Normas higiénicas para los alimentos navideños
Foto Archivo EL COLOMBIANO
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Como es tradicional, en épocas decembrinas y de año
nuevo, es frecuente la preparación y consumo de alimentos
navideños como: natilla, buñuelos, tamales, perniles
de cerdo, morcilla, arroz con pollo, sancochos y fritangas.
Con el fin de evitar intoxicaciones alimentarias al consumir
alimentos contaminados con microbios patógenos que producen
enfermedades y para evitar la descomposición de alimentos
perecederos, se presentan las siguientes recomendaciones prácticas.
1. Cocinar bien los alimentos
Muchos alimentos crudos, en particular pollos y carnes, habitualmente
contienen microbios patógenos. Estos se pueden destruir
si se cocinan bien los alimentos. Si el pollo o el pernil de cerdo
se encuentran todavía crudos junto al hueso, deben cocinarse
u hornearse hasta que estén bien cocidos. La Organización
Mundial de la Salud recomienda temperaturas internas altas, mayores
de 70º Centígrados.
2. Consumir inmediatamente los alimentos
cocidos
Para no correr riesgos de intoxicación, se deben consumir
los alimentos inmediatamente después de preparados. Algunos
microbios patógenos no se destruyen con la cocción
y si se encuentran en pequeñas cantidades, no causan enfermedades;
pero cuando se enfrían lentamente a temperaturas ambientales,
los microbios se multiplican rápidamente y en esta forma,
pueden causar intoxicaciones alimentarias.
3. Guardar cuidadosamente los alimentos
cocidos
Si se quiere guardar alimentos cocidos, se debe proceder a enfriarlos
rápidamente, colocándolos en recipientes de poca
profundidad (máximo 12 centímetros) y bien distribuidos.
Después de la cocción, los alimentos se pueden dejar
por espacio de 30 minutos aproximadamente en estos recipientes
y luego se deben guardar en la nevera, donde exista un espacio
para su almacenamiento adecuado. Lo importante es que los microbios
que no se destruyen en la cocción, no se multipliquen y
alcancen rápidamente una cantidad susceptible de causar
enfermedades.
4. Recalentar bien los alimentos cocidos
Para destruir los microbios que pudieron haberse multiplicado
durante el almacenamiento, recaliente bien los alimentos. Un buen
recalentamiento implica que todas las partes del alimento alcancen
una temperatura alta, mayor de 70º Centígrados, durante
un tiempo mínimo de 10 minutos.
5. Evitar el contacto entre alimentos
crudos y cocidos
Un alimento bien cocido puede contaminarse si tiene el más
mínimo contacto con uno crudo. Esta contaminación
cruzada puede ser directa, como sucede cuando utiliza una tabla
y cuchillo para picar carnes crudas y después se emplea
la misma tabla y el mismo cuchillo para cortar un alimento cocido,
los microbios de las carnes crudas pasan al alimento cocido y
pueden producir enfermedades.
6. Lavarse las manos frecuentemente
Lavarse bien las manos antes de empezar a preparar alimentos y
después de cualquier interrupción, en particular
después de ir al baño. Si prepara alimentos crudos
como carne, pollo o pescado, habrá que lavarse de nuevo
antes de manipular otros alimentos.
En caso de infección de las manos, siempre se debe cubrir
toda herida antes de entrar en contacto con alimentos.
Por ningún motivo, se debe tener contacto con animales
domésticos cuando se preparan alimentos.
7. Mantener escrupulosamente limpias
todas las superficies de trabajo
Como los alimentos se contaminan fácilmente, es conveniente
mantener perfectamente limpias todas las superficies utilizadas
para prepararlos. No hay que olvidar que cualquier desperdicio
o migaja puede acumular microbios.
8. Mantener los alimentos fuera del
alcance de insectos, roedores y otros animales
La mejor medida de protección es guardar los alimentos
en recipientes bien tapados, para evitar la contaminación
por insectos y roedores. Estos animales llevan microbios en sus
patas, cuerpos y deposiciones.
9. Utilizar agua potable
El agua pura es tan importante para preparar los alimentos como
para beber. Si el suministro de agua no inspira confianza, se
recomienda hervirla antes de añadirla a los alimentos y
tranformarla en hielo. También es importante utilizar agua
potable para el lavado de los alimentos que van a consumirse crudos
como frutas y verduras y para el lavado de equipos y utensilios.
El agua suministrada por las Empresas Públicas de Medellín
es potable.
EL COLOMBIANO/ Hernán Puerta Cardona,
Químico farmacéutico y Magister en Salud Pública