[Antecedentes]
El sobre cerrado
El mito sobre
el estricto secreto que se mantiene sobre los ganadores comenzó
en 1940. Antes de ese año la prensa conocía los resultados
desde temprano y los nombres de los galardonados se filtraban fácilmente.
Se quiso entonces asegurar la expectativa, pero el diario Daily
Variety empezó a hacer una gran encuesta con la gente del
medio, que resultaba sorprendentemente acertada.
La Academia, después de muchas peticiones, logró,
en 1958, que el periódico no volviera a hacer su sondeo previo,
con lo que se aseguró que hasta el momento de llamar al ganador
al escenario, nadie sepa quién es.
En la actualidad, la garantía de que nadie se entere de los
resultados antes de esta noche corre por cuenta de la compañía
PriceWaterhouseCoopers, que se encarga de recibir los votos secretos
de los afiliados, hacer el conteo y encargar a dos de sus ejecutivos
para llevar los resultados a la ceremonia
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