiano se interesa por la
Bolsa y aprecia en sus viajes el interior de los museos y de las
iglesias. Antes de pasar al profesionalismo, en 1996 había
obtenido su diploma en economía y finanzas. En aquella
época practicaba Mountain Bike, tras haber comenzado en
pista, y corría sólo los fines de semana.
Tercero el año pasado en el Mundial de Lisboa, hace apenas
tres semanas la participación del sudamericano en Bélgica
estaba en duda.
"Tomaré la decisión (de participar) el último
día de la Vuelta (a España), en la contrarreloj
en Madrid. Todo ha sido sufrimiento hasta ahora. Estoy a la espera
de buenas sensaciones, porque si no me veo bien ese día,
pues le dejaré el cupo a otro", había dicho
a la prensa de su país Botero. Pero se vió bien,
llegó, y se coronó campeón del mundo
Con su homónimo, el celebre escultor y pintor Fernando
Botero, el corredor no tiene ningún parentesco. "Se
me hace la misma pregunta a menudo", afirma el ciclista.
"Simplemente nos une que venimos de la misma región"
(Medellín), añade.
Vencedor de la Clásica de los Alpes, Santiago Botero (1,83
m, 69 kg) se ha caracterizado este año por sus altibajos,
salvo que esto se trate de una táctica.
En la Dauphiné Libéré se le vio terminar
a quince minutos del ruso Denis Menchov en la cima del Monte Ventoux
(segunda etapa), que también se le atragantó en
este Tour, para imponerse al día siguiente, delante de
Lance Armstrong, en la contrarreloj de Montelimar (tercera etapa).
Y es que Botero, el atípico, es imprevisible.
Fue también el hombre fuerte del equipo Kelme en el Tour
de 2000, con un triunfo de etapa en Briançon y, sobre todo,
obtuvo la camiseta de mejor escalador trece años después
del prestigioso Lucho Herrera.
Gran productor de testosterona, particularidad que le valió
tener problemas en los controles antidopaje, fue suspendido varios
meses y ahora dispone de un certificado médico que justifica
su tasa elevada de esta sustancia.
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