Encuentro con otras iglesias
El Papa Juan
Pablo II fue un hábil diplomático.
Su discurso
no se apartó de los grandes problemas mundiales.
Por
Ana
Lucía Mesa Franco
Redacción elcolombiano.com
Expertos en temas de la Iglesia señalan que de sus viajes
a 27 países de la región, los encuentros más
difíciles fueron la visita a Nicaragua en plena revolución
sandinista, a Chile hacia el final del largo régimen militar
y a Cuba, luego de casi 40 años de dictadura oficialmente
atea.
"El Papa los sorteó como el más hábil
diplomático y dejó huellas políticas, pero
ante todo espirituales en los creyentes de esos países
que vivían situaciones difíciles", dijo el
sacerdote jesuita colombiano Eduardo Cárdenas.
La visita a Nicaragua en 1983 fue quizas una de las más
amargas cuando en una misa campal una multitud de sandinistas
gritó para ahogar la voz de Juan Pablo II, ayudada por
los técnicos gubernamentales que bajaron el sonido. Los
sandinistas levantaron el puño izquierdo y gritaron: "poder
popular". "Silencio, respondió el Papa, tratando
de poner un poco de orden, en tal vez el más grande desaire
que haya recibido en estas tierras.
Al finalizar el año Vladimir Putin primer ministro de
Rusia, rechazó la posibilidad de que el Pontífice
pisara suelo Ruso y fue recibido en audiencia en el Vaticano.
Su encuentro con otras iglesias
Su apertura ante todo tipo de creencia y manifestaciones culturales
lo llevó a realizar acercamientos sin precedentes en la historia
de la Iglesia con las iglesias orientales y con líderes religiosos
de otras religiones. Su carta Orientale Lumen, el pontífice
reveló su amor por las iglesias de Oriente.
1993
30 de noviembre: Primer encuentro
del Papa con el patriarca ortodoxo de Constantinopla, Dimitrios
I, durante una visita del jefe de la Iglesia a Turquía.
Juan Pablo II hizo quince viajes al “Continente de la Esperanza”
desde que fue elegido pontífice en 1978, y de cada visita
a América Latina se llevó numerosos recuerdos calurosos
de su vida de peregrino, según él mismo suele recordar
en varias oportunidades.
Católico como ninguno de los continentes visitados por
el Papa, donde la fe se expresa con el fervor de los primeros
cristianos, Juan Pablo II siempre tuvo una palabra de aliento
para los indígenas y mineros explotados, para los campesinos
perseguidos, para los políticos maniatados ideológicamente
y contra las dictaduras.
Con el espíritu de pastor, pero desafiando las reglas de
los propios dictadores, visitó algunos países en momentos
difíciles de su vida política como la Argentina de
los militares al borde de la guerra con Inglaterra por las Malvinas
(1982), la Guatemala del general Efraín Ríos Montt
(1983), el Chile del general Augusto Pinochet (1987) y el Paraguay
del general Alfredo Stroessner (1988).
El último viaje a América Latina fue el que realizó
a Cuba, el último bastión comunista de Occidente,
y en donde el pontífice permaneció seis días
y se entrevistó con Fidel Castro.
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