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Noche de paz
El villancico más famoso del mundo


"Noche de paz", sin duda el villancico más famoso del mundo, traducido ya a casi 300 idiomas, cumplió 182 años, desde que sonó por primera vez en un pueblecito de Austria, próximo a Salzburgo.




Foto Archivo EL COLOMBIANO

Ocurrió en 1818 en la pequeña localidad de Obendorf; eran tiempos de carestía, y no había dinero para arreglar el órgano de la iglesia de San Nicolás, algunas de cuyas piezas, según la leyenda, se habían comido los ratones.

Noche con música
La música no podía, sin embargo, faltar en aquella celebración de la Nochebuena y el sacerdote Joseph Mohr entregó el villancico navideño que había compuesto a su amigo Franz Xaber Gruber, para que le pusiese música.

Gruber era un compositor rápido y en unas pocas horas escribió la partitura de "Noche de paz", que debía sonar aquella misma noche en la misa del Gallo, cantada por los dos amigos con el simple acompañamiento de una guitarra y del coro local.

De vuelta por el mundo
Esa maravillosa canción navideña no habría dado, sin embargo, la vuelta al mundo de no haber sido por la visita algunos años después, en 1825, del constructor de órganos tirolés Karl Mauracher a la iglesia de San Nicolás. Maurechaer, que había recibido el encargo de instalar allí un nuevo órgano, descubrió el villancico, se enamoró de él y se lo llevó consigo al Tirol, desde se dio a conocer por distintos países.

Una familia de guanteros e intérpretes de melodías populares de Laimach, los Strasser, comenzó a cantar el villancico por distintas ferias populares de Alemania, y otra familia apellidada Rainer se la llevó a América.

En 1900, "Noche de paz" se cantaba ya lo mismo en los países del África Negra que en la América del Norte y del Sur y hasta en Nueva Zelanda, muchas veces gracias a los misioneros.

Durante muchos años, el villancico se atribuyó nada menos que a Joseph Haydn, hasta que los musicólogos determinaron sin lugar a dudas que se debió a aquel modesto sacerdote y su amigo músico.

Mientras tanto, en las fechas navideñas, esa inconfundible melodía suena lo mismo en la selva amazónica que en los hielos de Groenlandia, en las islas del Pacífico Sur o en la capital austríaca, interpretado por Plácido Domingo y sus amigos.

Con los avances de la técnica - el disco, el casete- "Noche de paz" ha ganado en cualquier caso en popularidad lo que ha perdido en intimidad, según reconocen muchos con cierta nostalgia.

EL COLOMBIANO/ Agencia EFE




 
 

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