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Juan Pablo II llevó la Iglesia hacia el nuevo milenio,
con el papado más largo de la historia. |
Juan Pablo II con bondad
guió 1.000 millones de almas
En su pontificado superó ampliamente el millón de
kilómetros recorridos.
Orador,
como ninguno, pronunció más de 15 millones de palabras
en sus discursos.
Desde
su proclamación como cardenal, sólo le tomó
11 años ser Papa.
Por
Juan José
García Villegas
Redacción elcolombiano.com
Medellín
En 1978, tras la muerte del Papa Pablo VI, se reunió
el cónclave de cardenales para elegir al cardenal Albino
Luciano, de 65 años, quien tomó el nombre de Juan
Pablo I, llamado el Papa de la sonrisa. Inesperadamente a los
33 días de su pontificado murió víctima de
un infarto al miocardio.
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El 16 de octubre de 1978 A las 6:19 minutos el mundo conoció
el nombre del Sumo Pontífice número 264 |
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El Papa en el Shea Stadium, de New York, E.U., el 3 de octubre
de 1979. |
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| El Papa con su antecesor Pablo VI. |
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El 3 de abril de 1978 ante la multitud de la Plaza de San
Pedro. |
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El Papa sufrió un atentado de muerte en el 13 de mayo
de 1981. |
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Pese a sus problemas de salud, Juan Pablo II continúo
al frente de la iglesia hasta su muerte. |
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El Papa alcanzó a beatificar a su gran amiga la madre
Teresa de Calculta. |
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Colprensa
Juan Pablo II visitó a Colombia durante el gobierno
de Belisario Betancur. |
Tras este suceso, el 16 de octubre de 1978, luego de un nuevo
cónclave, resultó electo el cardenal polaco Karol
Wojtyla, rompiéndose la tradición de más
de 400 años de tener a un sucesor de San Pedro de nacionalidad
italiana. El 22 de octubre de 1978, Karol Wojtila, fue investido
como sumo Pontífice y Obispo de Roma, asumiendo el nombre
de Juan Pablo II.
Su elección
Del joven obispo de Cracovia todos hablaban. Asistió al
Concilio Vaticano II y sus intervenciones acertadas e impetuosas
suscitaron comentarios favorables. También su dominio de
varios idiomas. Su conductor de entonces, Jozef Mucha, contó
en el libro Su Santidad, que a Wojtyla no le gustaba perder tiempo.
¡Acelera Jozef!, le decía con frecuencia. Necesitaba
tiempo para cumplir sus tareas, que dividían su estancia
entre Polonia e Italia.
Fue precisamente Jozef quien le avisó que Juan Pablo I
había muerto. El cardenal Wojtyla se disponía a
servir azúcar en su café cuando Jozef le preguntó:
"padre, ¿ya sabe que Juan Pablo I murió?".
Wojtyla dejó caer la cuchara, permaneció en silencio
y se encerró en la capilla a orar. Su obligación
inmediata era acudir al cónclave número 81 en la
historia de la Iglesia, junto a otros 110 cardenales.
Mientras el mundo asistía estupefacto a la muerte de otro
Papa en cuestión de un mes, lo que implicaba que 1978 sería
el años de los tres Papas, los cardenales ingresaron en
la Capilla Sixtina, mientras un coro cantaba Veni Sancte Spiritus
(Ven Espíritu Santo).
Las tradiciones eclesiales con tono de leyenda dicen que en la
Capilla se reúnen los cardenales y el Espíritu Santo.
Una vez dentro, bajo la inmensidad de El Juicio Final, la obra
de Miguel Ángel, los purpurados, convocados de urgencia,
escucharon las reglas más elementales del cónclave:
guardar absoluto secreto y cero contacto con el mundo exterior.
Sin humo
En la mañana del domingo 15 de octubre, se repetía
la acción de doblar dos veces los papeles con el nombre
del candidato e introducirlos en el cáliz que hacia las
veces de urna. Los cardenales Siri y Bennelli obtuvieron 30 votos
cada uno. Wojtyla recibió cinco votos.
