Bienvenido a Terra
  
Colombia, Inicio Terra Aviso legal y privacidad


Inicio Navidad
Inicio EL COLOMBIANO


El pesebre
Tipos de pesebres
Los Reyes Magos
Los Pastores
Los Villancicos
Noche de paz
Las velitas
Los aguinaldos
La cena
Día de los inocentes
Papá Noel
El Árbol
La corona
Las tarjetas
Las Poinsettias
Clips de Navidad
Espíritu de Navidad
Agüeros para el 31
El guayabo

Vacaciones

Sentimiento universal
Colonias en Colombia

Antes de regalar
La selección
Una buena imagen
Evite regalar
El empaque
Según el signo
Para mujeres
Para hombres
Para los abuelos
Para enamorados
Para todos
Para el hogar
De todo un poco
Tradicionales
Postres y licores
Noche buena

Alumbrado
La Feria de Medellín
Feria Taurina
Mitos y leyendas
La Novena
Ideas para hacer la Novena
El primer globo
Las tradiciones
Espectáculo Galletas Noel Programación
Tren de luces parranderas

Concierto de Navidad
Tarjetas electrónicas
La novena en real audio
Villancicos en real audio
Tarjetas De-Para
Recetas
Frases
Test de Navidad
Caricaturas
Salvapantallas



Novena de aguinaldos

Aspiraciones para la venida del Niño Dios
(Gozos)





Fotos Archivo EL COLOMBIANO

 

Dulce Jesús mío,
mi niño adorado,
¡ven a nuestras almas!
¡Ven no tardes tanto!

¡Oh sapiencia suma
del Dios soberano,
que a infantil alcance
te rebajas sacro!
¡Oh Divino Niño,
ven para enseñarnos
la prudencia que hace
verdaderos sabios!

¡Ven a nuestras almas!
¡Ven no tardes tanto!

¡Oh, Adonaí potente
que, a Moisés hablando,
de Israel al pueblo
disteis los mandatos!
¡Ah! ven prontamente
para rescatarnos.
Y que un niño débil
muestre fuerte brazo!

¡Ven a nuestras almas!
¡Ven no tardes tanto!

¡Oh raíz sagrada
de José, que en lo alto
presentan al orbe
tu fragante nardo!
¡Dulcísimo Niño
que has sido llamado
lirio de los valles
bella flor del campo!

¡Ven a nuestras almas!
¡Ven no tardes tanto!

¡Llave de David
que abre al desterrado
las cerradas puertas
del regio palacio!
¡Sácanos, Oh Niño,
con tu blanda mano,
de la cárcel triste
que labró el pecado!

¡Ven a nuestras almas!
¡Ven no tardes tanto!

¡Oh lumbre de Oriente
sol de eternos rayos,
que entre las tinieblas
tu esplendor veamos!
¡Niño tan preciado,
dicha del cristiano,
luzca la sonrisa
de tus dulces labios!

¡Ven a nuestras almas!
¡Ven no tardes tanto!

¡Espejo sin mancha
Santo de los santos,
sin igual imagen
del Dios soberano!
¡Borra nuestras culpas,
salva al desterrado
y, en forma de Niño
da al mísero amparo!

¡Ven a nuestras almas!
¡Ven no tardes tanto!

¡Rey de las naciones,
Emmanuel preclaro,
de Israel anhelo,
pastor del rebaño!
¡Niño que apacientas
con suave cayado
ya la oveja arisca,
ya el cordero manso!

¡Ven a nuestras almas!
¡Ven no tardes tanto!

¡Abranse los cielos
y llueva de lo alto
Bienhechor rocío,
como riego santo!
¡Ven hermoso Niño!
Ven Dios humanado
luce, hermosa estrella,
brota flor del campo.

¡Ven a nuestras almas!
¡Ven no tardes tanto!


¡Ven que ya María
previene sus brazos
do su niño vean,
en tiempo cercano!
¡Ven, que ya José,
con anhelo sacro,
se dispone a hacerse
de tu amor sagrario!

¡Ven a nuestras almas!
¡Ven no tardes tanto!

¡Del débil auxilio
del doliente amparo,
consuelo del triste,
luz del desterrado!
¡Vida de mi vida,
mi dueño adorado,
mi constante amigo,
mi divino hermano!

¡Ven a nuestras almas!
¡Ven no tardes tanto!

Véante mis ojos,
de ti enamorados!
Bese ya tus plantes,
bese ya tus manos!
Prosternado en tierra
te tiendo los brazos,
y aún más que mis frases
te dice mi llanto!

¡Ven a nuestras almas!
¡Ven no tardes tanto!

Ven, Salvador nuestro,
por quien suspiramos,
Ven a nuestras almas,
ven no tardes tanto!


Inicio Novena de Aguinaldos

 

Copyright © 2000 EL COLOMBIANO LTDA. & CIA. S.C.A.

Correo electrónico