De guayabos, crónicas, consejos y consomes




Ilustración Ricardo Ramírez.
EL COLOMBIANO
Nadie niega que, a veces, los traguitos son deliciosos. Pero, cuando se pasa la frontera y viene la borrachera, al otro día aparece la resaca, el guayabo, que -¡válgame Dios!- casi siempre es espantoso, como cosa del diablo.

Haga clic sobre el titular de su interés y muérase de la risa con nuestras historias:

¡Qué guayabito, ¿no?!: Crónica
El mejor remedio es no tomar: Consejos
Con qué calma la gente el guayabo: Cultura
Sopas y cremas levantamuertos: Recetas
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