Las normas de la elección establecen que el cardenal elegido
Papa debe contar con la tercera parte de los votos. De lo contrario,
la votación es cancelada y las papeletas se incineran con
un químico que produce humo negro o gris. Esa noche los
cardenales se fueron a dormir arrullados por la incertidumbre.
En la mañana del lunes 16 todo comenzó a cambiar.
En la sexta votación del día, Karol Wojtyla empezó
a ganar terreno. Dos votaciones más, en horas de la tarde,
bastaron para que Wojtyla fuera elegido Papa.
99 cardenales, entre 108 con derecho a voto (los mayores de 80
años no votan), le dieron su confianza. Las papeletas se
quemaron y el humo fue blanco. Para muchos, dos factores jugaron
a favor de Karol Wojtyla: ser polaco y llegar de un país
comunista. El solio de Pedro pedía renovación.
A las 6:19 minutos el mundo conoció el nombre del Sumo
Pontífice número 264. La pronunciación de
su apellido confundió a los presentes en la Plaza San Pedro
y aseguraron que el Papa era africano. Una hora después,
Juan Pablo II saludó al mundo, vestido de rojo y con las
manos entrelazadas, que luego abrió para enviar un abrazo
a la multitud que no cesaba de aplaudir.
"He tenido miedo al recibir esta designación, pero
la he aceptado con el ánimo puesto en nuestro Señor
y en la confianza en su Santísima Madre". Regresó
a la Capilla y les pidió a los cardenales que permanecieran
en cónclave para cenar juntos.
Karol nació el 18 de mayo de 1920 en Wadowice, al sur
de Polonia. El 1 de noviembre de 1946, a la edad de 26 años,
fue ordenado como sacerdote en el seminario mayor de Cracovia.
En mayo de 1967, a los 47 años, fue nombrado cardenal por
el Papa Pablo VI, desde aquí hasta su proclamación
sólo pasarían 11 años.
Durante su largo período de pontificado, Juan Pablo II,
se encontró con miles de personalidades políticas
de todo el mundo, según las estadísticas divulgadas
por el Vaticano.
Cerca de 550 jefes de estado se entrevistaron con el Sumo Pontífice
en el Vaticano o en sus propios países, de los cuales 36
efectuaron visitas de Estado al Vaticano. El Papa recibió,
igualmente, 181 jefes de gobierno o primeros ministros.
Su casa: el mundo
Juan Pablo II realizó innumerables visitas pastorales fuera
de Italia y cientos dentro de Italia. Visitó también
274 de las 328 parroquias de Roma, ciudad de la que fue obispo.
Según los cálculos de Radio Vaticana, superó
ampliamente el millón de kilómetros recorridos y
pronunció más de 15 millones de palabras en sus
discursos.
El sumo pontífice quebró todos los récords
de beatificación y canonización de la historia de
la Iglesia. Así como en la publicación de encíclicas,
exhortaciones apostólicas, constituciones apostólicas
y cartas apostólicas
Momentos históricos
Entre las fechas más recordadas se ubica el 13 de mayo
de 1981, cuando sufrió un atentado en la plaza de San Pedro
de manos del terrorista turco Mehemet Ali Agca.
Quedó gravemente herido por tres tiros en el abdomen, en
la mano izquierda y en el brazo derecho. Después de pensar
que se trataba de un complot de los servicios secretos de los
países del este, se tiende a creer que se trató
de una acción comando de extremistas fanáticos musulmanes.
Luego de este atentado, que por poco le cuesta la vida, su Santidad
tuvo que palear con múltiples problemas de salud: tumor
en el colón, aparatosas caídas y un mal nervioso.
Sin embargo, pese a su débil estado de salud, el Papa continuó
al frente de la Iglesia a la que logró llevar hasta el
nuevo milenio. Una organización con más de 2000
años, de la cual hacen parte 1.000 millones de almas en
todo el mundo.
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