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Pasarela
roja
La
moda y la rumba presentes en los Oscares 2000
La alfombra
exterior del Shrine Auditorium de Los Ángeles se convirtió
otra vez, en la entrega de 2000, en una de las pasarelas más
cotizadas del año. Por ella desfilaron las estrellas del
séptimo arte con trajes de gala y joyas, prestadas en su
mayoría, que luego fueron a lucir en las fiestas más
cotizadas de la ciudad.
Algunos de los
diseñadores más famosos del mundo invadieron la ciudad
de los sueños provenientes de ciudades como Milán,
París y Nueva York para convencer a las estrellas de que
usaran sus creaciones en la ceremonia de entrega del Óscar.
Diseñadoras
como Carolina Herrera y Pamela Denis estuvieron instaladas en suites
llenas de vestidos de noche esperando a las estrellas para probárselos.
Los trajes que se vieron en la entrega 72 de los Oscar costaron
entre 10.000 y 80.000 dólares. Algunas famosas incluso diseñaron
sus propios zapatos y carteras decoradas con cristales Swarovski.
El
lobby de los diseñadores
Prestarle un vestido a una actriz es un pequeño precio a
pagar por la publicidad. Los diseñadores hicieron numerosas
visitas a domicilio con muestras de túnicas, cosméticos
y diamantes, especialmente a las actrices nominadas por papel protagónico
y de reparto. La firma Victoria`s Secret le envió a cada
nominada un conjunto de ropa interior.
En la edición
72, del año 2000, predominaron las telas brillantes o bordadas
en pedrería en colores suaves y muy femeninos.En cuanto a
las fiestas la primera parada casi obligada para los asistentes
a la ceremonia fue el Baile de los Gobernadores, organizada por
la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas
en un enorme salón adyacente al Shrine Auditorium.
Los 1.650 invitados
degustaron allí una cena de ensalada de langosta, pechuga
de ave con trufa y Óscares de chocolate espolvoreados de
oro. La celebración más exclusiva fue la que organizó
la revista neoyorquina Vanity Fair, en el restaurante Mortons.
Los estudios
DreamWorks y Miramax, rivales en los Oscar con "Belleza americana"
y "Las reglas de la casa de la sidra", también
compitieron en materia de fiestas.
DreamWorks reservó
el famoso restaurante Spago, en Beverly Hills, a donde asistieron
Steven Spielberg, Kevin Spacey, Warren Beatty y Annette Bening.
En el Polo Lounge del hotel Beverly Hills fue la celebración
de Miramax, que atrajo a actores como Gwyneth Paltrow, Matt Damon
y Ben Affleck.
Políticos
y famosos se mezclaron en la fiesta de la revista Rolling Stone,
mientras que las figuras de la música optaron por la gala
de recaudación de fondos para la lucha contra el sida, coorganizada
por In Style y el cantante Elton John.
[EL
COLOMBIANO/ Resumen agencias AFP y Reuters]
Moda 1999
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