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La noche
de los Oscar 1999
¿Entrega de premios o desfile
de moda?
Para la noche de la entrega de los Premios
Oscar, edición 71 en el año 1999, hubo quién
compró vestidos de 80.000 dólares y brazaletes de
500.000, las peluqueras de Hollywood estuvieron en "alerta
roja" y legiones de estrellas se sometieron a dietas espartanas
para poder lucir bien ante las cámaras.
Tanto es así
que en la ceremonia de entrega, la moda podría eclipsar a
las estatuillas doradas de los Oscar. En aquella ocasión,
aproximadamente 45 millones de hogares en el mundo encendieron esa
noche sus televisores para presenciar los premios de la Academia
de Ciencias y Artes Cinematográficas.
Y como todos
querían lucir al menos maravillosamente, hubo que prepararse
con buena anticipación para un desfile de prendas de 100.000
dólares, incluyendo microscópicos vestidos de 80.000
dólares, cortes de pelo de 290, brazaletes de 500.000 y gafas
de sol Ray Ban con incrustaciones de diamantes por 28.000 dólares.
Al
estrellato
Estrellas femeninas como Gwyneth Paltrow o Cate Blanchett vistieron
prendas con las que la mayoría de las mujeres mortales sólo
pueden soñar. Y es que una prenda errónea puede afectar
sus carreras y las fotografías de esa mala elección
permanecerán circulando durante años en la Internet.
Ya quedó
atrás la época en que las estrellas de Hollywood buscaban
en sus armarios la ropa que lucirían esa noche. Hoy en día
los diseñadores más famosos regalan millones de dólares
en creaciones especiales destinadas a captar un poco de publicidad.
Meses antes
de la gran noche, números uno del diseño como Versace,
Armani, Calvin Klein y Prada cortejan agresivamente a las principales
estrellas con la promesa de regalarles prendas exclusivas.
Los Oscar se
convirtieron también en una dulce misión para pujantes
diseñadores como Monah Li, el preferido de Christina Ricci
y Drew Barrymore, que ofrecen vestuario para las fiestas posteriores
a la ceremonia y esperan lograr quizás el próximo
año que sus creaciones estén presentes en la gran
noche.
Pese a la excitación,
muy pocos conocen tan bien como las peluqueras quiénes lucirán
qué, pues las estrellas se presentan ante ellas con cuatro
o cinco opciones y eligen la definitiva a último minuto.
Por lo tanto,
la noche de los Oscar no sólo se nutre de las especulaciones
sobre quién ganará, sino también sobre cómo
vestirán. Harry Winston, el número uno de la joyería,
prestó el domingo 71 millones de dólares en piedras
preciosas y otras creaciones, pero con una condición: todo
debe ser devuelto.
Después de que una diva intentó quedarse con un brazalete
de 500.000 dólares, Winston exige que las estrellas prometan
por escrito que se trata sólo de un préstamo.
Reafirmar
un estilo
Varias personas lucieron trajes rojos, blancos y azules para apoyar
al extinto director estadounidense Elia Kazan, que fue homenajeado
con un premio por su carrera. La situación generó
fuertes protestas, ya que Kazan delató a varios colegas comunistas
de Hollywood durante la oscura era de las listas negras.
El coordinador de moda de los Oscar, Fred Hayman, dijo que en 1999
había tratado de desalentar los vestidos negros.
"No estoy
en contra del negro, pero pienso que podemos ser más coloridos",
explicó. Por el contrario, muchos vestidos fueron de colores
pasteles, corales, lilas, dorados y también plateados y transparentes
sobre colores oscuros.
En materia de maquillaje, la tendencia en 1999 fue clara, brillante
y natural, aboliendo la apariencia seria y austera que predominó
en años previos.
[Reuters/
Sarah Tippit]
Moda Oscar 2000
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